Crítica: Fantasma de primavera

Título: Fantasma de primavera

Autor: Gerard Bertrán Burgueño

Editorial: Ayuntamiento de Alhaurín el Grande

XIV Premio Internacional de Poesía Antonio Gala

El Premio Internacional de Poesía Antonio Gala tiene un aspecto que nunca entenderé: publicar el libro ganador un año después, en el acto de entrega del premio del siguiente ganador (incomprensible, desde mi punto de vista).

Por ese motivo, mi libro, ganador este año, no verá la luz hasta junio de 2022 y, por ese motivo, pude recoger el libro que ganó la edición anterior cuando fui a recoger el premio.

Se trata de este “Fantasma de primavera”, de Gerard Bertrán Burgueño, que da inicio a esta nueva Colección “La Baltasara”, coincidiendo con que este ha sido el primer año que el acto ha tenido lugar en dicha finca, donde Antonio Gala vivió tanto tiempo y escribió una buena parte de sus libros (algo que, en realidad, tampoco tiene mucho sentido, porque el año pasado no ocurrió en La Baltasara).

Sin ahondar más en estos hechos, voy a hablaros un poco de este poemario, que es lo importante.

Según el jurado del premio, se trata de un libro “muy difícil de apreciar en lo poético, puesto que está planteado dentro de un gran prosaísmo”, y es esta afirmación (en mi opinión) la que define de forma clara la realidad del poemario.

Es un libro tan prosaico que podría decirse que los poemas podrían leerse como si fueran pequeñas historias, pequeños relatos que narran vivencias y anécdotas, solo que lo hacen en verso.

He de reconocer que, antes de leer el libro, no me llamaba mucho la atención. Si leo poesía, me gusta que el lenguaje sea poético, que la esencia sea poética, y el prosaísmo, en poesía, me suele chirriar bastante.

No ha sido el caso.

Sí es cierto que algunos poemas no han terminado de llegarme, precisamente, por ese prosaísmo, pero hay otros (la mayoría) que me han gustado mucho y que, justo por el hecho de aportarme algo a lo que no estoy acostumbrado, me han llegado. Puede que me haya ocurrido un poco como cuando admiro un cuadro bien pintado: trato de sacarle todo el gusto posible, ya que yo sería incapaz de reproducirlo.

Es cierto que decir “nunca” es un tanto arriesgado, pero no creo que mi poesía vaya a definirse por ser prosaica, porque me parece muy complicado, muy arriesgado y porque, aunque este “Fantasma de primavera” me haya gustado, no es la poesía con la que me identifico ni la que suelo leer.

No obstante, creo que es un poemario muy bien construido e intuyo mucho trabajo a la hora de darle forma, lo cual tiene mucho mérito. Además, me parece muy acertado que se premie distintos tipos de poesía (siempre que sea buena), así que considero que es una buena elección y me hace muy feliz recoger el testigo de Gerard como ganador de este premio.

Dicho esto, voy con mi análisis con lo que más y lo que menos me ha gustado del libro.

Lo que más me ha gustado: creo que es justo ese detalle de ser una poesía muy prosaica lo que merece ser destacado. Haberme gustado sin ser la poesía que leo y haber sabido reconocer la calidad de los poemas y su dificultad me agrada, ya que siempre está bien descubrir gustos nuevos en esto de la lectura. Voy a destacar, también, los últimos versos de muchos de los poemas, versos que se quedan colgando al leerlos porque nos empujan a alguna parte, nos hacen pensar, le dan el significado al poema. Me ha pasado en varios encontrarme con los dos últimos versos y tener que releerlos más de una vez porque me han encantado.

Lo que menos me ha gustado: aunque pueda resultar contradictorio, y como he dicho en la entrada, ese prosaísmo se me ha hecho demasiado evidente en unos pocos poemas, que son los que menos he disfrutado leer.

¿Conocéis al autor? Si no es así, ¿buscaréis leer algo suyo?

¡Un abrazo!

“Experimentar la anunciación de la poesía.

Soñar despierto. Volver a casa”.

 Fragmento de “De paso”, Gerard Bertrán Burgueño 

Crítica: El pez rojo que nada en el pecho

Título: El pez rojo que nada en el pecho

Autor: Gioconda Belli

Editorial: Visor

XXX Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma

Poeta mujer. Latinoamericana. Feminista. Recomendada por Manuel Francisco Reina. ¿Qué podía fallar?

