Enseñando a través de videoconferencia/ Teaching via videoconference

Esta semana he decidido adelantar la publicación de la entrada a hoy, lunes, ¡que tengo que contaros algo muy interesante!

Que las nuevas tecnologías están cambiando nuestras vidas hasta el punto de ponerlas patas arriba es algo que no podemos negar. Redes sociales; Internet en la palma de la mano… Sería absurdo decir que nuestro modo de vivir es igual ahora que hace diez años.

En educación ocurre lo mismo. Las nuevas tecnologías están creciendo a pasos agigantados. Se enseña a través de pizarras digitales, de blogs, la forma de comunicación con los padres ya no es exclusivamente cara a cara, sino que puede existir gracias a correos electrónicos o herramientas similares… Ya nada es lo mismo.

La entrada de esta semana, como veis en el título, trata sobre enseñar a través de videoconferencias. Gracias, una vez más, a Miss Hayes, pude conocer a Mina Patel, de «Videoconferencing for learning» (algo así como «videoconferencias para la educación»), y pude conocer de primera mano cómo funcionan estos proyectos. Se trata de aprovechar esta herramienta para acercar la educación de una forma mucho más rápida y dinámica. Es tan sencillo como poder llegar a muchísimas personas desde un solo lugar y a la vez. También es útil, por ejemplo, para acercar a los estudiantes de varios centros educativos a algunos autores que pueden hablarles sobre literatura sin moverse del sitio. ¿No os parece una idea sencilla y utilísima? ¿Conocéis algún proyecto parecido en España?

El martes de la semana pasada, tuve la oportunidad de dar una clase de español sobre los saludos a cinco clases de colegios de primaria de Redbrige, la zona en la que trabajo. Sí, acabé la clase con una canción, ja, ja. A mí la experiencia me encantó…

Os dejo el enlace del post en el blog de Mina Patel sobre mi clase de español. Obviamente, está en inglés, así que, si alguno necesita ayuda, que me diga 🙂

http://www.vcfl.net/2014/03/learning-spanish-to-celebrate.html

«Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se las pierde».

William George Ward

This week, I have decided to publish the post in advance, as I have something very interesting to tell you!

We cannot deny that new technologies are changing our lives to the point of putting them upside down. Social networks, Internet on the palm of our hands… It would be absurd telling that our way of living is the same now than ten years ago.

In education, exactly the same thing is happening. New technologies are growing by leaps and bounds. We can teach with digital boards, blogs, the way we can communicate with the families are changing as well, as we can connect via e-mail or other similar tools… Nothing is the same nowadays.

The post for this week, as you can see above, is about teaching via videoconference. Thanks again to Miss Hayes, I could meet Mina Patel, VC consultant at Videoconferencing for learning, and I could know how these projects work personally. It is all about taking into advantage this tool to bring education closer in an easier and more dynamic way. It is as simple as having the chance of connecting to a lot of people from an only place and at the same time. It is also quite useful to bring some authors  to the schools and have a meeting about literatura right from the same place. Don’t you think that it is an amazing idea?

Last tuesday, I had the chance of having a Spanish lesson about greetings with five schools in Redbrige, the area where I work. Yes, I finished the lesson with a song, ha, ha. I just loved the experience…

This is the link to Mina Patel’s blog about my Spanish lesson.

http://www.vcfl.net/2014/03/learning-spanish-to-celebrate.html

“Opportunities are like sunrises. If you wait too long, you miss them”.

William Arthur Ward

World Book Day

No, no estoy loco. Aquí, en Reino Unido, el Día Mundial del libro se celebra el primer jueves de marzo, así que este año voy a tener la suerte de vivir dos «Días del libro», el de aquí la semana pasada y el del 23 de abril en Madrid. Como dirían aquí, «basically», se trata de una iniciativa que consiste en que, además de fomentar la lectura y, como veis en la foto, disfrazarse de personajes literarios en los centros educativos, el gobierno da un cheque de una libra a cada niño escolarizado que podrá canjear en cualquier librería del país. Una iniciativa muy, muy buena, ¿no creéis?

