Crítica: El tiempo de los magos

Título: El tiempo de los magos

Autor: Cressida Cowell

Editorial: Roca

Sí, he de reconocerlo: me compré este libro por la portada y porque sabía que, obviamente, era una historia de fantasía. Que la autora fuera la misma que me enamoró con “Cómo entrenar a tu dragón” también ayudó.

También voy a reconocer que, aunque lo empecé a leer con muchísimas ganas, no me terminó de gustar hasta muy avanzada la historia. Aun así, no lo dejé de leer y me alegro de no haberlo hecho, ya que el libro me terminó por gustar bastante.

Puntos fuertes:

La edición: es, y así lo digo, uno de los libros con la edición más bonita que he tenido en mis manos. La portada, la contraportada, las ilustraciones y cómo están incluidas en un texto con tipografías que van cambiando y que son espectaculares… Además, si le quitas la sobrecubierta, el libro es igual de bonito. En ese sentido, la editorial Roca ha acertado de pleno.

Los personajes: son tan peculiares, tan patanes, tan inocentes, tan descarados… ¡tan adorables! Tanto los dos protagonistas, Xar y Wish, como la reina Sychorax, todas las criaturas que acompañan a Xar… Me han encantado todos, la verdad. Muy, muy buenos personajes.

Lo absurdo: pues sí, hay situaciones tan absurdas que son geniales. ¡Viva el humor en la literatura juvenil!

Lo que más me ha gustado: aunque la historia sea buena, que lo es, no puedo evitar que lo que más maya gustado sea la estética del libro: es precioso por dentro y por fuera, y esa es una realidad.

Lo que menos me ha gustado: como ya he dicho, me costó entrar en la historia, y eso fue porque me pareció un poco lento y aburridillo al principio. Es cierto que la historia mejora y que termina muy bien, pero creo que, también teniendo en cuenta la edad a la que va dirigido este libro, es demasiado largo.

A pesar de ese aspecto negativo que me pesó un poco, es una historia divertida, bien creada, muy original, con personajes muy peculiares y que merece la pena leer, así que, sí, os lo recomiendo.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

“Es muy fácil destruir [ … ], pero yo no soy un guerrero al que le fascina la destrucción. Es mucho más difícil crear, y a eso nos dedicamos los magos”.

Cressida Cowell en “El tiempo de los magos”.

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Los clichés en la literatura fantástica

Hace ya un tiempo que leí acerca de los clichés de la literatura fantástica y de lo malos, malísimos que son. Hay que evitarlos a toda costa. Si los usas, eres un escritor malísimo que no merece ser leído. Los libros que los contienen no deberían existir.

Sí, vale, tiendo a exagerar al máximo para expresar después mi punto de vista y, como quiero que me entendáis, necesitaba un primer párrafo así de contundente.

Los clichés (o aquellos elementos que, por usados con frecuencia, se convierten en algo negativo) en la fantasía son, básicamente, estos:

  • Héroe huérfano
  • El elegido
  • El mentor anciano
  • La gente buena es guapa; la gente fea es mala
  • Mujeres florero y prescindibles
  • Heridas irreales que dejan que el protagonista siga luchando
  • El amigo grande y torpe que ayuda al protagonista
  • Objeto que, si tiene el villano, cambiaría el rumbo del mundo
  • Hadas, elfos y gnomos

Esta lista la he obtenido del vídeo de Ana González Duque en su canal de YouTube, del que os dejo el vídeo a continuación:

https://www.youtube.com/watch?v=_I7ZLT9utEM

Con todo el cariño y el respeto que le tengo a Ana, voy a hacer algo que ella pide en cuanto a los clichés: retorcerlos. Pero no voy a retorcer esos clichés, sino los argumentos de que son malos, malísimos y que hay que evitarlos a toda costa o, al menos, cambiarlos y darles un giro distinto.

Yo voy a reivindicar el papel del cliché en la literatura fantástica y lo voy a hacer con dos ejemplos claros, dos de las sagas de fantasía más exitosas de la historia: El Señor de los Anillos y Harry Potter.