La descubrí con su libro de poesía reunida “El ojo de la mujer”

https://jorgepozosoriano.com/2020/12/08/critica-el-ojo-de-la-mujer/ , y ya me enamoré de ella.

Este último poemario suyo, ganador del prestigioso Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma, es una auténtica maravilla. 

Amor. Feminismo. Crítica social. Homenaje a un poeta tan querido por ella como Ernesto Cardenal, o como a Katy, enferma de cáncer.

Todo, con ese castellano tan cuidado de las escritoras (y escritores) de Latinoamérica, tan cuidado por Belli.

Se habla, como digo, del amor, tanto el que se da a la pareja como a los hijos, los amigos o los amigos.

Hay feminismo, empoderamiento de la mujer, como es el brutal poema “Consejos para la mujer fuerte”:

Si eres una mujer fuerte

protégete con palabras y árboles

e invoca la memoria de mujeres antiguas.

Hay, a través de la poesía (la tercera parte del poemario se llama “¿Qué puede hacer la poesía?”), crítica hacia quienes obvian el dolor del desconocido, del que sufre, como en el poema “¿Tiene patria el dolor?”, donde habla del drama de la inmigración; o en “Impunidad”, donde denuncia la violencia machista. Aquí os dejo un fragmento de ambos poemas:

¿Tiene patria el dolor?

Voces condenan a quienes sienten como propio

el ardor de los naufragios, la espalda que sangra del azotado.

Preguntan por qué llorar por desconocidos,

esos que no comparten su historia, su idioma, su pan de cada día”.

En el armario los vestidos de colores languidecen

víctimas de la doliente cobardía del esposo.

No me digáis que no queréis leer los poemas completos.

Desde luego, en poesía en castellano contemporánea, Gioconda Belli es una autora muy a tener en cuentay, por eso, os la recomiendo mucho.

Dicho esto, voy con mi análisis con lo que más y lo que menos me ha gustado del libro.

Lo que más me ha gustado: creo que me quedo con la versatilidad de la autora, con cómo es capaz de expresar sentimientos tan distintos sin cambiar de voz, creando unos poemas muy distintos en cuanto al tema, pero siempre claros, limpios y rotundos.

Lo que menos me ha gustado: como en casi todo poemario, algunos poemas nos llegan algo menos. Hay varios por el final que no me han dicho gran cosa.

¿Conocéis a la autora? Si no es así, ¿buscaréis leer algo suyo?

¡Un abrazo!

“Escuchemos a las mujeres

sus pies danzan sobre la tierra

escuchémoslas

hagamos el silencio”.

 Fragmento de “Vamos a dibujar”, Gioconda Belli

Crítica: Poemas, Hannah Arendt

Título: Poemas

Autor: Hannah Arendt 

Editorial: Herder

Siempre me ha gustado mucho Hannah Arendt como pensadora, y la he leído, en esa versión, en más de una ocasión.

Lo que no sabía era que, también, escribió algunos poemas. Así es mi cabecita loca…

Me gustó mucho la forma en la que este libro llegó a mí, porque no ocurrió que descubriera los poemas de Arendt y fuera a buscarlo. 

Como ya sabéis, me encanta perderme en las librerías. Hace unos días fui al Teatro Bellas Artes a ver a José Sacristán en “Mujer de rojo sobre fondo gris”, de Miguel Delibes. Aunque este es otro tema distinto, qué bestialidad de interpretación para un texto a la altura, solo, de Delibes. Volviendo al autor vallisoletano, esta de Sacristán y la de Lola Herrera en “Cinco horas con Mario” son las dos interpretaciones más espectaculares que he vivido en un teatro. Que viva la cultura.

