Crítica: Recuérdame por qué he muerto

Título: Recuérdame por qué he muerto

Autora: Chiki Fabregat

Editorial: DNX

Leer a Chiki es garantía de varias certezas.

Por un lado, se sabe que se va a leer la historia con su imagen constante en la cabeza, porque es de esas personas que se proyectan allí donde hay un trocito suyo.

Se sabe, también, que vamos a leer con un cierto (y bienvenidísimo) temor a ir recibiendo algunos pellizquitos, porque Chiki no escribe sin más. Chiki escribe para quedarse. Y se queda.

Por supuesto, se sabe que se va a leer un buen libro. Un libro pensado, trabajado, sentido, querido y muy bien escrito. 

Se sabe, por lo tanto, que hay que estar pendiente de las novedades que publica, porque son libros que siempre merecen ser leídos.

Por suerte para mí, conocerla y sentirme amigo suyo es un punto más a favor de leerla. Y la leo y leeré siempre que pueda. Porque la admiro, la respeto y, por qué no decirlo, la quiero. Se hace querer esta mujer, qué vamos a hacerle.

Y, después de sacarle un poco los colores, quiero hablar un poco de esta novela, que es para lo que hago estas reseñas.

No es sencillo (no lo es) escribir para un público infantil y/o juvenil. Es un público muy exigente, muchísimo, y con unos gustos muy establecidos. Hay que ser cautos con el lenguaje, con los temas, con las expresiones, con las situaciones que se narran… Y hay que ser muy, muy creíbles. Y Chiki maneja todos esos aspectos a la perfección. 

Después de enamorarme de su literatura con “El cofre de Nadie”, este “Recuérdame por qué he muerto”sube la apuesta que haría siempre por ella. 

Tratar este tema, el de la muerte, el del suicidio, además de otros muchos como el racismo, el amor, la lealtad, la valentía, la amistad o el perdón, requiere de un tacto muy preciso, de una casi obligación de ser muy precisos en cada palabra que se escribe, y sé de buena tinta que Chiki ha ejercido la escritura con dedicación de artesana, de hilandera.

Se nota en los diálogos, en las emociones que sienten los personajes y que nos arrastran con la fuerza de un tsunami, en esos pellizcos de los que hablo y que nos van dejando marcas en el cuerpo según leemos. Porque Chiki se queda al quedarse en nosotros sus historias, sus personajes, sus latidos.

Es un libro tan duro como necesario. No duro en el sentido de que se haga pesado ni complicado, sino porque se te mete muy dentro, te hace pensar, reflexionar, parar y dedicarle tiempo a valorar lo que se tiene y lo que no, a quien se tiene y a quien se ha perdido, a observar y a observarnos, a vivir con el ímpetu de una tormenta. Y eso es bueno, amigos y amigas, y es una de las razones por las que la literatura es tan necesaria. Uno de los motivos por los que este libro es necesario.

Lo que más me ha gustado: ver, como digo, que un tema tan complicado se trata con tanta delicadeza, con belleza, porque “Hay belleza en la muerte.  Y la hay en la pena, en el dolor”. Gracias, Chiki.

Lo que menos me ha gustado: por poner(me) un pero, que este verano ha sido tan caótico que no he podido leerlo del tirón, y tantos parones me han sacado un poco de la historia.

¿Habéis leído ya a Chiki? Si no es así, ¿cuándo vais a hacerlo?

Gracias y un abrazo para todos.

“Cada uno afronta el dolor como puede y nadie tiene derecho a decirte cómo debes hacerlo”.

Chiki Fabregat en “Recuérdame por qué he muerto”.

Crítica: El río de las primeras veces

Título: El río de las primeras veces

Autor: Nando López

Editorial: Crossbooks, Planeta

Hay escritores que hay que tener en cuenta siempre, y Nando es uno de ellos, sin lugar a dudas, y lo es por varios motivos.

El primero (si es que esto se puede ordenar), es por lo bien que escribe, algo que, al fin y al cabo, es lo que se espera de un escritor, ¿no? No exagero si digo que es uno de los autores más importantes que tenemos, así que, si aún no lo habéis hecho, leed sus libros.

