Mi intervención en la presentación de “Dame tiempo”

Hola a todxs,

Como muchas no pudisteis venir ayer a la presentación de “Dame tiempo” y sé que algunxs querrías haber ido, he pensado que voy a colgar por aquí mi intervención, así la puedo compartir con quienes quieran saber qué fue lo que dije.

Fue un acto muy bonito, rodeado de gente muy importante, en el que intenté aportar algo mío. Si os soy sincero, me fui a casa muy, muy contento.

Ya me diréis qué os parece 😉

“No me da tiempo. No llego. Estoy hasta arriba. Ahora no puedo. Quizá, mañana. No puedo más. Llego tarde. No me da la vida… ¿Os suenan estas frases? Yo digo alguna casi a diario, lleno de agobio y de impotencia, y las escucho casi más que un “¿cómo estás?” o un “buenos días”. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿En qué nos estamos equivocando para que el tiempo nos devore a mordiscos? ¿Cómo permitimos que nuestra vida se rija por lo que queda para el fin de semana o para las vacaciones, aunque queden meses? ¿Tanto nos disgusta lo que hacemos? Nos dejamos vencer por la rutina, la apatía o el deber y no nos paramos a disfrutar de lo único que se escapa sin remedio: el tiempo. ¿Qué sería de nosotros si fuéramos quienes nos comiéramos al tiempo? No sé si os pasa lo mismo, pero yo tengo la impresión de que vamos tachando días en el calendario como quien escupe un hueso de aceituna. Ocupamos nuestras jornadas con obligaciones que nos saturan y nos impiden ser felices en el ahora, nos llevan a desear el tiempo de descanso como si nos fuera la vida en ello. Y, lo peor de todo, es que esas miles de obligaciones nos llevan a tener que ocupar las jornadas de nuestros niños. Creo que este es un hecho que todos los que estamos aquí conocemos. ¿Cuántas horas están nuestros niños “trabajando”? ¿Somos conscientes de que, a veces, sus jornadas son más largas que las nuestras?

Este libro trata de dos asuntos que siempre me han preocupado: el tiempo y los niños. Y yo estoy aquí por dos motivos: ser escritor y ser maestro. Si me lo permitís, voy a aprovecharme de mis dos vertientes para darle al tiempo de los niños la importancia que merece.

Lo primero, y más rápido, aunque luego volveré, es el tiempo. Si hay un tema que me obsesiona en lo literario es el tiempo. Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan, Momo… Qué tema, este del tiempo, qué importante es y cuánta literatura genera.

Como escritor, voy a leeros un capítulo de un libro que tengo escrito, aunque aún no está publicado (ojalá lo esté pronto). Es la historia de una niña a la que adoptan y que, en su camino desde el orfanato hasta su nuevo hogar, va pasando por distintas puertas de distintas casas en las que conoce a distintos personajes. Esta es la quinta y penúltima puerta con la que se encuentra, y esto es lo que ocurre.

(No voy a subir aquí el capítulo, a ver si alguna editorial se lanza a publicarlo y lo podéis leer prontito).

Lo segundo, y lo esencial en este libro, son los niños. Esto ya lo saben quienes me conocen, pero yo dejé de trabajar en comunicación, que era para lo que había estudiado, y me lancé de nuevo a la universidad para hacerme profesor. Por los niños, en un porcentaje muy alto, y, también, precisamente, por emplear mi tiempo en algo que me hiciera feliz y donde pudiera regalar parte de mi felicidad. Ha sido la mejor decisión de mi vida, eso lo tengo claro.

Aprovechando esa posición mía privilegiada, y sabiendo que estaría sentado en esta mesa, les hice a mis alumnos de segundo de primaria una pregunta:

¿Qué les pedirías a tus padres?

Os voy a leer algunas de las respuestas.

Salir más a montar en bici. Salir al campo. Que hagamos los deberes juntos. Que hiciesen manualidades conmigo. Hacer más juegos con ellos. Viajar juntos. Dibujar con ellos. Ir al cine con mi mamá. Que pasáramos más tardes juntos.