A lo que iba. En la espera, di una vuelta por la librería Antonio Machado (visitadla si no lo habéis hecho, es una preciosidad). Mi idea inicial era encontrar el libro con el que Antonio Carvajal ganó el Premio Nacional de Poesía en 2012, porque también es miembro del jurado del Premio Antonio Gala que acaba de premiarme y me parece justo leer algo suyo. No lo encontré. Busqué entre los libros de poesía y no encontré nada que me apeteciera, así que fui a ver la sección de filosofía. Allí, colocado para que yo lo viera, estaba este libro, esperándome. “Poemas”“Hannah Arendt”. ¿Sabría el librero que yo iba a ir y lo puso ahí, para mí? Además, el tema del exilio me interesa bastante, y esa palabra aparece en la contra. Obviamente, el libro se vino conmigo.

Creo que hay algo en la forma de escribir poesía de Arendt que demuestra dos cosas diametralmente opuestas. Una, que es una escritora de los pies a la cabeza y que su lenguaje es abrumador. Dos, que no es o no fue poeta, entendido como persona que se dedica en cuerpo y alma a la poesía. Aunque el libro me ha gustado mucho y hay poemas e imágenes muy buenos y potentes (y aunque la edición sea una preciosidad), este poemario parece una colección de poemas anotados aquí y allá sin intención de que fueran publicados, sino, más bien, escritos por gusto propio, por satisfacción personal.

En las “Notas a la edición” se explica con brevedad que algunos de estos poemas ni siquiera fueron escritos a máquina ni revisados por la autora, lo que confirma un poco esa sospecha mía. A pesar de todo, no cabe duda de que estamos ante una de las pensadoras más importantes de la historia, que su conexión con la poesía es evidente y, en mi opinión, es una poeta más que destacable.

Además de los poemas, la explicación que Irmela von der Lühe, profesora de literatura alemana contemporánea, hace a modo de epílogo de libro en ese fragmento titulado “Sobre los poemas de Hannah Arendt” es otra delicia. Ya no solo por conocer más sobre esa aproximación poética de la autora, sino por saber más sobre ella, sus amistades y sus influencias.

Solo puedo agradecer a la Editorial Herder por hacer un trabajo tan bueno y al azar, por poner este libro ante mis ojos sin apenas esperarlo.

Lo que más me ha gustado ha sido, sencillamente, el maravilloso descubrimiento de la Hannah Arendt poeta, lo que me ha llevado, también, a conocer mejor su figura.

Lo que menos me ha gustado, por decir algo, que son pocos poemas… Pero son todos los que Arendt escribió, así que me parece más importante haberlos leído todos, aunque me habría encantado que fueran más.

Y vosotrxs, ¿conocéis a Hannah Arendt? ¿Os gustaría leer algo suyo?

“Ay, ¿quién querrá ponderar lo que no concibe?

¿Y quién querrá decir lo que solo se discierne 

tardíamente?

Pues tan pronto como lo agarra con ambas manos

deja de saber por qué lo sigue sufriendo.

Octubre por la mañana, Hannah Arendt

Enredando voces con Antonio Díaz Mola

Poesía, siempre. Siempre, poesía. 

“Enredando voces” con Antonio Díaz Mola, ganador del Premio de Poesía Radio Nacional de España 2020.

Un poeta de los pies a la cabeza. Un poeta de oficio, humilde, currante, respetuoso… Atributos necesarios, aunque no se cumplan siempre.

Aquí os dejo la entrevista que le hago en Radio Off the Record.

Espero que la disfrutéis:

Poesía, poesía y más poesía…

Crítica: Sobre el dolor

Título: Sobre el dolor

Autor: Cicerón

Editorial: Los secretos de Diotima

Leer a los clásicos siempre ha sido una de mis asignaturas pendientes. Y, cuando hablo de clásicos, me refiero a romanos y griegos. A esos filósofos y pensadores que pusieron los cimientos del pensamiento y cuyos postulados, milenios después, siguen tan vigentes como cuando los plantearon.

Este pequeño (por extensión) libro llegó a mí en una de mis habituales visitas a la Librería Taiga Madrid

Llevaba unos días rumiando un poemario que quería escribir. Sabía, más o menos, qué temas quería tocar. Y el dolor era una de ellos.

Por eso, cotilleando por la librería, encontré esta colección propuesta por “Los secretos de Diotima” y, ya sabéis, llamaron mi atención. Me llevé este “Sobre el dolor” y “Sobre el desprecio de la muerte”, también de Cicerón. El primero ya ha cumplido su cometido y me ha servido en una buena parte del poemario que terminé esta misma semana (ya veremos qué ocurre con él). El segundo lo leeré buscando inspiración para otro poemario al que llevo tiempo dándole vueltas.