Desde mi punto de vista, como ya sabéis, cualquier idea, acción o palabra que ayude a fomentar la lectura, sobre todo si hablamos de niños, es válida siempre que, realmente, se acerque la lectura a los más pequeños. Con una iniciativa como esta, seguro que muchísimos libros llegan a muchísimos hogares, además de la necesaria visita a una librería, que siempre es un viaje precioso, al menos para mí.

Por este motivo, mi amiga Linda Hayes, la fabulosa bibliotecaria del instituto en el que trabajo, jaleada por la no menos encantadora Deborah Ford (thanks for being so kind to me since the first day!) me liaron para que me difrazara con ellas. Hasta el punto que Miss Hayes me persuadió para que fuera su pareja e, incluso, encargó mi disfraz para que no me escaqueara. Ella iba de Cleopatra, a mí me tocó ponerme una toga y una corona de laurel dorado, toda una pareja histórica.

Por el instituto pasaron personajes como el Sombrerero Loco o el conejo de Alicia en el País de las Maravillas; «The cat in the hat»; Katnis Everdeen, de Los Juegos del hambre, o la mismísima Lisbeth Salander, de la saga Millenium. Puede parecer una tontería, pero con el simple hecho de que algunos profesores fueran por un día esos personajes hizo que todos los alumnos tuvieran en mente la literatura, ¿no creéis que es un motivo más que suficiente? La verdad es que yo disfruté como un enano…

¿A alguno se le ocurren ideas para fomentar la lectura en días como este? ¡Un abrazo para todos!

“Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él”.

Nicolás de Avellaneda

No, I am not crazy. Here, in the UK, the World Book Day takes places on the first Thursday in March, so this year I am having the chance of living two World Book Days, the one here and next April, 23rd in Madrid. As they use to say here, “basically”, it is an initiative that consists in, apart from promoting reading and, as you can see in the picture below, wearing some literature character fancy dress in the educative centres, the Government gives a one pound gift check to every student, so he or she will be able to exchange it in any book shop. A very, very good initiative, don’t you think?

From my point of view, as you know, any idea, act or word that helps to promote reading, even more if we are talking about kids, is acceptable if, really, it brings reading closer to boys and girls. With an initiative like this one, I am sure that a lot of books will arrive to the British homes, besides the fact of the visit to a book shop, always a wonderful trip, at least for me.

For that reason, mi friend Linda Hayes, the fabulous Learning Resource Centre Manager at my high school, cheered by the lovely Deborah Ford (thanks for being so kind to me since the first day!) got me embroiled so I wore a fancy dress that day. Miss Hayes persuaded me to be her couple and, also, she ordered my dress. She was Cleopatra, I had to wear a toga and a golden laurel wreath, such a historic couple, by the way.

We could meet characters like The Crazy Hatter or the rabbit of Alice in Wonderland; The cat in the hat; Katniss Everdeen, from The hunger Games, or Lisbeth Salander, from Millenium. Maybe it seems a stupid thing, but the only fact that some teachers were wearing a fancy dress just for one day made that all the students could have literature in their minds, don’t you think that it is absolutely worth it? The truth is that I enjoyed like a baby…

Does anybody have any idea to promote reading in days like this? Hugs for everybody!

“When I hear that a man has the habit of reading, I am predisposed to think good about him”.

Nicolás de Avellaneda

Jero Viajero

¿Quien es Jero Viajero? No, la verdad es que el título de la entrada no dice mucho, pero es alguien al que os quiero presentar.

Ya os he hablado alguna vez de la experiencia tan maravillosa que fue hacer mis prácticas, tanto en el Hospital del Niño Jesús como en la Sagrada Familia de Moratalaz, y Jero nació, precisamente, durante estas últimas. Lo creé para trabajar los paisajes en conocimiento del medio, en segundo de primaria, y la verdad es que funcionó muy bien. Como sabéis, siempre intento acercar la literatura a los chavales, y cuando Laura (¡qué buena profe!) me pidió que preparara algo para explicar ese tema, se me ocurrió hacerlo de una forma más original que siguiendo el libro de texto.

