El pin parental

Me prometí a mí mismo escribir una entrada sobre lo que supone el pin parental, y lo hice después de cansarme bastante de escuchar a gente hablar al respecto sin haberse preocupado lo más mínimo por informarse y de hartarme de los mismos argumentos falsos y repetidos hasta la saciedad, quizá con la intención de que, a base de repetirlos, se vuelvan reales.

Si os soy sincero, no sé muy bien por dónde empezar. A mí este tema, como comprenderéis, me toca en lo personal, además de en lo profesional y, por supuesto, en lo humano. La falta de humanidad nunca me ha gustado, qué le voy a hacer.

Esta entrada es más larga de lo habitual, y puede que no os interese. Al fin y al cabo, lo que más subo al blog son reseñas de libros, y esto no es una reseña. Eso sí, es algo mucho más importante, así que os animo a leerla.

Voy a empezar diciendo que lo que me parece más grave es que semejante barbaridad haya copado el debate, diría, a nivel nacional. Llevo días escuchando que si sí, que si no; que si padres, que si hijos; que si profes, que si adoctrinadores; que si fu, que si fa. Es grave, amigos, muy grave que algo que está fuera de toda lógica, que se salta leyes a la torera, que se ha cimentado en mentiras, bulos e interpretaciones muy torticeras de según qué convenga retorcer sea motivo de debate. He lanzado una miniencuesta en mis stories de Instagram al respecto, y, siento decirlo, no es un tema que me parezca debatible. Por eso que os digo y en lo que ahondaré a continuación y porque, para que se genere un debate, tiene que haber dos posiciones reales con argumentos reales, y ni lo uno ni lo otro se da en este caso. Es como pensar que se puede debatir sobre los efectos positivos del nazismo o sobre si los blancos somos iguales que los negros en cuanto a derechos y libertades. Si pensáis que estos temas pueden ser sujeto de debate, creo que tenéis algún problemilla que resolver.

Hago un parón para comentar que estoy escribiendo la entrada en una cafetería y ya hay un grupo a mi lado opinando del tema, una vez más, sin tener ni idea…

Primero, creo, es bueno explicar qué es el pin parental y qué reclama. Para eso, nada mejor que volcar el propio documento, extraído, directamente, de la página del partido que lo ha propuesto.

 

Pin parental
Solicitud de información previa y autorización expresa

Al Director del centro educativo (Con copia al Director provincial de Educación) ………………………………………………………………………………………………….

Estimado Sr. Director:
Como padre/madre y/o tutor del alumno:………………………………………………………………

Ante la posibilidad de que mi hijo/a pueda ser adoctrinado en ideología de género contra mi voluntad y contra mis principios y valores morales, a través de contenidos curriculares en asignaturas, actividades tutoriales, talleres y clases sobre ideología de género, así como una educación afectivo sexual que incumpla el artículo 27.3 de la Constitución Española y los derechos que me asisten como padre, para que nuestros menores sean educados de acuerdo con nuestra ideología, nuestras propias convicciones y en el respeto a las mismas.

Por todo lo anterior, me dirijo a usted para solicitarle:

Que el Centro que usted dirige nos informe previamente a través de una AUTORIZACIÓN EXPRESA sobre cualquier materia, charla, taller o actividad que afecte a cuestiones morales socialmente controvertidas o sobre la sexualidad, que puedan resultar intrusivos para la conciencia y la intimidad de mi hijo/a; de tal modo que como padre/madre pueda conocerlas y analizarlas de antemano, reflexionar sobre ellas y en base a ello dar mi consentimiento o no para que nuestro hijo/a asista a dicha formación.

Así mismo considero imprescindible y os solicito, que la información que se nos facilite refleje una breve programación con la descripción de la actividad, sus contenidos objetivos, materiales, fecha, duración, nombre y titulación de la persona que lo imparte y entidad responsable de su organización o dirección. De no contar con dicha información previa y sin mi autorización firmada previamente a su impartición, le solicito como director del Centro, que exima la asistencia de mi hijo/a a dicha actividad, facilitándole la posibilidad de realizar una tarea alternativa durante la impartición de la citada actividad.

Esperando de usted que haga todo lo que esté en sus manos, para evitar que la ideología de género se siga propagándose impunemente entre los menores y que se nos permita como padres decidir si queremos, o no, que a nuestros hijos se les eduque en ideología de género le agradezco de antemano la colaboración del Centro para salvaguardar los derechos que me asisten como padre/madre en las cuestiones que afectan a la formación moral de mi hijo.

