Otra luz (o, mejor, a oscuras)

Hoy he tenido la (mala) suerte de encontrarme con los “poemas” (no sabría cómo definirlos) de Alfred García y no puedo resistirme a escribir una entrada al respecto.

De verdad, me cabrea. Me cabrea mucho. Me indigna. Me horroriza. Me da vergüenza.

¿Qué están haciendo con la poesía? ¿Quién, en su sano juicio, lee este libro y opina que es poesía? Somos un país plagado de poetas inmensos. El país de Lorca, de Alberti, de Miguel Hernández, de Hierro, de Gloria Fuertes, de Pilar Paz Pasamar, de Paca Aguirre, de Aleixandre, de Juan Ramón Jiménez, Félix Grande, de los Machado… ¿De verdad, ahora, la nueva hornada de poetas son Alfred, Aitana y Ana Guerra? De verdad vamos a decir que lo de estos tres últimos es poesía después de haber leído “Poeta en Nueva York”, “Marinero en tierra”, “Los trescientos escalones”“El rayo que no cesa”. Un momento… Quizás es eso. Quizás es que quienes leen estos “poemas” no han leído a ninguno de los poetas (de los de verdad, quiero decir). Quizás es eso… Me gustaría pensar que es eso, porque la otra opción es mucho más dura y pasa por hablar de la estupidezy el borreguismo de los humanos.

Que estas personas cantan, estupendo. Que nos guste más o menos cómo cantan, estupendo. Para algo están los gustos. Pero esto no trata de gustos. Trata de un mercado editorial pervertido, absurdo, cobarde y lastimoso. Trata de editores que acuden a agencias en busca de famosos, y no de escritores. De medir la calidad de un texto en el número de seguidoresy, por lo tanto, en el beneficio económicopara la editorial. De manuscritos brillantes que se quedan en un cajón porque sus escritores no son influencers. De estantes en las librerías plagados de bodrios infumables y mal escritos de gente famosa. De perfiles en redes sociales que se dedican a hablar de libros, pero que no se atreven a decir, con todas las letras, que esta dinámica en la que estamos es vomitiva. Si hablamos de libros en nuestros perfiles, hay que hablar de libros. Y hay que decir lo que nos gusta y lo que no. Sobre todo cuando, como digo, no se trata de que nos guste más o menos, sino de un libro que es una estafa, un engaño, un sinsentido, una broma y, sí, una patraña. ¿A qué estamos jugando?

Hoy he hecho un taller de literatura fantásticaen un colegio. Se me ha clavado en el corazón que ningún niño de sexto hubiera oído hablar de Michael Ende ni de “La historia interminable” (puedo entender que es un libro antiguo), pero que eligieran a Omar Montes como un personaje cuando les he planteado hacer una actividad usando la técnica del binomio fantástico de Rodari dice mucho del camino por el que va la cultura ahora mismo. Algo estamos haciendo mal, está claro. Muy mal.

No es envidia, podéis estar seguros. Por suerte, no escribo así. Y no es una crítica como escritor, sino como lector. Como maestro. Como alguien que se desvive por fomentar la lectura entre los más pequeños a diario. Como consumidor de poesía, de todas las edades, buscando siempre los mejores poemarios no solo para disfrutarlos, sino para compartirlos. Me veo en la obligación de criticarlo, de denunciarlo, de hacer lo posible por gritar a los cuatro vientos que eso que pretenden vendernos no es literatura, no es poesía, no merece mi respeto.

Lo siento, pero esta situación me desborda. Solo espero que esta escalada de lo estúpido, de lo absurdo y de la basura rebote contra el techo y vuelva a la normalidad. A que haya libros mejores y peores. Escritores que nos gusten más o menos. Opiniones y gustos sobre la calidad. Pero, por favor, que sean libros. Que sea literatura. Que sea.

La frase para esta entrada, de la siempre genial Mafalda, la saco del último artículo de Manuel Francisco Reina, otro poeta al que admiro y recomiendo, un poeta hasta arriba de premios literarios, con una barbaridad de poemarios premiados, pero que, por desgracia, no cumple el requisito más importante hoy en día para ser considerado un buen escritor y que las editoriales se dejen la piel por hacerse con tus textos: ni es famoso ni sus redes sociales están repletas de seguidores. Quizás tengas que aprender eso y desaprender toda la poesía que sabes, querido Manuel. No leas más, métete en algún reality o ten algún romance con una persona famosa. Entonces, quizá, tengas el lugar que te mereces en la poesía. Os dejo, también, su artículo. Merece la pena: https://www.elplural.com/opinion/metafora-platano_229720102 

“Que paren el mundo, que yo me bajo”.