Y, por lo que estoy comprobando, los clásicos no suelen fallar, sencillamente, porque son una fuente inagotable de sabiduría.

De lectura muy sencilla por lo breve y lo conciso; con multitud de citas y frases que van directas a la consciencia; es un libro perfecto para aprender. Y ya sabéis que aprender es una de mis actividades favoritas.

Si os interesan el mundo clásico, la filosofía, los pensadores romanos y griegos… Esta colección es una maravilla. Os recomiendo echarles un ojo a sus títulos, seguro que encontráis alguno que os llame la atención.

Lo que más me ha gustado: que ha sido clave a la hora de estructurarme la mente de cara al poemario. Me ha dado una visión filosófica del dolor que no conocía e, incluso, me ha facilitado una cita (la que incluiré al final) para uno de los poemas.

Lo que menos me ha gustado: sin que sea nada negativo, que ha hecho aumentar mis ganas de acercarme más aún al mundo clásico. 

Mi sensación final es que todos y todas tendríamos, en mayor o menos medida, que acercarnos a lo clásico, a la raíz, a los cimientos. Si los pensamientos de estos filósofos y pensadores han trascendido a lo largo de tantos y tantos años, será por algo… ¿no creéis?  

“No es fuerte aquel que yace”.

Cicerón

Crítica: Individuo armado

Título: Individuo armado

Autor: Cristian Álvarez

Editorial: Letraversal

Este libro llegó a mí de una manera muy especial.

Como os conté hace unos días, @casadellibro me ha hecho uno de sus embajadores (sigo sonriendo solo de pensarlo), y este “Individuo armado” era parte del primer regalo que me hicieron.

Si os soy sincero (y sabéis que siempre lo soy), no conocía este libro ni a su autor ni a la editorial. Por eso, entre otras cosas, me hace tan feliz esto de ser embajador de Casa del Libro: porque me va a descubrir lecturas que, de otra forma, quizá no llegara a conocer.

Siguiendo con la sinceridad, no es la poesía que suelo leer. De hecho, lo empecé con alguna reticencia. Y, sí, me costó algo entrar.

Pero entré.

Y empecé a saborear los versos, la poesía.

Y el sabor, aunque desconocido, se fue pegando a mi paladar.

Y me dejó muy buen sabor de boca. En lo poético, claro, porque es un poemario duro en el que la humanidad (o la deshumanización de lo humano) se expone con las tripas abiertas, entre disparos, tiroteos y masacres. Eso sí, de una forma muy original y (en mi opinión) muy bien resuelta.

Un poemario bien escrito, bien estructurado, bien pensado y, si me permitís la obviedad, muy bien armado.

Además de lo poético, no puedo escribir esta crítica sin hablar del exquisito trabajo de la editorial “Letraversal”Una edición preciosa sin perder la sencillez que la poesía pide. Muy bien cuidada, pero sin florituras innecesarias. La cubierta, en diseño y textura, es perfecta. Elecciones tomadas a la perfección en los aspectos técnicos. Mención especial (no sé si esto es acierto del autor, de la editorial o de ambos) para el poema “Karpestraat [Gante, 19.00 horas]”, que aparece escrito a mano por el poeta. Un detalle que puede parecer absurdo, pero que me ha encantado.

Dicho esto, paso a compartiros algunos versos para que podáis conocer un poco la poesía de Cristian Alcaraz.

“Al presionar vuestra bandera

edifico nuestro nuevo orden social.

Aquí mi tacto. Aquí los bits

que me componen”.

“Yo, ser que recibe,

dudo si soy un hombre

menos hombre.

Cuántas veces han entrado dentro de mí

para modificarme”.

Y, puede que mis versos favoritos del libro, precisamente del poema que aparece escrito a mano:

“Es esto la fascinación: me han enseñado

a retener el duelo

de la gente que se me parece”.

Gracias a Casa del Libro por la copia.

Gracias a Cristian Alcaraz por ser valiente y original, por traernos un poemario que trata de tiroteos, matanzas y armas, y todo lo que suponen para el mundo.

Gracias a Letraversal, por preocuparse por la poesía, por ocuparse de ella, y por hacerlo tan bien.

