Crítica: Olga de papel, el viaje extraordinario

Título: Olga de papel, el viaje extraordinario

Autor: Elisabetta Gnone

Editorial: Duomo

Llevaba algunos meses viendo este libro por redes y en librerías y me picaba la curiosidad. Tenía muchos de los elementos que me decían que me podría gustar. Una autora reconocida, una editorial que trabaja muy bien, fantasía, personajes peculiares… Así que, un día que tuve que ir a comprar unas cositas para el cole a Dideco, se vino conmigo a casa.

Además, después de haber leído una novela adulta que me dejó un sabor bastante agridulce, me apetecía irme a algo más infantil-juvenil, y Olga de papel me pareció un buen libro para disfrutar.

Dicho esto, os dejo con mi análisis de puntos fuertes y menos fuertes.

Puntos fuertes:

Que se dé la vuelta a algo como que solo los adultos pueden contarles historias a los niños, al ser Olga quien tiene a todo su pueblo pendiente de las que ella cuenta. Es muy divertido ver cómo la peluquera, el maestro, el cura y todos los vecinos buscan a esta niña para escuchar su historia, escondiéndose, disimulando… pero con un interés enorme por sus palabras. El poder de la lectura, ya sabéis…

Los personajes: el tejón, el niño que viaja en globo, la compañía de circo, la propia Olga de papel y, sobre todo, el conejo barquero (me ha encantado). Son originales, divertidos, tiernos… ¡Todo un descubrimiento!

El aroma a fábula: porque, en el fondo, creo que es una fábula. Me ha recordado a esas historias que mis padres me contaban cuando era pequeño, a esos primeros libros que empecé a leer… Y recordar algo así es de agradecer.

“Conocer” a la autora: no solo sus libros, sino haber podido hablar con ella un poco a través de Instagram (sí, a veces sirve para algo). Que escribe maravillosamente no hace falta que lo diga yo, pero lo hace. Escribe precioso. Además, en pocos mensajes me ha demostrado que es una autora comprometida con sus historias y sus lectores. Es encantadora, y eso, creo, se nota en cómo escribe de bien.

El mensaje: aunque se sabe casi desde el principio cuál va a ser el mensaje que esta historia quiere transmitir, es un mensaje muy bonito y muy necesario entre los niños que, por un motivo u otro, se sienten inferiores por ser diferentes.

Lo que más me ha gustado: creo que me quedo con las distintas conversaciones que Olga de papel tiene con esos personajes que tanto me han gustado. Es ahí donde está lo más bonito del libro, en mi opinión.

Lo que menos me ha gustado: esto me ha pasado ya muchas veces y, por desgracia, me pasa cada vez más. No sé si es algo mío y que me estoy volviendo más y más exigente con mis lecturas, pero, de nuevo, se me ha hecho un libro muy largo, muy lento, bastante pesado y, en ocasiones, muy aburrido. Lo empecé a leer con muchísimas ganas y me gustaba mucho lo que leía, pero, según avanzaba, se me hacía bola. Me da rabia, porque la historia es preciosa, pero creo que al libro le sobran unas cuantas (muchas) páginas. Teniendo en cuenta la edad a la que va dirigido (¿9-12 años?) y que es una historia con muchos toques infantiles (más que juveniles), es demasiado largo. Podría haber quedado como un libro bonito que deja una sensación de “ay, qué preciosidad” si no fuera porque, al final (y en mi caso), se me ha quedado una de “uff, a ver si lo acabo ya”. De hecho, he leído bastantes páginas muy por encima, porque me aburrían, no me interesaban y no sumaban nada a la historia. Demasiada paja, vamos, y, al final, todo eso, más que sumar, me resta.

Aun así, quitando esa sensación y asumiendo que le sobra paja, la historia es muy bonita, y esa es una realidad que sobresale por encima de todo lo demás.

¿Alguno lo ha leído? ¿Qué opinión tenéis?

¡Un abrazo!

“No engaña a los ojos lo que va derecho al corazón”.

Olga de papel, el viaje extraordinario

Crítica: Poemas para leer antes de leer

Título: Poemas para leer antes de leer

Autor: Pedro Mañas

Editorial: Ajonjolí (III Premio de poesía para niños “El príncipe preguntón”)

Ya sabéis que estoy haciéndome con poemarios infantiles, que me ha picado la curiosidad, que estoy haciendo algunos talleres y, sobre todo, que es un género que me encanta.