No parecen peticiones inalcanzables, ¿verdad?

Yo no soy padre y no sé si lo seré, pero tengo muchos alumnos a los que trato casi como si fueran mis hijos. Esos niños son supervivientes. Resisten días repletos de actividades no porque quieran hacerlas, sino porque tienen que hacerlas. ¿Dónde van a estar, si no? Soy profesor, sí, de primaria. Y veo cómo, por las tardes, los niños están agotados. Algunos, incluso, se duermen en los pupitres o te miran con ojos ojerosos cuando retoman las clases. Hay tardes en las que casi tengo que hacer el pino-puente con las orejas para que sean de provecho, porque muchos de mis niños no aguantan ya más explicaciones ni más tareas. Después, extraescolares. O clases particulares. O un poco de todo. Al final, los niños parecen ser las piezas de un puzle que se descoloca a diario y que hay que encajar en nuestras rutinas u obligaciones para poder coexistir. Y, después, cuando estamos con ellos, no estamos. Nos molestan. Nos reclaman, y no estamos dispuestos a desaprovechar nuestro tiempo de descanso. Ese tiempo por el que vivimos (¿cuándo llegará el fin de semana? ¿cuándo, las vacaciones? ¿cuándo acabará esta infernal jornada?). Los niños sí son capaces de comerse el tiempo, sin empacharse nunca. “Si hay  alguien que sabe emplear el tiempo, vivir el tiempo, son los niños”, dice Javier Urra en su prólogo. ¿Será esa, quizá, la clave? ¿Tendremos que “peterpanizarnos” para que el tiempo no se ponga el disfraz de cocodrilo y nos persiga para devorarnos a dentelladas? Para empezar, lo que sí creo necesario es que no convirtamos en capitanes Garfio a nuestros pequeños. Ni en hombres grises, ansiosos por el tiempo de los demás. Ni en conejos blancos que siempre van corriendo porque llegan tarde a todas partes. Dejémosles ser “peterpanes”. O “alicias”. O “momos”. Dejemos, simplemente, que puedan ser”.

Jorge Pozo Soriano

Presentación “Dame tiempo”

Muy buenas a todxs,

Escribo esta entrada solo para invitaros a la presentación del libro “Dame tiempo”, el próximo martes. 3 de diciembre, a las 19.00. El acto tendrá lugar en la Asociación de la Prensa, en el número 98 de la calle Claudio Coello, en Madrid.

Estaré en la mesa de presentación junto a distintas personalidades y es todo un honor y un premio para mí, así que, como comprenderéis, estoy muy contento 🙂

Se trata de un libro con veinticinco cuentos de distintos autores, incluido uno mío, e ilustrado por Marta Marbán de Frutos en el que el tiempo es un personaje más. El tiempo y lo que la falta de tiempo que pasamos con los peques conlleva. Además, los fines son benéficos y lo recaudado irá a Unicef, Aldeas Infantiles y Mensajeros de la Paz.

Seguro que será un acto precioso en el que hablaremos de temas muy interesantes para todo el que quiera acompañarnos (y a mí me haría muy feliz veros por allí).

Os dejo la información en la imagen, para que anotéis la fecha.

¡Gracias y un abrazo!

Cuentacuentos en “Los libros salvajes”

¿Qué mejor que escribir entrada sobre el cuentacuentos de ayer en un día de lluvia? Además, son dos los puntos que quiero destacar de la experiencia tan bonita que vivimos, quiero haceros partícipes de esos aspectos porque yo los disfruté un montón.

Para quienes no lo sepáis, Marta Marbán de Frutos (mi querida ilustradora) y yo realizamos un cuentacuentos y un minitaller de ilustración en una librería preciosa en Villanueva del Pardillo.