¿Qué se me ocurrió? Pues, primero, inventarme un personaje para que se lo explicara, Jero Viajero. Bueno, en realidad fueron dos, porque siempre va con su perro, llamado Guía. A los dos les encanta viajar, así que lo segundo que pensé fue llevarlos de viaje por la montaña, los polos, la selva, etc. mediante la poesía. De este modo, pensé, se trabajaría un tema completo de una forma diferente, leerían poesía y, con un poco de suerte, les resultaría más sencillo aprender las características de los distintos paisajes. El resultado fue inmejorable, tanto que no solo se aprendieron esas características sin abrir el libro de texto, sino que muchos de ellos hicieron unos dibujos preciosos y escribieron sus propias poesías. ¡Escribieron poesía! ¡Con siete y ocho años! Os podéis imaginar lo contento que me puse 🙂

Los derechos de autor y el hecho de estar en Londres me impiden que os enseñe algún dibujo o poesía de los chicos, así que os vais a tener con uno de los viajecitos de Jero de mi puño y letra. ¿Os apetece ir al desierto? Como siempre, estoy abierto a opiniones (¡profes, decidme algo!), comentarios, etc, etc, etc. ¡Un abrazo a todos!

«Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño».

León Daudet

Buscando la inspiración

Hay muchas veces que, al sentarnos a escribir, notamos que nos faltan las ideas. Hay momentos, rachas de «lucidez» en los que las palabras parecen escribirse solas, directamente de tu cabeza al ordenador. Hay otras épocas, de diversa duración, en los que parece que las musas nos dan la espalda y nos dificultan el trabajo. Picasso decía eso de «la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando» (hoy os vais a ir con dos frases en lugar de una), pero es cierto que hay algunos truquillos que, por lo menos a mí, ayudan bastante.

1) La música.

Me imagino que, como en todo, cada uno tendrá sus gustos y sus preferencias. Supongo, también, que depende de lo que se esté escribiendo, vendrá mejor un tipo de música u otro. En mi caso, al escribir (por el momento) fantasía, el cuerpo me pide escuchar a cantantes como Enya o Dido o, simplemente, música celta, alguna que invite a imaginar lugares mágicos. A veces también he escuchado algo de Evanesence, sobre todo en los momentos en los que hay alguna lucha. Como digo, la elección depende de muchos factores. ¿Tenéis alguna recomendación?

2) Los viajes.

Viajar a sitios desconocidos o volver a esos lugares que siempre nos han servido para pensar, para buscar algo de tranquilidad, es algo que siempre es bueno a la hora de buscar inspiración. Yo acabo de llegar de pasar cuatro días en Escocia, principalmente en Edimburgo, aunque también hemos podido ver algunos lagos, un castillo y un Parque Nacional. Es cierto que Edimburgo (según nos dijo el guía, la segunda ciudad más gótica del mundo, después de Bucarest) invita mucho a esa magia de la que os hablo. Los edificios, los bosques, la luz grisácea, incluso los cementerios son lugares impresionantes que no dejan a nadie indiferente. También cuenta el hecho de haberme podido tomar un café en «The elephant house», la cafetería donde J .K. Rowling escribió la mayor parte de Harry Potter, o que haya visto las tumbas de William McGonagall o de Tom Riddle en Greyfriars Graveyard, de donde sacó algunos de los nombres que luego emplearía. Saber que alguien como ella buscó la inspiración en esa ciudad para escribir toda la inmensidad de Harry Potter es algo muy, muy grande. Y solo os comento que mi próximo viaje es a Copenhague, ciudad en la que vivió Hans Christian Andersen la mayor parte de su vida…

3) El cine.

A veces el cine, los documentales y demás material audiovisual es una gran ayuda para buscar la inspiración. Buscad películas que tengan que ver con aquello que estáis escribiendo. Ved documentales de lugares a los que es difícil viajar y que creéis que os pueden servir. Para «El destino de Tamarán» la mayor parte de lo que he escrito ha salido de mi imaginación (aunque los recuerdos que tenemos siempre influyen), pero para un proyecto que tengo en mente voy a tener que ver muchos, muchos, muchos documentales… Algún día os contaré.