Y para que conste, firmo la presente en la fecha señalada: Firmado: DNI:

INSTRUCCIONES PARA PRESENTAR EL PIN PARENTAL

  1. Rellenar un modelo de PIN PARENTAL.(Descargarlo en la Web de VOX)
  2. Presentarlo por duplicado en la Secretaría del Colegio, dirigido a la Dirección del

Centro Escolar de tus hijos y al Director provincial de Educación de tu localidad. Quédate con una copia sellada.

  1. Tu copia nos la debes enviar por fax: o por correo postal.
  2. Debes tener en cuenta lo siguiente:
  • ✓ Hay que presentar un PIN PARENTAL por cada hijo.
  • ✓ Hay que presentar un PIN PARENTAL el padre y otro la madre; por separado.
  • ✓ Si en el Centro Escolar se negaran a sellaros el registro de entrada del PIN PARENTAL (aunque no tienen porqué), podéis hacer cualquiera de las siguientes acciones:

a.- Enviarla por Burofax.

b.-Enviarla por Correo Administrativo desde cualquier oficina de Correos.

c.-Acudir a presentarla con dos testigos.

d.-Haceros acompañar por un notario, que levante un acta de la entrega.

e.-Presentarla en el Registro de la Subdelegación del Gobierno, dirigida a la Dirección del Centro Escolar.

 

No sé a vosotros, a mí me parece un papel menos útil que el que se usa para hacer cucuruchos y llevar los churros.

Citan el artículo 27.3 de la Constitución, que dice “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Ay, cómo les gusta la Constitución (desde mi punto de vista, aunque eso es otro tema, ya un poco desfasada) cuando les interesa. Este artículo se puede retorcer como se quiera, pero no es un artículo, como ninguno otro, que valga más que los derechos fundamentales. No puede arrollar a los derechos fundamentales a la libertad, a una comunicación libre, a la libertad de expresión, a una educación libre o a la libertad de cátedra. Antes que ese tercer punto del artículo 27, están el primer y el segundo. El primero dice que todos tienen derecho a la educación y que se reconoce la libertad de enseñanza. El segundo, que la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales. Vaya, amigos. Parece que esos dos primeros puntos interesan menos o son menos importantes que su religión y su moral (la suya, claro, que es la única que vale; la moral de los demás no vale de nada).

Por otra parte, ¿solo me llama la atención a mí que únicamente les preocupe la igualdad de género y la diversidad sexual? Porque, puestos a pensar en temas, podrían haber añadido muchos más. Pero, no. Solo les preocupa que sus hijos no escuchen que el hombre y la mujer son iguales ni que es tan natural querer a alguien de tu mismo sexo como querer a alguien del sexo distinto. Qué moral más buena, ¿verdad? Por si no ha quedado claro, copio el párrafo en cuestión:

“Esperando de usted que haga todo lo que esté en sus manos, para evitar que la ideología de género se siga propagándose impunemente entre los menores y que se nos permita como padres decidir si queremos, o no, que a nuestros hijos se les eduque en ideología de género le agradezco de antemano la colaboración del Centro para salvaguardar los derechos que me asisten como padre/madre en las cuestiones que afectan a la formación moral de mi hijo”.

Disculpad, he tenido que levantarme al baño, me ha dado una arcada. “Evitar que la ideología de género se siga propagándose impunemente entre los menores”. ¡Toma ya! ¡No vaya a ser que los niños piensen que los hombres y las mujeres son iguales en cuanto a derechos y libertades! Eso, claro, por no hablar de la brillantez en la redacción: “se siga propagándose”. Se, se, se. Pim, pam, pum. En fin…

Importante es, también, que aquel que tenga esas preocupaciones y se crea con el derecho a exigir a un colegio que deje de hacer lo que, por ley, tiene que hacer, ha de presentar dos por hijo: del padre y de la madre. Así, claro, salen más firmas y el grito de odio puede ser más alto. Ya puestos, que vaya también el cura, la vecina de enfrente, la niñera y el butanero. Si es cuestión de acumular más y más firmas, que no quede.

Hasta aquí el análisis de ese documento tan instructivo.

Segundo, estos son los argumentos que se dan para que nazca el pin parental. Todos bulos, mentiras o interpretaciones fantasiosas de la realidad, como veréis.