El primero, la librería: “Los libros salvajes” es una de esas librerías que te hacen pensar que todas las librerías tendrían que ser así, y eso se debe a varios motivos. Es bonita. Está muy bien cuidada. Sus libreros son maravillosos, son gente que vive la literatura, que la disfruta y que disfruta recomendando lecturas y hablando de libros. Su clara decisión de hacer distintas actividades para que los libros cobren vida. Y, una razón que me encanta, huyen de esos libros que yo tanto critico de autores con tan poco mérito como ser famosos o muy potentes en redes. Prácticamente todo lo que venden es porque saben que es bueno. Difícil de encontrar hoy en día, ¿no creéis?

El segundo, Marta Marbán de Frutos: “qué buen tándem hacéis”, me dijeron varias personas al terminar la actividad. Yo ya sabía (o eso me parece, al menos) que hacemos buen equipo en lo artístico. Ya sabéis que siempre digo que Marta entiende casi a la perfección lo que quiero expresar cuando escribo, realizando ilustraciones para mis libros que se amoldan a mis ideas sin tener casi que darle instrucciones. Ayer me di cuenta de que también funcionamos bien juntos en este tipo de actividades. Ella fue la narradora de “El cocodrilo que quería ser verde”, un cuento incluido en mi libro “Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados” que nos habla del racismo, del rechazo a lo diferente y de lo injustos que somos a veces por cuestiones de piel. Yo hice los personajes masculinos y Berta, la polivalente hija de Marta, hizo de Beli, la cocodrilo que aparece en el cuento. Por las caras de los niños (y de sus papás y mamás) y por cómo estuvieron de atentos durante el cuentacuentos, sé que lo disfrutaron. No contenta con eso, Marta realizó un pequeño taller de ilustración a partir de los garabatos que hacían los niños y niñas presentes. Sí, sí. Garabatos. Los voluntarios iban saliendo, hacían un garabato en el papel y Marta realizó un personaje con cada uno de ellos, dejándonos a todos con la boca abierta, sobre todo a los peques, que alucinaban al ver convertido en personaje su trazo descuidado. Para terminar, realizamos un sorteo de tres acuarelas originales de Marta (dos cocodrilos y un dragón), que fueron a parar a manos de los afortunados que compraron alguno de nuestros libros y lo ganaron.

Yo fui feliz durante esa hora, os lo puedo asegurar. Me siento muy cómodo entre niños y entre libros, así que imaginaos la inmensa suerte que tengo al poder dedicarme, precisamente, a las dos cosas que más me gustan del mundo. No sabéis la satisfacción que sentí al escuchar por parte de varias personas que la actividad había sido preciosa, que sus peques (y ellos mismos) la habían disfrutado muchísimo, que ojalá se hicieran muchas más actividades así y que se nota que me gusta lo que hago. No me gusta, me encanta. Quizás esa sea la razón de mi estabilidad, o una de ellas, al menos. Ojalá salgan muchas actividades así. Ojalá los niños y los libros me sigan rodeando de por vida.

Feria del Libro de Madrid 2019

Feliz. Es la primera palabra, la primera sensación que se me viene a la mente si pienso en el día de ayer. Mi primera Feria del Libro de Madrid. Fui en calidad de invitado por Carmen Guaita (voy a decir que, también, en gran parte por Manuel Francisco Reina, que luego se me enfada), y junto a Marta Marbán de Frutos (amiga e ilustradora de todos mis libros hasta ahora, incluido este), Verónica Marcos, Irene Pomar y Pastora Vega (autoras, también, de un cuento para “Dame tiempo”). Una caseta llena de gente por dentro… y por fuera. Los que estuvisteis allí (nunca me cansaré de daros las gracias) visteis la cantidad de gente que había. ¡Tuvieron que pedir una valla! ¡Una valla en la Feria del Libro de Madrid es como atrapar la snitch dorada en un partido de quidditch! Una pasada que nunca me había imaginado y que nos hizo a todos estar muy contentos… y no parar de firmar libros. Desde las 18.30 hasta las 20.15 no paramos de firmar. Casi dos horas firmando y gente que venía y venía a por nuestro libro. No sé el número exacto de ejemplares que firmamos, pero sí sé que fueron muchos, muchísimos.