Tanto Frodo como Harry son huérfanos; son los elegidos; tienen un mentor anciano con una barba bien larga y bien blanca (Gandalf y Dumbledore); les pasa de todo, nunca mueren (¡o hasta mueren y vuelven a la vida!) y siguen luchando; tienen un amigo grande y/ o torpe que los ayuda (Sam y Hagrid); intentan que los malos no encuentren el/ los objeto/ s con el/ los que cambiarían el rumbo del mundo (el anillo único o los horrocruxes); tienen criaturas fantásticas como gnomos, elfos y demás. Los clichés de gente buena y guapa o mala y fea y de las mujeres florero, por suerte, creo que han cambiado y que cada vez hay más protagonistas que no los cumplen, y esos clichés sí creo que deben evitarse. Pero, ¿el resto? He elegido estas dos sagas por conocidas, aclamadas y exitosas, pero podría nombrar mil más en las que se repiten casi todos estos clichés. No están retorcidos. Son esos mismos clichés, tal cual se nombran, incluso exagerados, y… ¡son dos sagas espectaculares! ¿Son malos libros por caer en casi todos estos clichés? ¿Son J. R. R. Tolkien o J. K. Rowling malos escritores por usarlos de una forma tan evidente? ¿Somos sus lectores bobos por amar sus obras, plagadas de clichés?

Sinceramente, creo que, con este tema, caemos un poco en algo que, desde mi punto de vista, es un error: querer teorizarlo todo, “manualizarlo” todo, hacer listas de todo y cubrir todo bajo el mismo paraguas. No creo que la calidad de un libro de fantasía dependa de si incluye o no estos clichés o el grado en que, si los tiene, los retuerza (a la vista está solo con dos ejemplos), sino de otros muchos factores que dependen más de la valía de los autores que de si cumplen las normas teóricas (y, muchas veces, ridículas) de la literatura. Yo he leído libros con clichés que me han encantado, libros con clichés que son infumables, libros sin clichés alucinantes (aunque no recuerdo ninguno que no tuviera, aunque fuera, uno solo) y libros sin ellos horrorosos. No me he parado a pensar en si esos libros cumplen o no esas normas. No me han gustado porque eran malos, aburridos, estaban mal escritos, eran demasiado obvios, no me aportaban nada nuevo… La “culpa” de que un libro sea bueno o malo no depende de esos clichés. Es más, me atrevo a decir que los clichés son, en cierto modo, necesarios. Muchos lectores de fantasía queremos que un joven con pocos recursos termine siendo un héroe; que, para ello, tenga un mentor como Gandalf o Dumbledore; que pueda luchar hasta el final; que tenga compañeros menos hábiles que ellos y no por ello menos valiosos… Harry Potter no sería Harry Potter sin todos esos clichés, igual que ocurriría con El Señor de los Anillos, Las Crónicas de Narnia, La historia interminable, Memorias de Idhún, los libros de Rick Riordan y otros tantos que caen en muchos de ellos.

Por todo ello, al contrario que los detractores de los clichés, yo voy a romper una lanza a su favor, apoyándome en todas las historias maravillosas que he leído y que, aun conteniendo millones de ellos, me han encantado y me han hecho vivir las mejores aventuras posibles.

Y, vosotros, ¿qué opinión tenéis sobre este tema?

Un abrazo para todos, ¡espero vuestros comentarios!

“Los cuentos de hadas superan la realidad no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que pueden ser vencidos”.

Gilbert Keith Chesterton

Crítica: Solo tu nombre es mi enemigo

Título: Solo tu nombre es mi enemigo

Autor: Manuel Francisco Reina

Editorial: Área de Cultura, Ferias y Fiestas, Ayuntamiento de Rincón de la Victoria.