  • Adoctrinamiento de niños menores de seis años con juegos eróticos. Falso.
  • Un vídeo de personas realizando distintas posturas sexuales que, ¡magia!, ha sido grabado en un museo brasileño donde hicieron una performance artística, pero que lo venden como si hubiera ocurrido en un colegio español. Falso.
  • Imágenes de un aula donde una mujer manipula un juguete sexual que, ¡magia de nuevo!, se grabaron en una universidad en Canadá. Falso.
  • A los niños se les enseña zoofilia en los colegios. Falso.
  • A los niños se les obliga a ser niñas y viceversa. Falso.
  • “Con el pin parental evitaríamos que los hermanos se penetraran” (lo entrecomillo porque son palabras textuales de un supuesto periodista). Falso.

Podría seguir con más ejemplos, pero si necesitáis más, creo que tenéis un problema grave.

Por si tenemos alguna duda al respecto del derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, yo os lo explico. El derecho llega hasta poder elegir a qué centro llevan a sus hijos. Fin. Sí, claro, tienen derecho a ser informados de qué se va a trabajar en el centro escolar. Insisto, a ser informados, no a decidir. Para informarse, con leer el curriculum y la programación del centro (ambos, documentos públicos) ya basta. Para decidir, no, queridos. Ahí no tienen derecho. Para decidir en educación están las leyes de educación. Ni siquiera los profesores tenemos ese derecho a decidir qué se va a trabajar en el centro. Respeto vuestro papel de padres, aunque mi papel de profesor no os merezca ningún respeto.

Y, no. Siento deciros que no, los niños no son propiedad de los padres. Los niños son individuos libres, tan libres como sus padres que, sí, tienen el deber de custodiarlos, pero no son sus propietarios. Si no hacéis caso a las leyes y a los distintos documentos que recogen los derechos humanos, haced caso al Papa Francisco, que dijo, exactamente “los padres son custodios y no propietarios de sus hijos”. Ya que no os preocupa lo que diga un cura y sí os da pavor lo que podamos decir los profesores, quizá sus palabras tengan más validez que las nuestras.

Tercero, voy a deciros todo lo que esta petición (exigencia, más bien) se salta.

  • El Decreto sobre Convivencia que, en más de seis artículos, trata temas relacionados con la LGTBIfobia, incluyendo el hecho de que se considera falta MUY GRAVE la discriminación por orientación sexual y que “exige que se incluyan y se reflejen en el plan de convivencia de los centros educativos las diversas situaciones de las personas amparadas por ellas, conforme a las definiciones que contienen en relación con los términos Trans y LGTBI”.
  • La Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación.
  • La Ley de Protección Integral contra la LGTBIfobia y la discriminación por Razón de Orientación e Identidad Sexual.
  • El Plan de Convivencia, que en sus artículos 12, 14, 16, 19 y 29 deja muy claro que la LGTBIfobia no tiene cabida en ningún centro educativo.
  • El curriculum de primaria. Por ejemplo, en su artículo 8 dice: “Los centros educativos, en consonancia con el desarrollo de sus competencias, garantizarán la inclusión de los contenidos ya contemplados en este Decreto de currículo y acordes a lo previsto en la Ley de Protección Integral contra la LGTBIfobia y la discriminación por Razón de Orientación e Identidad Sexual, en las programaciones docentes y velarán para que las mismas contengan pedagogías adecuadas para el reconocimiento y respeto de las personas LGTBI y sus derechos; o cita, en su artículo 4, los objetivos de respeto, defensa de los derechos humanos y el pluralismo, la no discriminación, una actitud contraria a la no violencia, a los prejuicios de cualquier tipo y a los estereotipos sexistas, entre otros; o que, en su artículo 8 dice que “la programación docente comprenderá la sensibilización en cuanto a las normas internacionales de derechos humanos y los principios de igualdad y no discriminación, incluidos los concernientes a la orientación sexual y la identidad de género”.
  • Resoluciones de Amnistía Internacional y Humans Right Watch, que afirman que los derechos LGTBI son considerados derechos humanos (¿no es grave tener que incluir esta afirmación?).
  • Las declaraciones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, reconociendo los derechos de las personas LGTBI en 2011; combatiendo la violencia y la discriminación por orientación sexual y la identidad de género en 2014; protegiendo contra la violencia y discriminación de las personas LGTBI en 2016; y pidiendo a países la abolición de la pena de muerte por homosexualidad. (Fijaos en las fechas, ¿eh? Hace casi dos días… Y, sí, para que no se nos olvide, en algunos países te matan por ser homosexual).
  • La Constitución Española, en sus artículos 20; y 27.1 y 27.2.
  • El Código Penal, donde los delitos contra las personas LGTBI se recogen como delitos de odio, con un agravante genérico de discriminación por sexo, orientación o identidad sexual o razones de género; o en su artículo 510, donde considera delito de discurso de odio la provocación a la discriminación o que se promueva directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra determinados grupos, incluido el LGTBI.
  • Derechos de los alumnos, como el pleno desarrollo de su personalidad o el respeto a su identidad, integridad y dignidad, entre otros.
  • Deberes de los alumnos, como respetar la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, evitando cualquier tipo de discriminación, entre otros.
  • Derechos del profesorado, como a la libertad de cátedra o a recibir la colaboración por parte de los padres para poder proporcionar un clima adecuado de convivencia escolar y facilitar una educación integral, entre otros.
  • Deberes del profesorado, como a respetar y hacer respetar las normas de convivencia, proporcionar una educación respetando la diversidad o a contribuir a que las actividades del centro se desarrollen en un clima de respeto, tolerancia, de participación y de libertad para fomentar en los alumnos los valores de ciudadanía democrática, entre otros.
  • Deberes de los padres, que son respetar la libertad de conciencia y las convicciones ideológicas, políticas, religiosas y morales, así como la dignidad, integridad e intimidad de los miembros de la comunidad educativa; conocer y respetar y hacer respetar las normas establecidas por los centros docentes y el proyecto educativo; y promover el respeto a las normas de convivencia.