Lo es por el compromiso en lo que escribe, por defender desde todas sus esferas los derechos y libertades LGTBIQ+, incluida la literaria. Porque sus libros, además de estar muy bien escritos, tienen ese mensaje de apertura, de lucha por los derechos, de no dejarnos pisar por nada ni por nadie, de rebatir cualquier argumento que vaya en contra de nuestras libertades o nuestros derechos, sin dar ni un paso atrás. Un referente, desde luego, en este asunto.

Y, por último (y, ni de lejos, lo menos importante), porque es un amor de tío. Majo, interesante, inteligente, agradable en el trato, cariñoso… Un amor. Y eso, en los tiempos que corren, es un punto muy a favor.

Y, después de (espero) sacarle algunos colores a Nando, voy a hablar un poco de este libro que me trae hoy aquí, este “El río de las primeras veces” que compré en la Feria del Libro de Madrid después de charlar un ratito con él, de contarle algunas de mis penas (ya lo siento) y de que me escribiera una dedicatoria tan, tan bonita que voy a compartir por aquí:

“Qué suerte coincidir contigo en este río que es la vida. Y ojalá la historia de esta novela te ayude a dejar atrás brumas y nieblas y a cambiarlas por días y momentos felices. Un abrazo gigante”.

¿Qué? ¿Es un amor o no?

Porque, sí, este río que es la vida a veces baja con más barro de la cuenta, y con ramas que te producen cortes, y con piedras que te golpean el cuerpo. Pero, como todo río, sigue avanzando, sigue su curso, hasta encontrar lo que necesita encontrar.

Y esa es la historia que cuenta esta novela. La de varios ríos que trascurren dentro y fuera de sus protagonistas, algunos con aguas mansas; otros, con algo más de bravura. Unos ríos que se cruzan, que se integran, que se alejan, que acaban desembocando en otros… Una historia de amor y desamor, de amistad, de celos, de dudas, de miedos, de amenazas (por lo visto, más reales de lo que algunos piensan o quieren pensar), del complicadísimo proceso de crecer, de madurar, difícil, sobre todo, cuando solo el hecho de SERya cuesta. Porque ese es, quizás, la columna que sustenta esta historia (o, al menos, yo lo he interpretado así), el hecho de ser, por encima de todo lo demás.

Os diría que lo leyerais por muchos motivos (además de los ya expuestos), pero solo voy a añadir uno más, que es ese maravilloso “Decálogo para ser nosotras” que hay en la contracubierta y que, tal y como me dijo, me ha ayudado a poner un poquito más de claridad entre tanta bruma. Os lo comparto también, porque es una maravilla.

  1. No nos haremos daño con lo que sí valió la pena.
  2. No nos castigaremos con el silencio.
  3. No nos callaremos lo que importe decir.
  4. No nos obligaremos a hablar cuando no queramos hacerlo.
  5. No daremos explicaciones si no nos ayudan a ser.
  6. No trivializaremos lo que fuimos.
  7. No haremos caso a quienes nos aconsejen sin conocernos.
  8. No dejaremos de intentar conocernos.
  9. No nos asustaremos cuando nos hayamos conocido.
  10. No dejaremos nunca de cruzar el río de las primeras veces.

Ay, algunos de esos puntos… Es una maravilla que, ojalá, se aplicaran en toda relación.

Ya, sin más, concluyo con lo que más y lo que menos me ha gustado.

Lo que más me ha gustado: no sabría muy bien con qué quedarme, pero voy a señalar un punto que me ha ENCANTADO, y es el personaje de Lola. Quizá por la parte que me toca de ser, también profesor, no puedo estar más en esa línea educativa de este personaje y del propio Nando, la línea de ser profesores comprometidos, con la educación en sí y con los alumnos, con sus emociones, con sus vidas, sus problemas y, sí, con esa preocupación por ayudarlos a ser. Bueno, y, también, todas las referencias literarias y cinematográficas, que se convierten en un mapa para todos los que anden perdidos en cuanto a autores y lecturas.