4) Los libros.

Qué os puedo decir que no os haya dicho ya sobre la importancia que tiene leer, en general, y, también, para inspirarnos. No voy a repetir lo mismo, que la entrada ya está siendo lo suficientemente larga, así que os remito el artículo que escribí para la gente de Boolino http://www.boolino.com/es/blogboolino/articulo/lee-lee-y-lee-escribe-escribe-y-escribe/ Al menos en mi caso, si en algún momento me atasco, leer algún libro de la misma temática que estoy escribiendo ayuda, y mucho. Si tengo que elegir un libro que me haya sido útil al estar escribiendo «El destino de Tamarán», me quedo con la saga de «Elric de Melniboné», de Michael Moorcock, saga que aprovecho para recomendaros a todos.

Como todo lo que escribo en este blog, esta entrada está enfocada a la escritura, pero seguro que todos aquellos que realicéis alguna actividad creativa tenéis también vuestros métodos para buscar inspiración, y me encantaría que los compartierais.  Siento que me haya extendido más de la cuenta… ¡Un abrazo a todos!

“La inspiración es un huésped que no visita de buena gana al perezoso”. 

Piotr Ilich Chaikovski

Al mal tiempo, buena cara

Y es que no me queda otra opción que seguir, como dirían los chicos de Melón Diesel, «sacando corazón a un día gris». No, no me pasa nada. Sí, estoy estupendamente. Lo que pasa es que hablé con mi editor para ver qué pasaba con la publicación de «Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados», para saber por qué se estaba retrasando tanto todo y su respuesta fue como un jarro de agua fría, helada, más bien. Resulta que la imprenta, en la que el libro lleva desde el 25 de noviembre, está en concurso de acreedores. ¿Qué pasa, entonces? Pues pasa que ni siquiera tenemos garantizado que el trabajo vaya a salir adelante. Sigo teniendo la mínima esperanza de que, aunque tarden, terminen por tirar esa primera edición con la que poder empezar a moverme, solo pido eso.

No le hecho la culpa a nadie, pues nadie la tiene, y no voy a entrar a criticar a quienes hacen las leyes, a quienes nos ahogan cada día para ser ellos un poco más ricos, porque tendría que abrir otro blog y tendría para escribir una entrada diaria en lugar de semanal. Lo único que puedo hacer es seguir esperando. Tener paciencia (menos mal que tengo sacos de ella) y seguir esperando al día en que, por fin, tenga el libro en mis manos. Mientras tanto, en lugar de bajar los brazos y de desesperarme he tomado varias decisiones.

1) Seguir publicando la entrada semanal del blog, aunque a veces pienso que se me acaban las posibilidades y que no hay nadie a quien le interesen. Os pido paciencia también a vosotros, el blog nació cuando supe que el libro iba a ser publicado, pero esta serie de catastróficas desdichas me han obligado a desviarme un poco del rumbo marcado.

2) Volcarme de lleno en la revisión de «El destino de Tamarán». Ya me va quedando menos para dejarlo rematado y visto para sentencia. Seguir trabajando en él es lo que más me ayuda a mantener despierto mi sueño de ser escritor.

3) Empezar a buscar ideas para los siguientes proyectos que tengo en mente (algunos ya empezados), porque en cuanto termine con Tamarán, me pondré manos a la obra con el que crea más conveniente.

Y nada más. Sé que es una entrada un poco aburrida, pero os merecéis una explicación de por qué el libro sigue sin llegar, y esta me parecía la mejor manera de hacéroslo saber. Un abrazo a todos, ¡mandadme vuestros ánimos!

«Si la noche es tan oscura que no llegas a divisar tus propias manos, puedes estar seguro de que el alba está muy cerca».