Seguro que me dejo algo en el tintero, pero, vaya, se saltan unas cuantas cositas, ¿no?

Ah, los que os hayáis preguntado “¿y qué derechos de los padres se están saltando si no implantan el pin parental?” Muy sencillo: ninguno. Los derechos de los padres son: a recibir información sobre las normas que regulan la organización, convivencia y disciplina del centro (son documentos públicos); a ser escuchados en los procedimientos educativos de intervención ante las acciones (atención) CONTRARIAS a la convivencia escolar; y a colaborar en la prevención y corrección de las conductas (atención) CONTRARIAS a las normas de convivencia. FIN. No parece muy complicado de entender… Vamos, que va, incluso, en contra de sus propios derechos y deberes como padres.

 

Cuarto, mi sentir al respecto de todo.

Como los pocos argumentos que he escuchado para justificar este ataque han sido muy simples (además de falsos), voy a ponerme al mismo nivel y voy a explicar la situación con esa misma simpleza.

Imaginaos que estáis pensando el restaurante al que ir y, para tomar una decisión, leéis los menús de varios. Hay una hamburguesería, un buffet de carne argentina y un vegetariano. Vosotros lo que queréis es una buena hamburguesa porque os encanta la carne. Además, vais a pedir la más grande que haya y sin tomate ni cebolla ni lechuga porque no soportáis los vegetales. Qué asco de lechuga. Qué grima el tomate. Qué vomitera la cebolla. Al final, decidís ir al vegetariano y pedir, qué digo pedir, exigir una hamburguesa de buey sin vegetales. ¡Estáis en vuestro derecho! ¡¿Quién se han creído que son para no servirte lo que quieres?! ¿Vais a permitir que os obliguen a comer verduras? ¿Vais a consentir que os adoctrinen en el vegetarianismo o, lo que es peor, en el veganismo? Ay, qué situación más absurda, ¿verdad? Pues es muy parecida a lo que ocurre con el pin parental. Hay colegios públicos, concertados y privados. Laicos y católicos. Del Opus, incluso. Si yo soy ateo, no elegiré el del Opus, me parece obvio. Igual de obvio me parece que alguien homófobo o machista (sin que entienda ni respete que haya gente homófoba o machista, solo faltaba) no lleve a sus hijos a un colegio que no sea privado y ultracatólico. Después de saber que hay colegios en los que los profesores de naturales no han tenido la libertad para hablar de la evolución, me imagino que no habrá opción de nombrar la igualdad de género o la diversidad sexual, así que lo podrían llevar allí. Sin lechuga, sin tomate, sin cebolla y con extra de homofobia y machismo. Una receta perfecta para ellos, aunque no para sus hijos.