Lo que menos me ha gustado: habiéndome gustado tanto, tengo que sacar algo que no tiene nada que ver ni con el libro ni con Nando, y es esa promoción de “Del autor de La edad de la ira”. Nando es el autor de “La edad de la ira” (que es un librazo y, por cierto, el primer libro que reseñé en el blog), pero no es más autor por existir, ahora, la serie del libro. Y es un pedazo de autor de otros muchos libros buenísimos, el creador de muchas otras historias buenísimas. Y a mí, que no me gusta mucho eso de valorar a alguien solo por el éxito, me cuesta un poco esa promoción (aunque la entienda) si viene de un autor tan enorme como Nando.

¿Habéis leído algo de Nando?

¡Un abrazo!

“[…] en su vida lo importante, además de ser lo urgente, es lo pequeño. Eso que nadie ve y que ella necesita”.

Nando López, El río de las primeras veces

Crítica: Un hilo me liga a vos

Título: Un hilo me liga a vos. Mitos y poemas.

Autor: Beatriz Giménez de Ory

Ilustradora: Paloma Corral

Editorial: SM

Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2021

Qué libro más, más, más, más, más bonito…

Y qué feliz, feliz, feliz, feliz, feliz me hace que se premie, ni más ni menos que con el Premio Nacional, un libro así, que lo merece al 100% y que es una preciosidad de libro de una de las autoras más importantes que tenemos en nuestro panorama cercano.

Una de mis asignaturas pendientes (eternamente pendientes) es leer mucha más mitología, empezando por la clásica, y este libro es un acercamiento maravilloso a esos mitos y a esa cultura y, además, hilado con poesía.

Pocos libros se me ocurren más apropiados para que lean los niños y niñas y se sumerjan, quizá por primera vez, en el mundo clásico y, por supuesto, en la poesía.

Una rareza de libro, al fin y al cabo, tal y como están las cosas, pero un aciertazo editorial y un trabajo brillante de Beatriz Giménez de Ory, necesario en los tiempos que corren. Que los más pequeños y las más pequeñas aprendan, a través de la literatura, en la tradición, en nuestras raíces. Maravilla, de verdad. Maravilla.

Apolo y Eros. Orfeo y Eurídice. Ariadna y Teseo. Atenea y Aracne. Ícaro. Sísifo. Pandora. Polifemo y Odiseo. Penélope. Argos… Sonetos. Ovillejos. Nanas. Coplas…

Y todo con una delicadeza, con una maestría, con un cariño hacia la palabra, hacia la enseñanza (no podemos olvidar que Beatriz es profesora), hacia la búsqueda más allá de lo inmediato, de lo líquido, de lo banal. 

Un gusto, como digo, saber que tenemos escritores y escritoras tan cerca y con tanta calidad. Qué orgullo.

Lo que más me ha gustado: aprender más sobre esa asignatura pendiente, hacerlo con el añadido de la poesía. Y, sí, también haber podido conocer a Beatriz y comprobar que, sí, también es una persona genial.

Lo que menos me ha gustado: que este libro tendría que estar en todas partes, en todos los colegios, en todas las bibliotecas, en, si me apuráis, todas las casas, pero tengo la sensación de que interesan más otras cosas… Tendremos que esperar y ver lo lejos que llega.

¿Conocíais este libro? ¿Os pica la curiosidad para leerlo?

Gracias y un abrazo para todos.

“Los hilos a menudo son tan leves

que viajan por el aire inadvertidos”.

Este hilo, Beatriz Giménez de Ory

Crítica: Los doce reinos del tiempo

Título: Los doce reinos del tiempo

Autor: Marina Casado

Editorial: Ediciones de la Torre

Esta primera novela de mi querida Marina Casado es una más de las conexiones que, como escritores, tenemos. En orden inverso, a ambos nos ocupa la poesía y la literatura infantil y juvenil. Y, creo (y me han dicho) que, incluso, tenemos un estilo de escribir parecido. Cierto o no, a mí, como ya sabéis, la poesía de Marina me vuelve loco y, ahora que se ha lanzado a la literatura juvenil, le auguro y deseo el mismo éxito, porque decir que Marina Casado es una buenísima escritora no es hacer ningún descubrimiento.

Dejando la poesía de lado, me encanta encontrarme con historias juveniles de esas que te mueven a pesar de haber dejado esa juventud en un pasado algo remoto. Esta es una de esas historias. 