He de reconocer que saber que iba a firmar en la Feria del Libro de Madrid, aunque me suponía una alegría inmensa, sí me daba un poco de miedo. Miedo por estar allí y que no fuera nadie. Miedo a hacer el ridículo, a llevarme una experiencia desagradable de algo que, como os dije, siempre ha sido un sueño. Pero el miedo se me fue en cuanto llegué a la altura de la caseta y vi a todos los que estaban esperando a que llegara. Familias de los dos colegios en los que he trabajado en Madrid. Amigos. Compañeros. Familia. Y gente, que atraída por el tumulto, se acercaba a mirar o a comprar el libro. Una maravilla, no puedo describirlo más que con palabras gigantescas, porque fue algo muy grande.

Ayer me costó dormir, pero, sí, estoy feliz. He cumplido un sueño y lo he hecho de una forma que jamás había imaginado. Rodeado de personas con talento, de gente a la que siempre he querido, de lectores, en definitiva, que seguís creyendo en mí y apoyándome siempre que lo necesito.

Gracias por tanto. Gracias por darme un recuerdo al que agarrarme siempre que las fuerzas flaqueen. Gracias, gracias y mil gracias. Gracias por hacerme feliz.

“Cuando lo que eres es lo que quieres ser. Eso es felicidad”.

Malcolm Forbes

Dame tiempo

Cuando alguien como Carmen Guaita me pide algo, le digo que sí antes de que me diga de qué se trata. Por si no la conocéis, Carmen es maestra, escritora y, por encima de todo (y hay que ir muy encima), es una persona maravillosa, llena de talento, de luz y que contagia ilusión por donde pasa. Fue ella quien me hizo la frase para la contraportada de “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos” (una frase preciosa). Fue ella quien me presentó en mi colegio con ese mismo libro. Vino al colegio este pasado abril para hacer una actividad con los alumnos de tercero que disfrutaron un montón. Así que, sí, Carmen me propuso y yo acepté sin condiciones, y no me equivoqué.

Ayer, esa petición se materializó en forma de libro. Un nuevo libro que no es solo mío, sino que comparto con gente de la talla de Manuel Francisco Reina, Antonio Hernández, Nieves Herrero o el Padre Ángel, además de la propia Carmen. Un libro precioso, ilustrado por Marta Marbán de Frutos y con veinticinco cuentos “para la conciliación entre trabajo y familia” que son geniales. Un libro necesario, creo, y que, si no me equivoco, nos va a dar muchas alegrías.

Como sé que muchos llevabais ya un tiempo esperando libro nuevo (ya sabéis que las cosas de palacio no van muy deprisa), os invito a todos a que estéis al tanto de nuevos avances y, por lo pronto, os invito a todxs a la Feria del Libro de Madrid este domingo, día 16, a partir de las 18.30 en la caseta 289. Me encantaría veros, daros un achuchón y dedicaros este libro en el que tengo tanta ilusión depositada. Estarán conmigo (o, mejor dicho, yo estaré con ellas) Carmen Guaita y Marta Marbán, así que, si os pasáis, os lo podréis llevar muy bien dedicado.

Ya os seguiré contando. De momento, os mando un abrazo enorme 🙂

“Qué insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente”.

Goethe

“Un corazón para Opalina” en la voz de Alba Cabello

¿Quién mejor que una sirena “real” para ponerle voz a mi sirena? Alba Cabello, ex-capitana del equipo nacional de natación sincronizada, con varias medallas a nivel europeo, mundial y olímpico (campeona europea y mundial), una luchadora incansable, una nadadora excepcional y una persona maravillosa, se convierte en Opalina y en el resto de personajes de este cuento, incluido en mi libro “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos”, publicado por la editorial Endymion. Su voz se une a las preciosas ilustraciones de Marta Marbán de Frutos (mi otra mitad literaria) para que podáis disfrutar de este cuento de una forma distinta y original todas las veces que queráis.

Os dejo el enlace para que podáis acceder al vídeo. ¡No os olvidéis de comentar lo que os parece!