Ser homosexual no es un problema ni algo que haya que temer, además de que no se contagia ni nadie puede “volverse” homosexual, del mismo modo que nadie “se vuelve” heterosexual. Ni los padres ni los profesores tenemos ese poder de conversión, por suerte, sino que solo la naturaleza decide quién es heterosexual, homosexual o bisexual, como también es la naturaleza la que manda en lo relacionado con las personas transexuales. El problema y lo que da miedo es la homofobia, y eso, por lo que parece, sí es contagioso. Tampoco es un problema ser mujer. Ser machista sí lo es.

Los niños no son homófobos ni machistas. Aprenden a serlo. Si en sus familias les llevan a serlo, los maestros tenemos la obligación, ya no solo moral, sino por ley, de evitar que lo sean. Nuestra obligación es tratar esos temas por dos motivos bien sencillos (además, insisto, de que así lo recoge la ley): evitar la homofobia y el machismo y proteger a los alumnos LGTBI y a las niñas que puedan tener problemas por ser de sexo femenino.

Mirad si el pin es tan absurdo y está tan fuera de la ley que, de cumplirse, se estarían quebrando los propios derechos de los padres, esos que exponía antes. Nos obligaría a los centros educativos a incumplir la ley y nos haría cómplices de no cumplir con todo lo que leyes, decretos, resoluciones, declaraciones y demás nos obligan a cumplir.

Estos partidos y estos padres exigen estar informados. Bien, es uno de sus derechos. Por si, aun con todo lo explicado, no ha quedado claro, insisto: el curriculum de primaria es un documento público y a las programaciones, donde se incluyen esos contenidos y cómo se van a trabajar a lo largo del curso, incluidas charlas, talleres y actividades dentro del horario lectivo, cualquiera puede acceder. Unas programaciones, además, aprobadas por el claustro y por el Consejo Escolar, con representación, entre otros, de los padres.

Otro detallito que no se cuenta como es en realidad, es ese mantra que se repite de que los padres pueden decidir si sus hijos acuden a una charla, un taller o una clase en la que se hable de igualdad de género o diversidad sexual. Falso. Rotundamente falso. Ningún padre puede decidir qué va a trabajar su hijo o hija en horario lectivo. Todo lo programado, siguiendo el curriculum y las leyes educativas, es de cumplimiento obligatorio y, por lo tanto, evaluable. Si, por esos principios tan férreos de estos padres, deciden saltarse esas clases o actividades obligatorias, sus hijos no podrán ser evaluados al respecto, influyendo en la nota, y podrán incurrir en absentismo escolar, al tratarse de faltas injustificadas. Es más, no hay ninguna asignatura que lleve todo el peso de abordar los temas de igualdad de género ni de diversidad sexual. No, no os emocionéis. No lleva todo el peso una sola materia porque la ley educativa deja muy claro que son temas transversales para toda la etapa, esto es, que han de tratarse en todas las asignaturas en toda la educación primaria. Siguiendo con ejemplos apropiados a la simpleza de quienes argumentan a favor, es como si una familia decide no llevar a su hijo al colegio cuando se traten los animales vertebrados, las sumas con llevadas o la acentuación; solo que todo eso lo podrán aprender en casa, mientras que les será muy complicado aprender a respetar a las mujeres y a las personas LGTBI si son “educados” (sí, entre comillas) por familias machistas y homófobas.

De verdad, ¿qué problema tiene esta gente con las mujeres y los homosexuales? Que mujeres y homosexuales tengan derechos (no más que nadie, sino los mismos que todos), ¿les resta derechos a ellos? ¿Piensan, de verdad, que el hombre heterosexual es superior a las mujeres y a los homosexuales? ¿Cabe en la cabeza de alguien que un niño o niña se puede volver homosexual por escuchar que serlo es tan natural como ser heterosexual? Y, a las mujeres y homosexuales que lo apoyáis (porque, sí, los hay), ¿tan insano es vuestro juicio?