Últimamente, cuando quiero leer poesía de verdad, siempre recurro al mismo autor: Manuel Francisco Reina. Tengo a mano a Lorca, Benedetti, Hierro, Neruda, Hernández, Cernuda y otros tantos, a los que también acudo de vez en cuando, pero si busco algo actual y de calidad, Reina es caballo ganador. Y esto me ocurre en un momento en el que veo que la poesía que vende hoy en día, la que ocupa cada estante de cada librería, a todo tren, a todo color, a bombo y platillo, es esa llamada por mí pseudopoesía. Me da una pena enorme que ya no haga falta ser poeta para escribir poesía. Basta con ser youtuber, influencer, famoso o concursante de algún programa de televisión (ahí está el libro de Aitana Ocaña, con reconocimiento de la propia “autora” de plagio en prácticamente la totalidad del mismo). Hay librerías vacías de poetas y llenas de pseudopoetas. Vacías de poemarios y llenas de libros con frases típicas e ilustraciones que, por suerte, suelen salvar la mediocridad de los “versos”. No todo el mundo vale para escribir poesía, del mismo modo que no todo el mundo vale para cantar, pintar, bailar o dedicarse a alguna de las artes, aunque parezca que ahora todo el mundo escribe menos los escritores. Me da pena porque aquellos que se acerquen a la poesía por primera vez o en edades tempranas no van a saber lo que es y se van a tener que conformar con un sucedáneo, con la moda, con lo fácil, con lo que da ventas y, por lo tanto, dinero a las editoriales.

En fin, que me lío con este tema y me descentro de lo importante…

Este libro, ganador del XXV Premio de Poesía Rincón de la Victoria, es una maravilla de principio a fin. He leído mucha, muchísima poesía desde que tengo uso de razón (y algunos sabréis que, de vez en cuando, me lanzo a escribir algún poema, con todo el respeto que me merece) y si hay una poesía que me vuelva loco es la de desamor. Llamadme masoquista, si queréis, pero leer en verso tanto sufrimiento, tanto dolor, tanta sangre vertida en el papel… me pone la piel de gallina.

No hace falta que repita que Manuel Francisco Reina es un poeta con letra mayúscula y que cualquier libor suyo es cien por cien recomendable, pero, aun habiendo leído todos sus poemarios, y habiéndome enamorado de varios, creo que puedo decir que este es mi favorito.

Puntos fuertes:

El tema: como os he dicho, la poesía de desamor es mi preferida, y estos poemas exhalan todo el dolor de un momento así por cada verso.

Conocer o recordar a otros autores: tal y como dije en mi crítica de “La paternidad de Darth Vader”, algo que me encanta de los poemarios de Manuel Francisco Reina es que siempre incluye versos de otros poetas a modo de introducción de sus propios versos. Es algo muy bueno para descubrir a autores que no conocías o de recuperar a otros.

La estructura: Manuel Francisco Reina no es solo un genio de la poesía, sino que siempre organiza sus poemarios a la perfección. Las cuatro partes en que se divide este libro (Inocencia, Pero más el amor, Solo tu nombre es mi enemigo y El mal de Aurora) nos llevan a vivir todo ese proceso del desamor como si lo estuviéramos viviendo nosotros mismos.

Lo que más me ha gustado: como no puedo quedarme solo con una cosa, voy a dejaros algunos de los versos que me han ido directos al corazón:

 

“Porque solo tu nombre es mi enemigo

y esa rara maraña en que se ahoga

el tiempo que ya es mío porque es nuestro”.

“Pero más el amor,

que siempre encuentra excusa a su verdugo.”

“No consigo serte infiel como mereces

aunque sepa que lealtad ya no te debo”.

“Qué lástima, señor, llegaros tarde,

cuando ya para amar estáis cansado…”

Lo que menos me ha gustado: puede que, si no fuera así, se perdiera parte de la esencia; pero me ha gustado tanto que se me ha hecho algo corto.

¿Conocéis al autor? Si no es así, ¿buscaréis leer algo suyo?

¡Un abrazo!

“Y queda en mi pecho amor para morir más veces”.

Manuel Francisco Reina en “Solo tu nombre es mi enemigo”

Editabundo

¡Holaaaaaa! Así, muy largo, porque estoy muy contento.

Ya he puesto algo por redes, pero quiero contaros por aquí algo más.

Editabundo es la agencia literaria a la que, a partir de ahora, pertenezco. ¿Qué es una agencia literaria? Pues digamos que ahora tengo un agente que será quien intente mover mis obras de la mejor forma posible. Lo mejor de todo es que no es solo un agente, es alguien en quien confío plenamente. Pablo Álvarez (de quien podéis encontrar información en la propia web) lleva media vida en el mundo editorial y estoy seguro de que tanto él como el equipazo del que se ha rodeado me va a dar muchas alegrías. Además, voy a estar rodeado de autores de la talla de mi casi-hermano Manuel Francisco Reina (todo lo que te debo, amigo), Eugenia Rico o Lucía Etxebarría, entre otros.