Gracias, también, a vosotrxs, por leerme siempre que hablo de libros.

“La bomba va a estallar en el bar”.

Wislawa Szymborska

Crítica: Toda la violencia

Título: Toda la violencia

Autor: Abraham Guerrero Tenorio 

Editorial: Rialp

Este poemario me llegó por varias recomendaciones de personas de las que me fío, al menos en lo literario. Último ganador del “Premio Adonáis” (uno de los más importantes para jóvenes poetas), “Toda la violencia”, en mi humilde opinión y sin haber leído a los finalistas, merecía ganarlo

Lo merecía porque encierra una poesía honesta, personal, cotidiana y bien escrita. Una mezcla de la poesía de siempre con el toque propio de un autor que no tiene remilgos a la hora de desabotonarse las heridas desde un lenguaje tan propio como su propia experiencia.

La violencia, como vemos en las cinco partes del poemario, puede aparecer en todos los planos vitales. La familia. El amor. La muerte. La escritura. El capitalismo. Abraham describe muy bien esas violencias, y lo hace sin pretensiones, sin querer alardear de nada, con un verso descarnado que cuenta, además, con la dificultad de hacerlo sencillo.

Podría decir, sin desmerecer en absoluto esas partes, que puede ser más habitual encontrar esa poesía dolorosa o violenta en temas como la familia, el amor o la muerte. Quizá, aunque se traten desde un nuevo prisma, pues es, como digo, una poesía muy personal, sean temas más comunes. Insisto, sin que esto quiera decir nada contrario a que son muy buenos poemas abordados desde una muy buena postura. Lo que quiero decir con todo esto es que me ha parecido un acierto espectacular encontrar que se trata el tema de la violencia en aspectos tan poco tratados en lo poético como el oficio del escritor y las trampas del capitalismo. Esas dos últimas partes, por mucho que me hayan gustado las tres primeras, son las que más me han gustado. Por lo impropio, sí, pero porque (creo) es donde mejor se ve la esencia de este poeta que escribe sin pensar en ese “qué dirán” que, a veces, tanto limita. 

Licenciado en Filología Hispánica y profesor de lengua castellana, este poeta gaditano nos trae su visión del mundo en un poemario tan verdadero como esa violencia cotidiana que nos rodea.

Y a mí, que me encanta ver que no todos los jóvenes que quieren ser poetas se conforman con cualquier cosa, me alegra mucho descubrir a Abraham Guerrero Tenorio desde su esencia, que es su poesía.

Dicho esto, voy con mi análisis con lo que más y lo que menos me ha gustado del libro.

Puntos fuertes:

El premio: ya sabéis que el tema de los premios literarios es bastante controvertido. Todos sabemos que, muchas veces, se mueven otros intereses ajenos a la calidad de los premiados, así que me gusta mucho descubrir que un premio tan importante como el “Adonáis” se aleja de lo naif y reconoce el trabajo de lo real. 

Lo personal: aunque me suele cansar la poesía cuando se abusa de lo personal, cuando solo se escribe desde lo que el poeta ha sufrido y el verso es siempre en primerísima persona (algo que me impide, si se repite más de la cuenta, en integrarme en la poesía), Abraham sabe compensar sus vivencias más dolorosas con una apertura hacia esa otredad que, al menos en mi caso, engancha más. Muy bien resuelto.

El tema: ya sabéis que la poesía que más me gusta es la que duele, y esta duele bastante. Maltrato, suicidio, soledad, pobreza… En este sentido, no le puedo pedir más a un poemario.

Lo que más me ha gustado: como he dicho al principio, las dos últimas partes: “Cuarta violencia” (sobre la escritura) y “Quinta violencia” (sobre el capitalismo). Me han hecho reflexionar sobre esos temas y sus consecuencias.

De “La luz azul” (Cuarta violencia):

“Y sin embargo yo, escribiendo

con las rodillas huérfanas

la constante deriva de la noche,

sintiendo el resplandor azul de la pantalla

abriéndose camino

hacia el oscuro centro de mi pecho”.

De “Chicos de barrio” (Quinta violencia):

“Hoy algunos, en paro y sin salida,

sentados en los bancos de la plaza

se miran las uñas y se preguntan

qué hacer con tanta tarde entre las manos”.