Con una prosa cuidada, con un lenguaje que (esto no se puede evitar) es propio solo de los y las poetas, con unos personajes humanos, reales, cercanos y llenos de verdad y de ternura, esta novela es una delicia y una maravilla.

Mezclando de forma magistral la realidad con la fantasía, la historia con la actualidad, la realidad con los sueños, los protagonistas nos llevan por las calles de Madrid (algo que siempre me gusta) en busca de la resolución de varios conflictos que aparecen según vamos añadiendo páginas a nuestra lectura.

Como os decía, una maravilla y una delicia.

Amor, misterio, fantasía… Todo con esa delicadeza propia de la literatura de Marina que me enamoró desde que leí su primer verso.

Queridos, queridas, aquí hay autora para mucho tiempo. Y qué autora. 

Lo que más me ha gustado: además de la historia, que me ha encantado, compartir con Marina esta historia (que me regaló por mi cumpleaños), poder presentar nuestras últimas novelas juntos, conocerla, también, como narradora.

Lo que menos me ha gustado: no poder haberlo leído del tirón (mi vida está ahora un poco patas arriba), aunque, por fin, pude sentarme con algo de calma y terminarlo.

“Y me sentí ridícula después de haberlo dicho, porque no era algo que fuera pregonando a los cuatro vientos. Es cierto que en aquella época escribía pequeñas historias que solían acabar en la papelera antes de que alguien más pudiera leerlas, pero no sabía si eso alcanzaba la categoría de afición”.

Marina Casado, Los doce reinos del tiempo

Crítica: El vuelo infinito

Título: El vuelo infinito

Título: El vuelo infinito

Autora: Fran Pintadera

Ilustradora: Alejandra Acosta

Editorial: Kalandraka (Colección Orihuela)

Que la Colección Orihuela de Kalandraka es una maravilla en todos los sentidos posibles no es nada nuevo ni voy a ser yo quien lo descubra (además, ya lo he dicho varias veces), pero creo que es necesario ponerla en la palestra siempre que se pueda.

Lo es porque es una colección absolutamente necesaria en la poesía infantil en castellano. Lo es por los autores y autoras tan espectaculares que dan forma a la colección. Lo es porque, también, las ilustracionesson siempre una delicia. Y lo es porque la edición es siempre perfecta. ¿Qué más se le puede pedir? Pues sí, habéis acertado, yo, por pedir, pido formar parte de esta colección algún día… De ilusiones se vive, dicen, ¿no?

Este “El vuelo infinito” es una preciosidad. Poemas de una sutilidad y belleza evidente que nos llevan a pensar en libertad, en viajes, en peligros, en encuentros y reencuentros, en la calma del vuelo, en la inmensidad del cielo. Poemas muy bien creados que hilan una historia para la que son necesarias las alas, porque son versos aéreos, tan livianos como el aire.

De norte a sur, preparando la partida, recreándose en el viaje, estas aves migratorias nos hacen ser partícipes de su vuelo, que es infinito, igual que no tiene fin nuestro periplo vital, aunque nuestros pies rara vez se despeguen del suelo.

Qué bonito es viajar a través de la poesía.

Qué bonito es este libro.

Lo que más me ha gustado: que se lee de una sentada (y recomiendo hacerlo así) y, de verdad, formas parte del viaje que Fran Pintadera nos regala.

Lo que menos me ha gustado: no es algo que no me haya gustado a mí, pero sí he visto en varios peques a los que se lo he enseñado que las ilustraciones dan un poco de “yuyu”. A mí me parecen maravillosas, pero, en los más peques, generan un poco de miedo. Quizás es porque no es un libro para los más peques, pero es lo único que puedo apuntar en esta parte, porque, insisto, a mí me parece un libro precioso.

¿Qué os parece a vosotrxs la poesía infantil? ¿Conocíais esta colección? 

DESPEGAR

“Como sonreír

mientras te desperezas.

Como trepar a un carbol

y mancharte de chocolate.

Como el sonido de los aspersores

regando el verano.

Algo así es alzar el vuelo”.