Vamos, que esto acaba de empezar y que espero que muy pronto os pueda dar la siguiente supernoticia.

De momento, os dejo con la web http://editabundo.com

¿Me acompañáis?

“La calidad de nuestras expectativas determina la calidad de nuestras acciones”.

A. Godin

 

Hello! Yes, that long, because I’m very happy.

I’ve already uploaded something in my social networks, but I want to tell you something else here.

Editabundo is the literary agency to which, from now on, I belong. What is a literary agency? Well, let’s say that now I have an agent who will be the one who tries to move my works in the best possible way. The best part is that he is not just an agent, he is someone I fully trust. Pablo Álvarez (from whom you can find information on the website) has half a life in the publishing world and I am sure that he and his amazing team will give me many joys. In addition, I will be surrounded by authors of the stature of my almost-brother Manuel Francisco Reina (I owe you so much, my friend), Eugenia Rico or Lucía Etxebarría, among others.

I have the feeling that this has just started and I hope that very soon I can give you another super-new.

You can check the website here: http://editabundo.com

Will you be by my side?

“The quality of our expectations determines the quality of our actions.”

A. Godin

Nueva entrevista :)

 Lo importante no es lo que pueda deciros por aquí, sino el contenido de la entrevista que me hizo hace unos meses Virginia García y que, con motivo del Día Internacional del Docente, publica hoy en su blog: https://vircomarteblog.wordpress.com

Os cuelgo aquí el vídeo en YouTube, espero que os guste 😉

 

Y, a Virginia, solo agradecerle el cariño y las palabras tan bonitas que me ha dedicado en su blog. ¡Toda la suerte del mundo en el periodismo!

“Una escuela debe ser un lugar para todos los niños, no basada en la idea de que todos son iguales, sino que todos son diferentes”.

Loris Malaguzzi

Crítica: El guardián de los objetos perdidos

Título: El guardián de los objetos perdidos

Autor: Ruth Hogan

Editorial: Duomo Ediciones

Me compré este libro por mera casualidad, con la librería a punto de cerrar y, lo reconozco sin avergonzarme, porque el título y la portada me parecieron preciosos. Eso, sumado a que la información en la contracubierta me gustó, me obligaron a llevármelo sin apenas saber si me gustaría o si no, pero… ¡menudo acierto!

La historia es maravillosa, la localización (mi querido Reino Unido) es genial, los personajes son espectaculares, los diálogos son buenísimos, las descripciones, una gozada… ¿Algo malo? En mi opinión, no. Hacía mucho que un libro no me pellizcaba tanto. Llevo varias críticas negativas seguidas porque no daba con una historia de esas que disfrutas de verdad y me he reencontrado con la literatura no-juvenil con un libro de los que me gustan desde la primera a la última página y que (sorpresa) ¡está bien escrito!

Antes de ir con los puntos fuertes, los débiles y eso que os suelo contar, tengo que deciros que lo recomiendo al 1.000%. Pensad que yo no recibo libros (en parte porque no los pido), que ninguna editorial me “obliga” a reseñar sus libros y que, sí, todo lo que leo lo compro o me lo han regalado. Me han llegado historias truculentas sobre cuentas que mienten, engañan y van por la espalda para conseguir libros y que, a veces, esos libros son vendidos después, doblando el “morrismo”. Yo esto lo hago por gusto, por amor a los libros, por poder encontrarme con más lectores y porque, si a alguien le vale mi opinión para leer un libro, habré hecho algo positivo por la literatura.

Dicho esto, ahí voy…

Puntos fuertes (y van a ser bastantes, ya os aviso):

El título: no solo porque me parece precioso, sino por el sentido que tiene en la historia.

Los personajes: tan reales, tan divertidos, tan cercanos, tan capaces de hacerte sentir lo que ellos sienten… ¡Incluso los perros son unos personajes geniales! Mención especial para Sunshine, la daunzarina, y sus “buenas tazas de té”. ¿Puede incluirse en una historia un personaje con Síndrome Down y hacerlo tan, tan bien, tan creíble, tan humano, tan tierno? Parece ser que sí.