Hace poco ya os hablé de un poemario que me encantó y que reseñé en el blog, “A lo bestia”, de Mar Benegas https://jorgepozosoriano.com/2019/12/14/critica-a-lo-bestia/

La entrada anterior la dediqué, precisamente a lo contrario, a “denunciar” que la basura es basura, aunque venga en forma de pseudo-poemas y se publique solo por el hecho de ser famoso. Hoy vengo a ensalzar la figura del poeta, del escritor. De quien sí se trabaja su literatura, de quien la lucha, de quien no tiene nada regalado, de quien merece estar donde está. Es el caso de Pedro Mañas, un autor a quien conocí por recomendación de una amiga, cuyos poemas uso en mis talleres y que ha escrito (entre otros muchos libros) esta maravilla de poemario.

Se trata de un libro de poemas sobre personajes literarios (una idea que yo ya había empezado a trabajar, todo sea dicho). Son poemas divertidísimos, muy bien elaborados, distintos entre sí, estudiados, con rimas geniales, con mucho trabajo detrás. Para mí, tiene todo lo que le podía pedir a un libro de estas características. Por eso, lo recomiendo desde ya.

Puntos fuertes:

Descubrir a Pedro Mañas: aunque sabía de su existencia, no lo había conocido literariamente hasta ahora. Autor muy versátil y, por lo que parece, muy bueno. Autor que, sin duda, ocupará mis estanterías.

Lo ingeniosos que son los poemas: es, creo, la palabra que mejor definiría (para mí) este poemario: ingenioso. Que los poemas sean tan divertidos y diferentes es todo un acierto.

La enseñanza sobre la poesía: Pedro Mañas ha incluido poemas tan distintos que hasta hay un soneto, nada más y nada menos, que al monstruo de Frankenstein. Ha jugado, literalmente, con las palabras (¿no es eso, al fin y al cabo, la poesía?). Hay poemas que bailan con distintas letras, aliteraciones, anáforas y mil recursos en cada verso, diálogos poetizados… ¡Es una pasada!

El fomento (indirecto) de la lectura: el hecho de que cada poema trate sobre un personaje (Drácula, Alicia, Peter Pan o Moby Dick, por ejemplo) puede llevar a que, quienes lean este libro, se interesen por leer otros muchos. Doble premio, vaya.

Lo que más me ha gustado: la poesía infantil me gusta tanto que, cuando encuentro un buen poemario, vuelvo a ser un niño, y eso no tiene precio. Además, compartir con mis alumnos algunos de estos poemas y ver cómo los disfrutan es una gozada.

Lo que menos me ha gustado: la edición, sin lugar a dudas. Los libros que se publican mediante este tipo de premios no suelen cuidarla mucho, lo sé, pero estos poemas merecían una edición mucho más trabajada y contar con unas ilustraciones mucho más bonitas.

¿Qué os parece a vosotrxs la poesía infantil? ¿Algún libro o autor/ a que recomendar?

¡Un abrazo!

 

“Tantos cuentos contaba al sultán tontorrón,

y con tanto talento, y tan requetebién,

que tras tiempo y tesón conquistó a su patrón,

y por eso a las letras yo juego hoy también”.

“Las mil y una noches” (estrofa “Con la T”)

Cuentacuentos en “Los libros salvajes”

¿Qué mejor que escribir entrada sobre el cuentacuentos de ayer en un día de lluvia? Además, son dos los puntos que quiero destacar de la experiencia tan bonita que vivimos, quiero haceros partícipes de esos aspectos porque yo los disfruté un montón.

Para quienes no lo sepáis, Marta Marbán de Frutos (mi querida ilustradora) y yo realizamos un cuentacuentos y un minitaller de ilustración en una librería preciosa en Villanueva del Pardillo.

El primero, la librería: “Los libros salvajes” es una de esas librerías que te hacen pensar que todas las librerías tendrían que ser así, y eso se debe a varios motivos. Es bonita. Está muy bien cuidada. Sus libreros son maravillosos, son gente que vive la literatura, que la disfruta y que disfruta recomendando lecturas y hablando de libros. Su clara decisión de hacer distintas actividades para que los libros cobren vida. Y, una razón que me encanta, huyen de esos libros que yo tanto critico de autores con tan poco mérito como ser famosos o muy potentes en redes. Prácticamente todo lo que venden es porque saben que es bueno. Difícil de encontrar hoy en día, ¿no creéis?

