Crítica: La puerta de las estrellas

Título: La puerta de las estrellas

Autor: Ingvild H. Roshøi

Editorial: Galaxia Gutenberg

He leído este libro por dos razones: la primera, por ver que lo recomendaba en redes alguien de quien me fío (o me fiaba, no sé, últimamente soy más selectivo con las personas a las que le dedico tiempo); la segunda, porque el día que fui a conocer la preciosa librería La Fabulosa, lo vi allí, sobre un estante, tan bonito, que me hice con él.

Y lo he leído en nada (es una historia muy breve) y me ha gustado, sí, pero no todo lo que esperaba. Es un relato bonito, sencillo, con una buena dosis de ternura, muy apropiado para fechas navideñas, con tres personajes muy bien creados, pero la terminé y pensé “bueno, sin más, no va a ser un libro que se me quede dentro mucho tiempo”.

Es cierto que, ahora que la novela me atrae cada vez menos, me vino bien leer algo así, más ligero y que no requiere tanta concentración, y no puedo decir que sea un mal libro. En el fondo, quizá mi opinión venga –una vez más– de las malditas expectativas. Pensé que me iba a encantar y no ha sido así, pero sí hay gente de la que me sigo fiando mucho en cuanto a las lecturas que hacen a las que sí les ha gustado mucho, así que tampoco quiero que mi opinión os lleve a pensar que no es un buen libro, porque sí lo es.

Contar algo de la trama tampoco tendría mucho sentido, así que solo diré, además de lo que ya he dicho, que es una buena opción para leer en un ratito de este tiempo frío, con mantita y té, puede que alguna galletita. Estoy seguro de que, de hacerlo así (y no en el metro, como yo lo hice), se disfrutará mucho más.

Lo que más me ha gustado: la brevedad, que me viene muy bien últimamente. La edición es preciosa, así que eso también suma.

Lo que menos me ha gustado: lo que ya he apuntado, que lo esperaba tan, tan, tan bonito que me he quedado un poco a medias.

“Las normas están para incumplirlas”.

La puerta de las estrellas, Ingvild H. Roshøi

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