Sin duda, un muy buen poemario de un poeta joven que merece ser leído. Recomendado al cien por cien.

Lo que menos me ha gustado: por decir algo, para tratarse de un premio tan prestigioso como este, la edición no es para tirar cohetes. Demasiado simple, en mi opinión. 

¿Conocéis al autor? Si no es así, ¿buscaréis leer algo suyo?

¡Un abrazo!

“Nosotros,

estirpe de padres sin hijos,

ofrecemos nuestras manos vacías”.

 “Ofrenda”, Abraham Guerrero Tenorio

Día Mundial de la Poesía

Me ocurre algo con la literatura que se hace aún más grande con la poesía.

Si veo un libro anunciado por todas partes (medios de comunicación, sobre todo) y recomendado por todas partes (esas listas dirigidas por los medios de quienes dependen ciertas editoriales), suelo desconfiar.

Si ese libro es de poesía (o pretende serlo), desconfío por completo.

¿Alguna vez habéis visto anunciado en la televisión o metido con calzador en un programa televisivo un poemario? Un poemario de los de verdad, quiero decir, de los que escriben poetas de verdad. Yo, tampoco.

Para leer buena poesía, por desgracia, hay que escarbar mucho. Hay que buscar en otros canales que se alejan mucho de las luces y la purpurina, que están a años luz de las pantallas. Con la poca poesía que se lee (por desgracia), ¿de verdad pensáis que influencers que nada tienen que ver con la literatura saben recomendar un buen poemario?

En las grandes librerías, además, los “poemarios” que están más a la vista son los que han escrito famosos, youtubers, influencers, cantantes, actores o actrices… Y te las ves y te las deseas para encontrar, por nombrar a algunos y algunas poetas, a Alberti, José Hierro, Guadalupe Grande, Manuel Francisco Reina, Raquel Lanseros, Francisca Aguirre, Ángela Figuera Aymerich, Pilar Paz Pasamar y muchos y muchas más que son figuras e historia de la poesía. Y es una verdadera pena. He llegado a ir a la sección de poesía de unos grandes almacenes y ver poemarios de todos esos “poetas” de los que hablo al principio de este párrafo y no encontrar ni un solo libro de García Lorca

Huyo, también, de los poemarios repletos de ilustraciones (preciosas, todo sea dicho), con tapa dura, a todo color, casi con destellos. No tengo ni un solo libro de poesía de todos esos poetas que he nombrado que sea así. Ninguna de las editoriales que publica poesía, como Hiperión, Pre-textos, Calambur, Visor, Renacimiento, Rialp o Cuadernos del laberinto, por poner algunos ejemplos, son así. Son libros sencillos. Libros que no necesitan de brillos que no sean los que aportan sus poemas. Si hay que adornar tanto unos (supuestos) versos, qué malos han de ser…

Por eso, a quienes queráis leer poesía, os pido que no os quedéis en lo básico. Que puede que iniciarse leyendo “poesía” simple pueda ayudar a leerla, pero la poesía no es simple, por suerte. Hay poesía sencilla de leer en poetas de verdad. Desconfiad de un “poemario” publicitado y promocionado a bombo y platillo, indagad en la trayectoria de su autor o autora, contrastad si su éxito se debe a la calidad de su literatura o a la cantidad de seguidores que tiene en redes (y esto vale para toda la literatura). Hay poetas buenísimos y buenísimas con cientos de premios de poesía en su carrera (algo tendrá que ver la calidad) que no están en ninguna librería, en contraposición a libros de algo que no sé definir, pero que no son poesía, en escaparates y en primera línea de las estanterías. Libros que han escrito personas cuyo único mérito es tener ese ejército de seguidores que asegurará unas ventas. Si no fuera así, ¿por qué editoriales de las más potentes y que nunca publican poesía, sí lo hacen ahora, con esos personajes? El negocio no es poesía, por mucho que a algunos les duela leerlo.

Dicho esto, quiero poner altavoz a esos y esas poetas que no necesitan focos ni editoriales gigantes ni un séquito de seguidores ni ilustraciones ni colores ni fantasías para regalarnos poemarios de verdad. Poemarios escritos desde el respeto, desde el estudio, desde el conocimiento, desde lo clásico, desde lo que se necesita para escribir poesía.