El segundo, Marta Marbán de Frutos: “qué buen tándem hacéis”, me dijeron varias personas al terminar la actividad. Yo ya sabía (o eso me parece, al menos) que hacemos buen equipo en lo artístico. Ya sabéis que siempre digo que Marta entiende casi a la perfección lo que quiero expresar cuando escribo, realizando ilustraciones para mis libros que se amoldan a mis ideas sin tener casi que darle instrucciones. Ayer me di cuenta de que también funcionamos bien juntos en este tipo de actividades. Ella fue la narradora de “El cocodrilo que quería ser verde”, un cuento incluido en mi libro “Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados” que nos habla del racismo, del rechazo a lo diferente y de lo injustos que somos a veces por cuestiones de piel. Yo hice los personajes masculinos y Berta, la polivalente hija de Marta, hizo de Beli, la cocodrilo que aparece en el cuento. Por las caras de los niños (y de sus papás y mamás) y por cómo estuvieron de atentos durante el cuentacuentos, sé que lo disfrutaron. No contenta con eso, Marta realizó un pequeño taller de ilustración a partir de los garabatos que hacían los niños y niñas presentes. Sí, sí. Garabatos. Los voluntarios iban saliendo, hacían un garabato en el papel y Marta realizó un personaje con cada uno de ellos, dejándonos a todos con la boca abierta, sobre todo a los peques, que alucinaban al ver convertido en personaje su trazo descuidado. Para terminar, realizamos un sorteo de tres acuarelas originales de Marta (dos cocodrilos y un dragón), que fueron a parar a manos de los afortunados que compraron alguno de nuestros libros y lo ganaron.

Yo fui feliz durante esa hora, os lo puedo asegurar. Me siento muy cómodo entre niños y entre libros, así que imaginaos la inmensa suerte que tengo al poder dedicarme, precisamente, a las dos cosas que más me gustan del mundo. No sabéis la satisfacción que sentí al escuchar por parte de varias personas que la actividad había sido preciosa, que sus peques (y ellos mismos) la habían disfrutado muchísimo, que ojalá se hicieran muchas más actividades así y que se nota que me gusta lo que hago. No me gusta, me encanta. Quizás esa sea la razón de mi estabilidad, o una de ellas, al menos. Ojalá salgan muchas actividades así. Ojalá los niños y los libros me sigan rodeando de por vida.

De charla en Las Tertulias del Estay

¿Os acordáis cuando escribí esta entrada sobre lo poco que se nos “cuidaba” a los autores de grandes ciudades y lo mucho que se cuidaba a los autores de localidades más pequeñas? https://jorgepozosoriano.com/2019/05/10/quiero-ser-de-provincia/

Pues, bien. He tenido la suerte de que una periodista que viene de lo local haya dado conmigo (a veces, las redes traen estos regalos) y me haya ofrecido esa promoción tan necesaria como difícil de conseguir.

No solo eso. No ha sido una promoción sin más. Ha sido un momento genial en el que, además de disfrutar de la deliciosa comida del Restaurante Estay, hemos podido conversar sobre literatura en un ambiente relajado y amistoso. Además de Miryam Ponte, con su Radio Off The Line (qué iniciativa tan chula), también he compartido este ratito con el periodista y autor Javier Cid y Lidia González, editora de Nueva Estrella Editorial.

Qué gusto conocer a personas que siguen creyendo en la literatura de siempre, que apoyan a escritores pequeñitos como yo sin pensar solo en los seguidores que pueda tener en Instagram. Qué gusto poder disfrutar de estos ratitos tan agradables sin más pretensiones que disfrutar de algo que nos une y nos llena, como son los libros.

Gracias, de corazón, por contactarme, por contar conmigo, por creer igual que yo y por esos proyectos que, seguro, nos van a salir fenomenal.