Fran Pintadera

Crítica: El cofre de Nadie

Título: El cofre de Nadie

Autor: Chiki Fabregat

Editorial: SM

Premio Gran Angular 2021

Desde que vi la noticia de las ganadoras de El Barco de Vapor (mi querida Beatriz Osés, con su fantástica y divertida novela “Un bosque en el aire”, de la que os dejo el enlace a la reseña: https://jorgepozosoriano.com/2021/05/11/2016/ ) y de Gran Angular, con este “El cofre de nadie”, de Chiki Fabregat, supe que iban a ser dos libros que me iban a encantar.

Y no me he equivocado.

Sí, he tardado más de la cuenta en acércame a Nadia, la protagonista de la novela de Chiki, pero lo importante es que ya he llegado. Aproveché que la iba a conocer y a presentar el sábado pasado con motivo del Calendario Solidario de Escritoras de Literatura Infantil y Juvenil en Librería Taiga de Madrid y lo he leído. Y me ha encantado. Me han encantado. Chiki es estupenda y esta novela es una maravilla. Y hay que leerla. Y es genial que se premie este tipo de historias, con este tipo de personajes, con este tipo de relaciones, con la vida caminando por todas las aristas posibles, no solo por las más frecuentes (aunque no, por ello, más normales).

Que Chiki tiene talento no es necesario decirlo, aunque no está de más valorar que sigue habiendo buenas escritoras entre esos libros que no escriben escritoras ni escritores y copan las listas de ventas por motivos muy distintos a la calidad. Pero, además, en esa tarde que compartimos (y por lo que me cuentan de ella), es buena persona. Eso, en los tiempos que corren, vale doble. Porque es un amor, no puedo decir otra cosa.

La historia es genial desde el principio. Los personajes son reales, con actitudes reales, conversacionesreales (maravilla de conversaciones), con relaciones reales, problemas reales… ¡Qué difícil es encontrar esto en un libro! Y la forma de escribir de Chiki es… (imaginad emoticono con los ojos de corazón). He tenido la sensación constante de estar ahí, junto al resto de personajes, formando parte de su historia, conversando con ellos y ellas, preocupándome por lo que les ocurría, porque yo también estaba viviendo lo que les pasaba. Me ha pasado con muy, muy pocos libros, y, al final, es uno de los mayores logros que se pueden conseguir como escritor, como escritora. No puedo hacer más que darle la enhorabuena a Chiki y a SM por premiar esta historia.

Temas raciales, temas lgtbi, temas familiares, de amistad, de juventud… Sin estar metidos con calzador, como ocurre a veces, solo para “cubrir expediente”. No. Todo es absolutamente creíble, todo es tan real como lo es la vida. Y todo es precioso. ¿Se nota lo que me ha gustado el libro?

Lo voy a recomendar siempre que pueda, porque me parece uno de esos libros que los adolescentes tienen que leer. Me ha recordado, en ese sentido, a “La edad de la ira”, de Nando López. Libros de verdad, auténticos, de personas geniales. Libros necesarios escritos por personas necesarias.

Lo que más me ha gustado: últimamente me repito en esta frase, pero, además de lo que me ha encantado la novela (todo lo que he escrito antes), sobre todo eso que tiene para sentirte dentro de la historia, me quedo con haber conocido a Chiki. Me quedo con ella.

Lo que menos me ha gustado: no le cambiaría ni una sola coma. Es un libro perfecto, en todos los sentidos.

¿Conocéis a la autora? Si no es así, ¿buscaréis leer algo suyo?

¡Un abrazo!

“Para compartir información hace falta mucha menos confianza que para compartir un silencio”.

El cofre de Nadie, Chiki Fabregat

Crítica: Ayobami y el nombre de los animales

Título: Ayobami y el nombre de los animales

Autora: Pilar López Ávila

Ilustradora: Mar Azabal

Editorial: Cuento de luz

Mejor Libro Ilustrado Infantil de 2018 según The New York Times y la Biblioteca Municipal de Nueva York

Ganador en los 2018 International Latino Book Awards

Medalla de Plata en los 2018 Moonbeam Children’s Book Awards

Por si los premios que acabo de escribir no fueran motivo suficiente para leer este libro, os voy a dar algunos más.

En primer lugar, quiero decir que subo este libro hoy, Día Mundial del Docente porque es una historia que, entre otros aspectos, habla de la importancia de la escuela, así que hoy era el día perfecto.