Podréis repetir hasta la saciedad todas esas barbaridades que decís, mintiendo sin sentir la más mínima vergüenza, hacemos en los colegios. Podéis seguir escupiendo odio. Podéis pensar que ser tan machos, tan hombres y tan españoles va a impedir que vuestros hijos puedan sufrir por ser homosexuales. Podéis retorcer la Constitución, las leyes y los derechos universales del modo más torticero posible, pero las leyes, los decretos, los derechos y las libertades están ahí. Por mucho que os empeñéis en anular lo que no os interesa o lo que no respetáis. Nosotros, los maestros, estaremos en frente. Enseñando y educando a vuestros hijos. Sí, educando. Porque esa es, también, nuestra obligación, por suerte para aquellos que vengan de familias como las vuestras. Y, para terminar, no. No os tengo que respetar. La homofobia no se respeta. El machismo no se respeta. La intolerancia no se respeta. Las agresiones no se respetan. El odio no se respeta. La violencia no se respeta. La discriminación no se respeta. Todo lo que vaya en contra de los derechos humanos no es respetable ni entra en la libertad de expresión ni en ninguna otra libertad o derecho. Por lo tanto, en mi yo maestro encontraréis siempre a alguien que les diga a vuestros hijos e hijas que la mujer y el hombre son iguales; que hay que erradicar la violencia, incluida la machista; que ser homosexual es algo natural y que serlo no tiene nada de malo, como no lo tiene ser heterosexual; que hay que respetar a las personas por ser personas, sin importar las diferencias. Encontraréis en mí, siempre, un educador que evite que vuestra educación retrógrada, fascista, machista, racista y homófoba sea la única que reciban.

Para concluir, diré: qué mal quieren estos padres si anteponen sus derechos (aunque sean sacados de la manga) a los de sus hijos…

 

“No quiero

amar en secreto,

llorar en secreto,

cantar en secreto.

No quiero

que me tapen la boca

cuando digo NO QUIERO”.

Ángela Figuera Aymerich, “No quiero”

Todos somos expertos en educación

Después de expresar mi opinión sobre la idea (errónea, a mi entender) de que todo el mundo puede escribir, hoy os voy a hablar de otro tema relacionado con escribir que también me genera bastante rechazo, por decirlo de una forma suave.

Casi todos sabréis que soy profesor de primaria. Llevo desde los dieciséis años trabajando con niños (muchos años como monitor de natación, desde los dieciséis hasta los veintisiete) y desde los veintisiete en adelante, como profesor. Dos cursos en Londres y ahora estoy en mi cuarto curso en Madrid. Lo cuento para que veáis que hablo desde el conocimiento, en primer lugar, de los niños, y, en segundo lugar, del ámbito escolar.

Una vez puestos en situación, vamos al tema. ¿Todo el mundo sabe tanto de educación y de temas tan controvertidos como peligrosos en el ámbito escolar como para escribir libros al respecto?Me refiero, en concreto, al tema del acoso (yo me niego a ponerle la coletilla de “escolar”, ya que la escuela no es el único lugar donde ocurre, no es siempre donde se genera, no es siempre la culpable y, desde luego, no es la única responsable). ¿Sabéis el daño que hace hablar de algo sin apenas saber de qué se está hablando?Sé que este es un asunto peliagudo, que muchos me podrán saltar con “puedo hablar del acoso porque yo lo sufrí”. Pues, lo siento, yo sufrí la pérdida de una madre de la noche a la mañana y no se me ocurriría escribir un libro sobre cómo llevar el duelo, ya que esa es tarea de los psicólogos(la mía fue maravillosa) y yo no soy nadie para ofrecerme a hacer charlas ni dar consejos sobre cómo tiene que ir ese proceso tan duro. Es más, a mí me hicieron acoso toda la vida, tanto en el colegio como en el instituto, pero tuve la inmensa suerte de tener una familia que me dio todas las herramientas posibles para que me resbalara: primero, me quisieron (y quieren) sin ningún tipo de parche, me enseñaron a quererme a mí mismo, me animaron cuando necesitaba ánimos y me hicieron ser fuerte y capaz de ignorar comentarios y actitudes de macarras. Sé que eso, a veces, no es suficiente. Que hay familias y familias. Personas y personas. Acosos y acosos. Precisamente por eso, creo que hablar de un tema así tan a la ligera, más que ayudar, genera todo lo contrario. Me canso de escuchar que en los colegios no se hace nada para evitarlo. Que los profesores lo sabemos y que miramos a otro lado. Os aseguro que es complicado que se dé un caso de acoso en un centro escolartal y como se entiende el acoso (quizás ese es el problema, que consideramos que son acoso muchas situaciones que no lo son, ayudados, también, por todos esos ¿expertos? en educación y prevención del acoso que ven en un asunto así una posible buena fuente de ingresos) y que, si se da, es muy poco probable que se mire hacia otro lado. Está claro que hay docentes y docentes, pero la inmensa mayoría está ahí por vocación, por amor a la educación y a los niños, así que, no, no es habitual que se ignore algo tan grave como una situación de acoso.