Os dejo el enlace para que lo escuchéis, si os apetece.

https://www.radiofftherecord.com/2019/09/10/leer-es-viajar-a-mundos-extraordinarios/ 

Un abrazo enorme J

Dame tiempo

Cuando alguien como Carmen Guaita me pide algo, le digo que sí antes de que me diga de qué se trata. Por si no la conocéis, Carmen es maestra, escritora y, por encima de todo (y hay que ir muy encima), es una persona maravillosa, llena de talento, de luz y que contagia ilusión por donde pasa. Fue ella quien me hizo la frase para la contraportada de “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos” (una frase preciosa). Fue ella quien me presentó en mi colegio con ese mismo libro. Vino al colegio este pasado abril para hacer una actividad con los alumnos de tercero que disfrutaron un montón. Así que, sí, Carmen me propuso y yo acepté sin condiciones, y no me equivoqué.

Ayer, esa petición se materializó en forma de libro. Un nuevo libro que no es solo mío, sino que comparto con gente de la talla de Manuel Francisco Reina, Antonio Hernández, Nieves Herrero o el Padre Ángel, además de la propia Carmen. Un libro precioso, ilustrado por Marta Marbán de Frutos y con veinticinco cuentos “para la conciliación entre trabajo y familia” que son geniales. Un libro necesario, creo, y que, si no me equivoco, nos va a dar muchas alegrías.

Como sé que muchos llevabais ya un tiempo esperando libro nuevo (ya sabéis que las cosas de palacio no van muy deprisa), os invito a todos a que estéis al tanto de nuevos avances y, por lo pronto, os invito a todxs a la Feria del Libro de Madrid este domingo, día 16, a partir de las 18.30 en la caseta 289. Me encantaría veros, daros un achuchón y dedicaros este libro en el que tengo tanta ilusión depositada. Estarán conmigo (o, mejor dicho, yo estaré con ellas) Carmen Guaita y Marta Marbán, así que, si os pasáis, os lo podréis llevar muy bien dedicado.

Ya os seguiré contando. De momento, os mando un abrazo enorme 🙂

“Qué insensato es el hombre que deja transcurrir el tiempo estérilmente”.

Goethe

Mi primera Feria del Libro

Si ayer tuve la oportunidad de estar como autor en un evento literario, hoy he tenido el inmenso placer de participar en mi primera Feria del Libro.

Gracias a Pilar Núñez, amiga y escritora, me invitaron a firmar en la Feria del Libro de Galapagar, un municipio del norte de Madrid que, por lo que he podido ver, cuida mucho la cultura y los libros. Me encanta ver que las ferias literarias no se producen solo en las grandes capitales y que, cada vez más, hay otros lugares que se suman a celebrarlas. Solo así los autores podemos conocer a nuevos lectores, ofrecer nuestra presencia y nuestras dedicatorias, contactar con el público y estar en ese, nuestro elemento, rodeados de libros y quienes los leen.

En un día triste por el cuarto aniversario de la muerte de mi madre, estoy muy agradecido a los organizadores por sacarme una sonrisa y aportarme un trocito de felicidad al que abrazarme. Lo malo es que ya me ha entrado el gusanillo de estar en ferias y las voy a necesitar de vez en cuando… 😉

En la foto, como siempre, con mi otra mitad. Firmando con Marta Marbán de Frutos, maravillosa como ilustradora y como amiga.

Un abrazo a todxs, ¡a seguir sumando!

Ayaxia Book Fest 2019

¡Holaaaa!

Acabo de volver a casa después de pasar el día en el Ayaxia Book Fest de Madrid y creo que es importante escribir una entrada para hablar de ello.

Lo primero que he de decir es que he ido con una sinusitis de caballo que me ha impedido estar al cien por cien. Menos mal que mi querida Marta ha venido a echarme una mano con la presentación.

Sabéis lo que nos cuesta a los autores de editoriales pequeñas, autopublicados o, simplemente, menos conocidos llegar al público, promocionarnos… En definitiva, darnos a conocer. Gracias a iniciativas como esta, es más fácil que las redes de contactos fluyan, que podamos descubrir a otros autores y nuevos lectores. Es cierto que he visto que estaba un poco más centrado en la literatura romántica, pero ha sido un gustazo poder pasar un ratito rodeado de libros, ilustraciones y otros muchos objetos literarios.

Poco a poco, libro a libro, evento a evento, lector a lector… voy creciendo, y es muy gratificante ver cómo todo el esfuerzo puesto en seguir logrando este sueño se va viendo recompensado.

Una vez más, gracias a todos los que lo vais haciendo posible.