Ahí os dejo algunos nombres de poetas, con mayúsculas, y de algunas editoriales en las que se puede confiar.

Huid de la purpurina y de los nombres famosos. La poesía, amigos y amigas, no es eso.

Feliz Día Mundial de la Poesía.

“Una verdad que borre el caos que la guía

una verdad que nos defienda del terror

que nos hizo humanos y mortales”.

Francisca Aguirre

Crítica: El libro de Lilit

Título: El libro de Lilit

Autor: Guadalupe Grande 

Editorial: Renacimiento (Premio “Rafael Alberti” 1995)

Después de un tiempo buscando alguno de los libros publicados de Guadalupe Grande, al final me decidí a encargarlos al saber de su triste fallecimiento, el pasado 2 de enero.

Enamorado como estoy de la poesía de su madre, Francisca Aguirre, y con Félix Grande como padre (menudos genes), a Guadalupe tenía que leerla, y qué pena haber tardado tanto y, sobre todo, qué pena no haber hecho por conocerla, como sí conocí a sus padres.

Si os soy sincero, antes de este “Libro de Lilit” me hice con “Hotel para erizos”, pero alguien en quien confío a ciegas en esto de la poesía (quien se acaba de autoproclamar, no sin motivos, mi asesor literario) me dijo que este primer libro de Guadalupe era brutal. Como me conoce bien y sabe perfectamente la poesía que me gusta, le hice casi y, como siempre ocurre cuando lo hago, ha acertado de pleno.

Para continuar con la sinceridad, leí a Guadalupe con algo de miedo. Ser poeta siendo la hija, ni más ni menos, que de dos poetas de la talla de Paca y Félix (“Premio Nacional de las Letras” y “Premio Nacional de Poesía”, respectivamente y entre otros muchos galardones) no tiene que ser sencillo. Las comparaciones surgen siempre, en estos casos, y yo no quería caer en ese error. Cada poeta es solo suyo (si es de los buenos). Y Guadalupe es suya, muy suya, como muy suyos fueron sus padres.

Dicho todo esto, qué poemario, amigos y amigas. Qué absoluta maravilla. Qué complicado es (al menos, a mí me lo resulta) poemarios que te encrespen la piel de esta forma, que te leas de corrido porque te atrapan, que se disfruten tanto… De pocos, muy pocos libros de poesía puedo decir que me hayan gustado por completo. “Ítaca”, “Los trescientos escalones”, “Toco la tierra”, “La paternidad de Darth Vader”, “Solo tu nombre es mi enemigo” o las antologías “A las órdenes del viento”, “Pecábamos como ángeles” o“El ojo de la mujer” son algunos ejemplos. Solo poetas como Manuel Francisco Reina, la propia Paca AguirreÁngela Figuera AymerichRaquel LanserosGloria Fuertes o Gioconda Belli me dejan sin palabras y me hace leer y releer los mismos poemas una vez tras otra. En ese grupo se han colado Guadalupe Grande y “El libro de Lilit”. Y, por el momento, no devolveré el libro a la estantería, porque lo quiero releer ya mismo.

Sin enrollarme mucho más, voy con mi análisis con lo que más y lo que menos me ha gustado del libro.

Puntos fuertes:

El descubrimiento: qué fácil y qué difícil, al mismo tiempo, tenía Guadalupe Grande ser una buena poeta, pero lo consiguió. Con creces. Su voz se separa de la de sus padres y se hace gigante. Qué mérito más enorme.

El tema: si habéis leído mis reseñas de poemarios y algo de la poesía que escribo, sabréis que la que más me gusta es la que duele. La poesía triste, la que brota de las entrañas, la que nace después de un desamor, una pérdida, una desilusión o algo que haya removido las tripas del poeta. El tema que se trata en este libro es uno de esos, y qué forma más brillante de expresar ese dolor, compartirlo y, casi con total seguridad, deshacerse un poco de él.

Lo que más me ha gustado: el libro en sí, al completo. Saber que, siempre que necesite volver a estos versos, Guadalupe y Lilit me estarán esperando.

Lo que menos me ha gustado: como he dicho antes, no haberla descubierto antes y haber podido hablar con ella sobre poesía, sobre sus padres y sobre la vida. 