Proverbio árabe

La lectura en las clases de inglés

Sí, aún seguimos a la espera de recibir noticias sobre la publicación de «Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados», y yo sigo pensando qué puedo ofreceros mientras que os pueda interesar… Hay veces que escribo sobre educación. Otras lo hago sobre literatura. También os he ofrecido algún fragmento de los propios cuentos animalados o de «El destino de Tamarán». Pues bien, esta semana le toca el turno al inglés. Como muchos sabéis, este año estoy trabajando en Londres con una beca de auxiliar de conversación, beca a la cual pude acceder al graduarme en Maestro en educación primaria con mención especial en lengua inglesa. Así que, en principio, cuando vuelva a Madrid (espero) trabajaré de profesor de inglés en algún colegio de primaria.

Durante la carrera, hemos tenido que trabajar distintos aspectos relacionados con la enseñanza de esta materia, incluido el «storytelling«, o lo que es lo mismo, la lectura en voz alta. En una de las asignaturas, la que nos enseñó cómo trabajar las destrezas orales, nos pidieron que contáramos una historia en inglés y una rima o canción que tuviera alguna relación con ella. Podíamos buscar cualquier historia y rima que nos gustarna o escribirlas nosotros mismos. Supongo que os imagináis lo que hice. No os doy más la paliza, os dejo directamente con «Mike, the monkey» y con «We go to the zoo», la historia y la cancioncilla que escribí. I hope you’ll like them! (¡Espero que os gusten!)

Mike, the monkey

Since the moment Mike was born,

he wanted to know everything about the rest of the animals of the zoo.

So, every time he saw one of them,

He shouted loudly: What is your name?

He saw Gina, the giraffe, and she said to him:

I’m Gina, the giraffe, as you can see!

He saw Ellie, the elephant, and she said to him:

I’m Ellie, the elephant, as you can see!

He saw Lino, the lion, and he said to him:

I’m Lino, the lion, as you can see!

He saw Dolly, the dolphin, and she said to him:

I’m Dolly, the dolphin, as you can see!

He saw Sonia, the snake, and she said to him:

I’m Sonia, the snake, get out of my way!

And Mike felt so sad, he wanted to have new friends,

and Sonia, the snake, said: “Get out of my way!”

He went with his friends to Sonia’s cage,

and they said to her: We want to have friends!

And Sonia felt lonely when she saw all of them,

so, firmly, she said: So, why don’t be friends?

And Mike felt so happy, he smiled again.

He loves his zoo and he loves all of his friends!

 

Y aquí va la poesía-canción:

We go to the zoo

We go to the zoo,

are you coming too?

Yes I am,

to see my friends,

so can I go with you?

Yes, of course you can,

and also all your friends,

we’ll see Miss Fox                  

and Mister Frog

and have some tea with them.

We’ll visit Mike the monkey

and Miss and Mister Donkey,

and we will stay

with them to play

and dance some funny funky.

Gina will also come,

with Miss Gorilla and son.

And we will sing

“The Lion King”,

because it’s Lino’s song.  

And Ellie and her sister

will come and say “Hey, Mister!”

And we will eat

some chips with meat

and we’ll say some tongue twisters.

Then, we’ll go to the pool

to visit Dolly’s school          

and swim with them

and jump and learn

to do it nice and cool.

And Sonia the snake will be

the last animal we’ll see.

“It’s been a nice day”,

that is what she say,

“and thanks for visiting me!”

 

Incluso los que somos profesores de inglés podemos trabajar la lectura en primaria. Es tan sencillo como encontrar historias que se adapten al nivel de nuestros alumnos, poner un poco de gracia y leer… Seguro que ellos lo agradecen. ¿Qué os parecen las historias? ¿Os gustan? ¿Las usaríais en vuestras clases?

«Cada idioma es un modo distinto de ver la vida».

Federico Fellini

Libros, historia, magia…

Las bibliotecas siempre me han parecido lugares únicos. Un universo donde perderse entre estanterías repletas de libros; entre libros repletos de historias; entre historias repletas de magia.