Gracias, Alba, por este favor que tan feliz me hace, ¡campeona!

 

“Cuando cuento que los mejores amigos de todo el Mar Plateado eran una sirena y un pulpo, nadie quiere creerme”.

Jorge Pozo Soriano, en “Un corazón para Opalina”

Nueva entrevista :)

 Lo importante no es lo que pueda deciros por aquí, sino el contenido de la entrevista que me hizo hace unos meses Virginia García y que, con motivo del Día Internacional del Docente, publica hoy en su blog: https://vircomarteblog.wordpress.com

Os cuelgo aquí el vídeo en YouTube, espero que os guste 😉

 

Y, a Virginia, solo agradecerle el cariño y las palabras tan bonitas que me ha dedicado en su blog. ¡Toda la suerte del mundo en el periodismo!

“Una escuela debe ser un lugar para todos los niños, no basada en la idea de que todos son iguales, sino que todos son diferentes”.

Loris Malaguzzi

Nueva reseña de mis libros

Hola a todos/ as,

Solo quiero compartir con todos y todas una reseña que han hecho de “Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados” y “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos”.

Solo quiero darle las gracias a Tania y a su precioso blog (que os recomiendo) y dejaros el enlace por si queréis leer su opinión sobre mis libros.

http://labibliotecadehufflepuff.blogspot.com/2018/07/doble-resena.html#morel

¡Mil abrazos!

“La gratitud se da cuando la memoria se almacena en el corazón y no en la mente”.

Lionel Hampton

Mis sirenas particulares/ My particular mermaids

Momentos tan bonitos como este son el que me dejan cada día más claro que dedico mi vida a quienes más amor despiertan en mí: los niños.

La Fundación Make a Wish ha querido que Ángela conozca a sirenas de verdad, y yo no conozco a sirenas más reales que Alba Cabello (exintegrante y excapitana del equipo nacional de natación sincronizada) y Opalina, la protagonista de uno de mis cuentos y de la portada de mi libro “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos”.

Ángela ha podido disfrutar de Alba y espero que también disfrute de mis cuentos, así como de la sirena que Marta Marbán de Frutos creó para ella.

Gracias, Alba. Gracias, Marta. Gracias, Make a Wish. Gracias, Ángela. Y gracias a la vida por darme momentos tan especiales y emotivos como este.

¡Que viva la fantasía!

“Las grandes oportunidades para ayudar a los demás rara vez vienen, pero las pequeñas nos rodean todos los días”.

Sally Koch

Moments as beautiful as this are the ones that make it clear to me every day that I dedicate my life to those who most love awaken in me: children.

The Make a Wish Foundation wanted Angela to know real mermaids, and I do not know mermaids more real than Alba Cabello (ex-member and ex-captain of the national synchronized swimming team) and Opalina, the protagonist of one of my stories and the cover of my book “A heart for Opalina and other fantabulous stories”.

Angela has been enjoying her time with Alba and hopefully she will enjoy my stories and the mermaid that Marta Marbán de Frutos has created for her as well.

Thanks, Alba. Thanks, Marta. Thanks, Make a Wish. Thanks, Angela. And thanks to life for giving me such special and emotional moments like this one.

Long live the fantasy!

“Great opportunities to help others rarely come, but small ones surround us every day.”

Sally Koch

Presentación “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos” 2

Hola a todos,

Os dejo el enlace al vídeo de la segunda presentación de mi libro “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos”. Esta vez la presentación tuvo lugar en La Casa del Libro de la calle Alcalá 96 y Marta y yo contamos con la genial presencia de Miriam Díaz-Aroca, que estuvo maravillosa en su rol de presentadora.

Perdonad la marca de agua, pero me enviaron dos vídeos y he sido incapaz de unirlos de otra manera (ya sabéis que la tecnología no es mi fuerte).

Espero que lo disfrutéis.

¡Gracias y un abrazo!

“Un niño está hecho de miedos”.

Jorge Pozo Soriano