Dicho esto, saco el tema porque, como he dicho al principio, me descoloca mucho ver libros que se presentan como “medicinas” frente al acoso escritos por (¡sorpresa!) personas que no trabajan en la educación. ¡Toma ya! ¿Os imagináis que a mí me diera por escribir un libro sobre cómo tratar a las personas que acaban de sobrevivir a un atentado terrorista? ¿Alguien puede pensar que yo sería la persona más indicada para escribir un libro dando consejos sobre cómo fabricar el mejor avión que jamás pudiera existir? “¡Pero si no eres psicólogo ni ingeniero aeronáutico!” ¡Ah! ¿Es necesario ser un profesional de aquello sobre lo que se escribe y se aconseja?Está claro que no… Hay más de un libro y más de dos sobre cómo actuar en situaciones de acoso escritos por personas cuyo único mérito es, una vez más, ser influencer(escritor o no) o tener el morro de usar su posición de escritor para venderse a colegios, “¡que ahí hay mucho negocio!” A mí, la verdad, me da mucha pena y un poco de vergüenza. Quizá se debe a que yo soy una persona muy cauta y humilde; a que no me gusta hablar sobre lo que no sé (mucho menos, sentar cátedra); o a que no me gusta engañar a la gente que pueda leerme. El caso es que a mí no se me ocurriría escribir libros diciéndole a todo un gremio al que no pertenezco cómo hacer su trabajo, pero ya sabemos que sobre educación todo el mundo sabe más que los mismos profesores; que nosotros solo estamos ahí por las vacaciones que tenemos; y que cualquiera podría hacer nuestro trabajo. Una lástima, pero es así.

¿Qué opinión tenéis al respecto? Me encantaría escucharos y os aseguro responder todos los comentarios que dejéis con vuestras impresiones.

“La educación genera confianza. La confianza genera esperanza. La esperanza genera paz”.

Confucio

Nueva entrevista :)

 Lo importante no es lo que pueda deciros por aquí, sino el contenido de la entrevista que me hizo hace unos meses Virginia García y que, con motivo del Día Internacional del Docente, publica hoy en su blog: https://vircomarteblog.wordpress.com

Os cuelgo aquí el vídeo en YouTube, espero que os guste 😉

 

Y, a Virginia, solo agradecerle el cariño y las palabras tan bonitas que me ha dedicado en su blog. ¡Toda la suerte del mundo en el periodismo!

“Una escuela debe ser un lugar para todos los niños, no basada en la idea de que todos son iguales, sino que todos son diferentes”.

Loris Malaguzzi

La magia y la fantasía son parte de la realidad/ Magic and fantasy are parts of reality

He tenido que esperar un día para publicar la entrada por dos motivos: el primero, quería esperar a tener las fotos que hizo mi querida Tamara (¡lo que te debo!) y, segundo, estaba y aún estoy algo sobrecogido.

No tengo palabras para describir lo que sentí ayer a lo largo de toda la tarde. No tengo huecos en el pecho para guardar todo el cariño que recibí por parte de tanta gente. Desde la maravillosa presentación de la maravillosa Carmen Guaita “Jorge es un poeta”, el “¿por qué eres tan buen profe?” de uno de mis alumnos hasta las palabras tan preciosas que me dedicó la mamá de otra de ellas “la suerte que tenemos de tenerte como profe de nuestros hijos es inmensa”, pasando por todos los comentarios de muchos de quienes nos acompañaron me llegaron muy dentro y me hicieron estar más y más de seguro de lo afortunado que soy por poder dedicarme a trabajar por y para los niños.

Me han dicho algunas de las personas que han estado en las presentaciones de mis tres libros que esta ha sido la que más les ha gustado, y creo que es porque fue un acto muy real, muy sincero y muy emotivo. Una vez más, intenté no llorar, pero me fue imposible, aunque poder seguir emocionándome con momentos como el que viví ayer me llenan de satisfacción y de alegría.