Por suerte, he estudiado en un buen colegio, el Real Armada, y un buen instituto, el Felipe II, ambos públicos (¡viva la educación pública!), pero la biblioteca, o bien brillaba por su ausencia, o era un lugar bastante triste. Es un recuerdo que no tengo y que me habría gustado adquirir. Sin embargo, los que hayáis visto películas americanas o inglesas que sucedan entre las aulas, habréis visto que las bibliotecas allí son otra historia. Yo lo he podido comprobar en el instituto donde estoy trabajando con la beca de auxiliar de conversación en Londres, Oaks Park High School (público también). No solo es un espacio donde poder acudir a encontrar alguna lectura o, simplemente, a leer. Yo mismo doy algunas clases allí. Bien organizada. Bien decorada. Hacen, incluso, murales con distintos tipos de libros, temas, etc. Además, las bibliotecarias, Miss Hayes y Miss Ford, son MARAVILLOSAS. Me dan tarta casera, me ofrecen café y hacen algo que a mí me alegra cada día: me saludan con una sonrisa siempre que me ven.

Ellas han sido las culpables de que haya realizado algo que me encanta. Con motivo de la semana internacional, una de ellas me pidió ayuda para una actividad que tenía en mente. Había seleccionado varios libros de cuentos con ediciones bilingües. Quería leerles ese cuento en los dos idiomas, y pensó en mí para leer la historia en español. Por supuesto, dije que sí.

Hemos leído «The dragon’s tears«, «Las lágrimas del dragón«.Ha sido breve, pero mientras leía y miraba las caras de esos alumnos, me he emocionado. Me he emocionado porque eso es lo que me gusta hacer. Leer. Educar. Fomentar la lectura. Ofrecerles historias, libros, literatura. Al terminar, Miss Hayes les ha dicho que soy escritor, que estoy a punto de publicar un libro de cuentos en España… Y algunos han puesto cara de «really?» 🙂 Luego, por supuesto, me han preguntado que de qué parte de España era y que si, siendo de Madrid, era seguidor del Real Madrid.

Una vez más, he pensado que algún día, espero que no muy lejano, podré estar delante de un grupo de niños haciendo esta misma actividad, contándoles un cuento, pero uno escrito por mí. Se me pone la carne de gallina…

Eso es todo por esta semana, quería compartir con vosotros lo bien que me he sentido haciendo de cuentacuentos.

¿Creéis que merece la pena leerles en voz alta a los niños? ¿Que sirve de algo contarles cuentos? Sigo abierto a cualquier sugerencia que podáis hacer.

“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”.

Mario Vargas Llosa

Vuelta al cole

Se acaban las Navidades y los que somos profes volvemos a trabajar tras unos cuantos días de reposo. Es cierto que tenemos más días de vacaciones que muchos otros trabajadores a lo largo del año. Es cierto que no tenemos jornadas de más de ocho horas. Pero también es cierto que es un trabajo en el que hay que estar muy comprometidos. No es un trabajo mecánico. No es un trabajo simple. No es un trabajo sencillo. Trabajar con niños (o adolescentes) siempre implica estar pendiente de muchísimas cosas. Se trata, ni más ni menos, de hacer todo lo posible porque la educación de unos cuantos peques sea buena, la mejor que podamos darles.

Por suerte, he trabajado en sitios muy diferentes. Tiendas. Agencias de comunicación. Agencias de eventos. Piscinas, muchas piscinas. He enseñado a nadar a muchísimos niños. También he estado varios meses haciendo las prácticas en dos colegios, el del Hospital del Niño Jesús, como ya sabéis, y la Sagrada Familia de Moratalaz, y he comprobado dos certezas más.

La primera es que los profesores trabajan, y trabajan mucho. Yo todavía puedo hablar solo desde el lado del chico de prácticas o del de becario en Londres, pero los compañeros con los que he trabajado, todos profesores implicados (Charo, Pilar, Laura, Ana, Sofía, las dos Mª del Carmen…), me han hecho ver que es un trabajo costoso, duro y que requiere de mucho, muchísimo esfuerzo. No es solo las horas que se trabaja en el centro, difíciles ya de por sí. Es también todo el tiempo que hay que emplear para preparar clases, para pensar en actividades que puedan complementar los distintos temas… En definitiva, que si contáramos las horas que trabajan (trabajamos) los profesores, son muchas más de los que nos pensamos.