Mafalda

Presentación “Dame tiempo”

Muy buenas a todxs,

Escribo esta entrada solo para invitaros a la presentación del libro “Dame tiempo”, el próximo martes. 3 de diciembre, a las 19.00. El acto tendrá lugar en la Asociación de la Prensa, en el número 98 de la calle Claudio Coello, en Madrid.

Estaré en la mesa de presentación junto a distintas personalidades y es todo un honor y un premio para mí, así que, como comprenderéis, estoy muy contento 🙂

Se trata de un libro con veinticinco cuentos de distintos autores, incluido uno mío, e ilustrado por Marta Marbán de Frutos en el que el tiempo es un personaje más. El tiempo y lo que la falta de tiempo que pasamos con los peques conlleva. Además, los fines son benéficos y lo recaudado irá a Unicef, Aldeas Infantiles y Mensajeros de la Paz.

Seguro que será un acto precioso en el que hablaremos de temas muy interesantes para todo el que quiera acompañarnos (y a mí me haría muy feliz veros por allí).

Os dejo la información en la imagen, para que anotéis la fecha.

¡Gracias y un abrazo!

Billy Elliot

¿Una de mis películas favoritas, de mi director favorito, hecha musical? ¡No podía perdérmelo! Quería ver el musical de Billy Elliot desde que llegué a Londres, y ha sido tal y como lo esperaba: espectacular. 

Me he reído, he llorado, me he cargado de energía con los bailes… ¡Y hasta he entendido el acento del norte! Un musical muy completo con un reparto buenísimo (el niño es una pasada) y, como siempre, en la mejor compañía.

Sin lugar a dudas, la oferta cultural de esta ciudad es envidiable, quizás es que aquí se preocupen un poco más por la cultura de lo que se preocupan ahora mismo en España…

¡Totalmente recomendable!

“Dormiría toda mi vida para conseguir un sueño”.

Silvina Ocampo

One of my favourite movies, from my favourite director, made a musical? I couldn’t miss it! I wanted to see Billy Elliot‘s musical since I came to London, and it has been just as I had imagined: awesome.

I have laughed, I have cried and I have filled myself with a lot of energy… And I have understood the northern accent! A very complete musical with a very good cast (the kid is outstanding) and, as always, in the best company.

Without a doubt, cultural offer in London is enviable, maybe it is that here they care about culture more than they do now in Spain… 

Highly reccomended!

“I would be sleeping my whole life to make a dream real”.

Silvina Ocampo

Cuando se trata de arte/ When it’s all about art

Sí, me gusta el arte, en prácticamente todas sus vertientes y, por suerte, Londres es una ciudad donde el arte se encuentra en cada esquina. Siempre pasa de todo: exposiciones, obras de teatro, conciertos y… Musicales. Me encantan los musicales. Mezclar el teatro con la música es una de las ideas más brillantes que la humanidad ha tenido, así que, cuando puedo, intento colarme en alguno.

El último que he visto es Miss Saigon, una historia ambientada en la Guerra del Vietnam con los ingredientes que os imaginaréis. Soldados americanos. Chicas vietnamitas que quieren abandonar su país en brazos de algún militar. Celos. Lágrimas. Y canciones. Canciones genialmente interpretadas por todos los actores.

Quizás es mi opinión, pero creo que cuando una ciudad ofrece una variedad tan amplia de eventos culturales, se convierte inmediatamente en una ciudad mejor. Sin ninguna duda, es una de las cosas que más me gustan de estar viviendo aquí.

Y el siguiente será… ¿Matilda? ¿Billy Elliot? ¿Charlie y la fábrica de chocolate? Os mantendré informados…

“El arte nos permite encontrarnos con nosotros mismos y perdernos al mismo tiempo”.

Thomas Merton

 

Yes, I like art, no matter the discipline and, good for me, London is a city where art is everywhere. There is always something going on: exhibitions, theatre plays, concerts and… Musicals. I love musicals. Putting together theatre and music is been one of the smartest ideas of humanity so, every time I can, I book a ticket.

The last one I’ve seen is Miss Saigon, a story that happens in Vietnam War, with the ingredients that you would guess. American soldiers. Vietnamese girls that want to run away from their country in the Americans arms. Jealousy. Tears. And songs. Songs perfectly performed by all of the actors.

Maybe it is my opinion, but I think that, when a city offers such a huge variety of cultural events, it immediately becomes a better city. Without any doubt, it is one of the things that I like the most of living here.

And the next one will be… Matilda? Billy Elliot? Charlie and the chocolate factory? I’ll keep you updated…

“Art enables us to find ourselves and lose ourselves at the same time”.

Thomas Merton