Ahora sí, voy a hablar de este maravilloso libro.

He de ser sincero y decir que no lo conocía hasta que supe que Pilar López Ávila iba a venir a Madrid y que yo tendría que presentarla (junto a otras cuatro autoras) con motivo del Calendario Solidario de Escritoras de Literatura Infantil y Juvenil 2022 (tengo pendiente subir entrada con información al respecto). Cuando vi el libro y todos los premios que había conseguido me entristeció muchísimo que un libro así, escrito por una autora nuestra, premiada en el extranjero, etc., etc., etc. no fuera conocidísimo aquí. Parece que hay que escribir en inglés para que nos demos cuenta de la importancia de un libro… ¡y aquí tenemos autores y autoras espectaculares!

Ni qué decir tiene que Pilar es un amor, que fue un placer presentarla y hablar con ella y, por supuesto, que es un placer leerla.

Álbum ilustrado con una historia breve, pero preciosa. Con unas ilustraciones muy originales. Con un mensaje potentísimo sobre la importancia de la escuela, de aprender, de las letras, las palabras, los nombres, el valor… Sobre la importancia de la lectura y la escritura. Con lo pesado que sabéis que soy con este tema, entended que me haya enamorado perdidamente de este libro. Qué historia más bonita para tratar ese tema con los y las peques y qué poco voy a tardar en compartirla con mis alumnos y alumnas.

Para rematarlo, lo tengo dedicado por la autora. Otra joya más para mis estanterías.

Lo que más me ha gustado: descubrirlo y, como he dicho, encontrar una historia preciosa y perfecta para que los niños se den cuenta (si no lo saben) de la importancia de aprender a leer.

Lo que menos me ha gustado: insisto en mi crítica. ¿Cómo un libro así es tan poco conocido en España?

¿Qué os parecen a vosotrxs los álbumes ilustrados? ¿Conocíais este libro? Si no es así, ¿lo buscaréis?

¡Un abrazo!

“En la escuela, Ayobami aprendió las letras.

A enlazarlas para formar sílabas.

A entrelazar las sílabas para formar palabras.

A mezclar palabras para formar frases.

Escuchó la música que nace de las palabras”.

Ayobami y el nombre de los animales, Pilar López Ávila

Entrevista en El Generacional

No puedo dejar de insistir en la de momentos bonitos que siempre me ha traído la poesía.

Esta entrevista, en la que hablo como siempre lo he hecho sobre este género que tanto me fascina, además de hablar sobre el proceso de escritura, mi trayecto como escritor, la educación o mis otros libros, es uno más de esos momentos que tanto disfruto.

Gracias a William Alexander González Guevara por contactarme y recibir con tanto cariño mis palabras y gracias, también, a El Generacional, por acoger a la cultura entre sus páginas.

Os dejo con el enlace para que podáis leerla:

Crítica: Musgo

Título: Musgo

Autor: David Cirici

Ilustradora: Esther Burgueño

Editorial: Edebé “Premio Edebé de Literatura Infantil 2013”

ES-PEC-TA-CU-LAR.

Es lo primero que tenía que decir sobre este libro, porque me parece uno de los mejores libros de literatura infantil que he leído en mi vida, y sabéis que he leído muchísimos.

Llegó a mí de forma totalmente inesperada y gracias a la editorial Edebé.

No lo conocía, si os soy sincero, igual que no conocía al autor. Por eso, quizá, lo dejé en la estantería y no le presté demasiada atención hasta que, hace unos días, me apetecía algo “ligerito” para leer en la piscina. Musgo fue la elección. Y qué bien no haberlo dejado más tiempo acumulando polvo.

Qué historia más bonita. Qué bien está contada. Qué ternura hay en cada página. Qué forma más original de narrar un episodio tan cruel como una guerra: en la boca de un perro; en la boca de Musgo. Menudo acierto hacer una aproximación así. Menudo acierto hacer de un perro el narrador, porque esos matices que él puede ver pasan desapercibidos para nosotros, y son detalles preciosos que van directos a las emocionesmás primarias.