La segunda es que, a pesar de ese esfuerzo y esa dedicación, es el mejor trabajo del mundo. A los que nos gustan los niños nos sería muy complicado encontrar otro trabajo que nos llenara más. Trabajar con niños es especial, y más cuando una buena parte de su educación depende de ti. Un compromiso que es el «culpable» de tantos quebraderos de cabeza, de tanto cansancio y, en ocasiones, de algunas lágrimas. Pero, a pesar de eso, si al final del curso compruebas que tus niños han aprendido todo lo necesario, o incluso más, gracias a ti… Será suficiente para afrontar las largas (y merecidas) vacaciones de verano con una buena sonrisa.

¡Vivan los profesores!

«Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender».

Arturo Graf

Lecturas para Navidad

¡FELIZ NAVIDAD! No voy a molestaros con entradas densas en estas fechas, que estamos todos hasta arriba de compromisos…

Tan solo quiero dejar un consejo por aquí, para que lo aproveche quien lo crea bueno. Estos días, por tradición, porque apetece estar en casa calentitos y porque los peques no tienen colegio, ¿qué mejor momento para invitarlos a la lectura?

Si no tenéis libros de cuentos, investigando por Internet podréis encontrar prácticamente todos los clásicos, muy apropiados para las Navidades. Hay algunas páginas que os serán de gran ayuda, como la que os muestro, y muchos autores como Perrault, los Hermanos Grimm o Andersen por los que podréis apostar sin riesgo al fracaso.

También os animo (como hice en la entrada anterior) a que os recorráis las librerías infantiles en busca de nuevos autores, nuevas historias y nuevos personajes.

Por el momento, os dejo con un cuento ideal para la Navidad: La niña de los fósforos, de Andersen, un cuento que a mí me trae muy buenos recuerdos de pasar las fiestas calentito mientras me lo leían en casa.

La niña de los fósforos

«La mayoría de las personas que caminen detrás de mí serán niños, por lo que mantendré los pasos cortos».

Hans Christian Andersen

Books for Christmas!

Aún a la espera de conocer fechas (y armándome de paciencia), y ya en mi amada Madrid para pasar estas fiestas tan especiales entre familia y amigos, quiero, en esta entrada, romper una lanza a favor de un regalo no siempre deseado por todos…

Algunos habréis visto el vídeo aquel de… «Books? Books for Christmas??» ( http://www.youtube.com/watch?v=sv4Hpz-GI3g ), en el que un pequeño se queja por haber recibido libros como regalo de Navidad. La verdad es que el vídeo es gracioso, pero a mí me da un poco de pena que, en muchas ocasiones, los libros no se vean como un buen regalo por los niños.

Estoy seguro de que tanto Papá Noel como Sus Majestades,  los Reyes Magos, habrán visitado ya un montón de librerías infantiles como El dragón lector, Kirikú y la bruja, Venir a cuento y otras muchas librerías en las que la magia de los libros puede respirarse y te invade el corazón de letras, colores y personajes maravillosos. No solo eso, seguro que también han podido asistir a una de las muchas actividades que organizan durante estas vacaciones para los más peques (y no tan peques).

Siempre he defendido, y lo seguiré haciendo, la importancia que la lectura tiene en la vida y que, cuanto antes empecemos a leer, mayores serán los beneficios que nos aporte. Por eso, queridos «regaladores», os animo a que, durante la vorágine de las compras navideñas, os deis un paseo entre libros y que, sean para la edad que sean, los tengáis en consideración para el 25 de diciembre y el 6 de enero. Y, por supuesto, si llegamos a tiempo con «Las bufanas de Lina y otros cuentos animalados», os aseguro que lo disfrutaréis.

Books for Christmas and forever!!

“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”.

Jorge Luis Borges