La historia en sí: hay tantos momentos de saltarse las lágrimas, de pellizco en el pecho, de sonrisa, de carcajada, de querer abrazar a quien más quieres, de desear sin miedo, de hacer algo bueno para alguien… ¿Se me nota mucho lo enamorado que estoy de este libro? ¡Y es amor verdadero!

Las historias dentro de una historia ya de por sí preciosa: sí, hay “mini-historias” dentro del libro que son una delicia. Todo un acierto, desde luego, porque parece que lees varios libros dentro de uno mismo.

Lo que más me ha gustado: la forma en que está escrito. A pesar de lo perfecto que es todo lo demás, creo que esto es lo que destaca por encima de todo. Después de leer tantos libros mal escritos, con errores, descuidados… ¿Sabéis el gusto que me ha dado leer un libro tan maravillosamente escrito? El cuidado del lenguaje, las descripciones (ay, esas descripciones…), los diálogos… Imaginaos ahora mismo el emoji con los ojos de corazón, porque expresa a la perfección mi estado.

Lo que menos me ha gustado: podéis creerme cuando os digo que no hay nada que no me haya gustado o que me chirríe en la historia. Por gustarme, me gusta hasta el papel utilizado (procedente de bosques gestionados sosteniblemente), con un tacto y un acabado imperfectos pero sensacionales, me gustan. Además, la imprenta solo emplea energía solar para funcionar, es la primera en el mundo que no utiliza el carbón… ¿Qué más se le puede pedir a este libro?

Mi sensación final creo que no hace falta darla porque me repetiría. Lo recomiendo y lo recomendaré siempre, releeré algunas partes más veces, lo regalaré… Gracias, Ruth Hogan, por escribir algo tan precioso (tanto como tu propia historia personal) y gracias, Duomo, por traerlo a España.

Contadme también si lo habéis leído y qué os ha parecido o si tenéis intención de leerlo.

¡Un abrazo fuerte!

“Si nunca te pones triste, ¿cómo sabrás lo que es la felicidad?”

Sunshine, en El guardián de los objetos perdidos.

La hija del soplador de vidrio/ The glassblower’s daughter

Como veis en la imagen, el título del libro en el que estoy trabajando ahora lleva por título “La hija del soplador de vidrio”. Al menos, esa es mi idea. Puede que, si le interesa a alguna editorial (que espero así sea), me propongan cambiarlo, pero, de momento, así es como se titula.

No os puedo dar demasiada información, pero sí os cuento que se trata de una novela auto-conclusiva y no demasiado extensa con dos personajes principales que hablan en primera persona.

Aunque siempre me gusta incluir alguna pincelada de fantasía, no es una historia fantástica, sino, más bien, una novela de misterio dirigida a un público, eso sí, juvenil.

Está recién empezada (apenas llevo quince páginas escritas), pero tengo más o menos claro cómo voy a desarrollar la historia y estoy muy ilusionado con este nuevo proyecto, así que intentaré avanzar lo más rápidamente que pueda.

Me encantaría que me dejarais algún comentario por aquí con vuestras opiniones y también subiré al Instagram una historia con la opción de que dejéis alguna pregunta por allí.

Por lo pronto, mil gracias por el interés ¡¡y un abrazo enorme para todxs!!

 

“No rechaces tus sueños. Sin la ilusión, ¿el mundo qué sería?”

Ramón de Campoamor

As you can see in the image, the title of the book in which I am working now is entitled “The glassblower’s daughter”. At least, that’s my idea. Maybe, if any publishing house shows some interest (which I hope so), they can propose to change it, but, for now, that’s how it is titled.

I cannot give you too much information, but I tell you that it is a self-conclusive novel and not too extensive with two main characters who speak in first person.

Although I always like to include some brushstroke of fantasy, it is not a fantastic story, but, rather, a mystery novel aimed at an audience, yes, youthful.

It’s just started (I’ve only had fifteen written pages), but I have more or less clear how I’m going to develop the story and I’m very excited about this new project, so I’ll try to move forward as quickly as I can.

I’d love you to leave me a comment here with your opinions and I will upload a story on Instagram with the option to leave a question there.

For now, a thousand thanks for the interest, and big hugs for everyone!!

“Do not reject your dreams. Without the illusion, what would the world be?”

Ramón de Campoamor