Mientras avanzaba, y al terminarlo, supe que era una historia perfecta. Ya no solo por todo lo que he dicho hasta ahora, sino porque se cierra a la perfección. No le falta absolutamente nada para que el círculo que se abre al inicio se cierre exactamente de la forma en que tenía que hacerlo, con todo en su sitio, con cada elemento descubierto a lo largo de la historia en el lugar que le corresponde.

Musgo… A la altura de los personajes de literatura infantil más importantes y reconocidos, no me cabe duda. Qué labor de investigación perruna más grande debió de hacer el autor para hablar tan bien con una voz de perro, con sentimientos de perro, con movimientos, dudas y forma de perro. Qué maravilla, de verdad. Qué gustazo ha sido leer este libro.

A modo de apunte, me parece un libro estupendo para dos cosas (además de para disfrutar leyendo). Por un lado, es perfecto para que los niños y niñas sepan acerca de las guerras, de ese episodio tan oscuro como fue la II Guerra Mundial y todo lo que supuso. Por otro, es el mejor libro que se me ocurre para que lo lean todas las personas que aman a los perros.

Las ilustraciones de Esther Burgueño son muy bonitas (en blanco y negro, como la verían los perros), aunque me habría gustado encontrarme alguna más.

No miento cuando digo que se ha convertido en uno de mis libros infantiles preferidos. No exagero en lo que habéis leído. Lo recomendaré siempre, le diré a mis alumnos y alumnas que lo lean y, seguro, lo releeré más de una vez.

Qué gustazo es encontrarse con libros así. Más aún, si cabe, sabiendo que el autor es “nuestro”.

Lo que más me ha gustado: no me podría quedar con un solo aspecto. Es un libro perfecto, desde la primera página hasta la última.  

Lo que menos me ha gustado: por apuntar algo, como ya he dicho, me habría gustado ver algunas ilustraciones más. En cuanto a la historia, ningún pero.

¿Conocíais este libro? ¿Os pica la curiosidad para leerlo?

Gracias y un abrazo para todos.

“Los perros sabemos ver cuándo las personas se sienten desamparadas y un poco solas”.

“A veces parece mentira que las personas y los perros tengamos tantas cosas que decirnos y no podamos hablar. A veces las personas hablan sin saber hasta qué punto entendemos lo que nos dicen. A veces nosotros nos hacemos entender sin palabras, pero nunca sabemos verdaderamente si nos han entendido del todo”.

David Cirici en “Musgo”.

Crítica: Dónde van las tortugas cuando mueren

Título: Dónde van las tortugas cuando mueren

Autor: Beatriz Osés

Ilustradora: Ester García

Editorial: Edebé “Finalista Premio Edebé de Literatura Infantil 2015”

Vuelvo a la literatura infantil y lo hago de la mano de una de las grandes: Beatriz Osés.

Llevaba ya un tiempo leyendo literatura adulta (poesía, ensayo y novela), así que decidí buscar otro aire con este libro, que me envió la editorial Edebé (mil gracias) para completar mi colección de Beatriz (¡y todos dedicados!).

Es una historia breve, sencilla de leer, tierna (como los libros para niños de Osés), quizá más infantil y más sencilla de lo que esperaba, pero otra buena historia de la autora madrileña, muy apta como primera lectura.

No es el libro de Beatriz que más me gusta, pero se nota su pluma y eso siempre es un punto a favor.

Una buena historia para los niños que pierden una mascota, bien resuelta, con tres personajes con los que podrán identificarse muy bien y, como digo, fácil de leer.

Las ilustraciones de Ester García son bonitas (sin llegar a encantarme) y cumplen su función de dar algo de color al texto, algo que los y las peques agradecerán.

Lo que más me ha gustado: el tema, porque me gusta que los lectores que empiezan a leer tengan historias diferentes (y reales) a la mano. 

Lo que menos me ha gustado: quizá que, a pesar de haber sido finalista del Edebé, puede ser la historia que menos me ha gustado de la autora. Claro, que todo lo que había leído de ella me había encantado, así que gustarme algo menos sigue dejando al libro en muy buen lugar.

¿Conocíais a la autora? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

“Tal vez, entonces, Leopolda sacaría de nuevo su cabeza escondida y hablaría la lengua de los océanos”.

Beatriz Osés en “Dónde van las tortugas cuando mueren”.