¿Conocéis a la autora? Si no es así, ¿buscaréis leer algo suyo?

* Si lo queréis adquirir, en la propia página de Renacimiento lo encontraréis sin problema y, además, a un muy buen precio (que conste que no se trata de una colaboración y compré, junto a “En la quietud del tiempo”, de Pablo García Baena, este libro).

¡Un abrazo!

“Durante un tiempo estuve muerta

como una crisálida guardada en un cajón de cartón,

detenida en el umbral, olvidada del gusano y de la mariposa.

instante perpetuo, cómo duele despertar de tu sosegada indiferencia,

de tu dócil y atónita bondad”.

 “Oficio de crisálida”, Guadalupe Grande

Crítica: El ojo de la mujer

Título: El ojo de la mujer

Autor: Gioconda Belli

Editorial: Visor

Si se habla de poesía nicaragüense, casi seguro el nombre que nace es el de Rubén Darío. No obstante, y sin quitarle ningún mérito al “Príncipe de las Letras”, figura fundamental en lo poético, yo me quedo con esta recién descubierta y ya objeto de mi amor literario Gioconda Belli. Quienes me seguís por Instagram, habréis visto que llevo algunas semanas compartiendo poemas y versos suyos, así que ya la conocéis, al menos, un poquito.

Sabéis que tengo predilección por la poesía escrita por mujeres, a excepción de algunos poetas hombres que me vuelven loco, como Manuel Francisco Reina, y este descubrimiento, recomendado por él mismo, se queda ya para siempre entre mis lecturas favoritas.

Este “El ojo de la mujer” es un libro de poesía reunida de la poeta centroamericana que habla de lo humano, del amor (qué poesía de amor más tangible), del sufrimiento, de la maternidad, del sexo, de la muerte… Y lo hace de una forma sencilla, sin imágenes rebuscadas ni impostadas, ofreciendo una poesía tan cercana como real, con el buen hacer de los autores y autoras de Hispanoamérica, esos y esas que cuidan el lenguaje y nuestro idioma común casi mejor que nosotros mismos.

Es un libro muy completo. Aquellos que argumentan no comprar libros de poesía porque son caros para lo poco que incluyen y lo breve de su lectura, este “ojo femenino” tiene, ni más ni menos, ciento treinta y cinco poemas, y el precio es bastante ajustado. Edición sencilla y correcta, como siempre encontramos en los poemarios editados por Visor.

Será, sin duda, un libro y una poeta a quien recomiende siempre que me pidan ideas sobre poesía. 

Dicho esto, voy con mi análisis con lo que más y lo que menos me ha gustado del libro.

Puntos fuertes:

El lenguaje: como he dicho, cuando hay calidad literaria, los autores hispanoamericanos tienen un trato de nuestro lenguaje mejor que el que le damos nosotros. En Gioconda Belli, ese trato es tan cuidado que sus poemas están llenos de dulzura.

Los poemas de amor: no suelen convencerme mucho los poemas de amor (ya sabéis que me va leer poesía “sufrida”), pero he podido encontrar, en este libro, poemas amorosos tan maravillosos como “Solo el amor resistirá” o “La orquídea de acero”. Espectaculares.

El homenaje a la poesía dentro de la poesía: he encontrado varios poemas dedicados a la poesía que me han hecho enamorarme aún más de este género. Versos tan potentes como “la poesía es la caricia del cuerpo abandonado” o “amo a los poetas —bellos ángeles lanzallamas—/ que inventan nuevos mundos desde la palabra”. No me digáis que no os despiertan ganas de leer poesía…

Lo que menos me ha gustado: por decir algo, y sabiendo que es algo absurdo, que haya tantos poemas hace que se tarde mucho en leer el poemario completo, y eso puede restarle esa sensación final que se tiene (o que yo tengo) al leer un poemario, cerrar el círculo propuesto por el o la poeta y suspirar pensando “qué preciosidad de libro”.

¿Conocéis a la autora? Si no es así, ¿buscaréis leer algo suyo?

¡Un abrazo!

“Solo el amor resistirá

mientras caen como torres dinamitadas

los días, los meses, los años”.

 “Solo el amor resistirá”, Gioconda Belli