No quiero enrollarme mucho. Solo quiero dar las gracias una vez más a todos los que me seguís apoyando libro tras libro. Sois mi fuerza y mi felicidad. Gracias por quererme del mismo modo que queréis a mis libros.

Un beso enorme.

“Vivid la magia y la fantasía como una parte importante de vuestra realidad”.

Jorge Pozo Soriano

 

I had to wait one day to post the entry for two reasons: the first, I wanted to wait to have the photos that my dear Tamara made (I owe you so much!) And, second, I was and I am still somewhat overwhelmed.

I have no words to describe what I felt yesterday throughout the afternoon. I do not have holes in my chest to keep all the love I received from so many people. From the wonderful introduction of the wonderful Carmen Guaita “Jorge is a poet”, the “why are you such a good teacher?” from one of my students to the precious words that the mother of another of them dedicated to me “the luck that we have to have you as a teacher of our children is immense” going through all the comments of many of those who accompanied me came very deep and made me more and more sure of how lucky I am to be able to dedicate myself to work for and with children.

I have been told by some of the people who have been in the presentations of my three books that this has been the one they liked the most, and I think it is because it was a very real act, very sincere and very emotional. Once again, I tried not to cry, but it was impossible for me, although being able to keep moving with moments like the one I lived yesterday fills me with satisfaction and joy.

I do not want to say much more. I just want to thank once again all of you who continue to support me book after book. You are my strength and my happiness. Thank you for loving me the way you want my books.

A huge kiss.

“Live magic and fantasy as an important part of your reality.”

Jorge Pozo Soriano

Conectando tras la desconexión/ Re-connecting since the disconnection

W

Pues sí. Una vez más, he dejado el blog abandonado más tiempo del que debía y os pido perdón por eso. Sin que sea excusa, llevo unos meses bastante liado entre unas cosas y otras y he tenido que “desconectar” un poco de algunas obligaciones, pero ya estoy de vuelta y, en esta entrada, os cuentos cómo va todo lo relacionado con mi vida como profe y como escritor.

Ya tengo un puesto indefinido en el colegio donde estuve sustituyendo el curso pasado. Soy tutor de un 2º de primaria y tengo muchas clases también en un 1º, todo en inglés. La verdad es que estoy encantado con los dos grupos. Sabéis que los peques me gustan mucho, pero es que, además, he tenido mucha suerte y son dos grupos maravillosos.

Sin pensar en fechas (aprendí a hacerlo a la fuerza), dentro de poco tendré (y tendréis) en las manos mi siguiente libro: “Un corazón para Opalina y otros cuentos fantabulosos”.

Ayer mismo retomé la escritura de la segunda parte de “El destino de Tamarán”. Ya he superado las cien páginas y, aunque necesito volver a formar parte de ese mundo para dar pasos más firmes, estoy muy contento con cómo va avanzando.

Tengo por ahí otras cosillas moviéndose, algunos proyectos más empezados, otros casi terminados… Pero, de todo eso, os hablaré cuando sean realidades.

¡Os seguiré contento!

Muchos abrazos.

“El arte del descanso es una parte del arte de trabajar”.

John Steinbeck

Well, it’s been quite a long time since my last post, so I apologize for that. Without being an excuse, I’ve been quite busy and I needed to “disconnect” a bit from my obligations, but now I am back and, in this post, I will tell you about everything in relation with my life as a teacher and as an author.

I’ve got a permanent job in the school where I was covering last year. I am the tutor of a second year in primary and I also teach in first year, everything in English. If I am honest I am very happy with both of them. You all know I love children but, furthermore, I’ve been lucky and the two groups are wonderful.

Without thinking of dates (I learnt not to do it), son I’ll have (and so will you) my next book: “A heart for Opalina and other fantabulous stories”.

I could re-start writing yesterday, so the second part of “The destiny of Tamaran” has already more than a hundred pages. I still need to be a part of Tamaran again to walk faster, but I am happy with it so far.

I’ve got more stuff moving around, some projects that I have already started, some others which I’ve finished… But I will tell you about all that when they become true.

I’ll keep you updated!

Hugs!

“The art of relaxing is a part of the art of working”.

John Steinbeck

 

Mis primeros ilustradores/ My first illustrators

A la espera de que “El destino de Tamarán: Los reinos incógnitos” llegue a mis manos y a las vuestras (ya me han dicho que está en proceso de maquetación), le debo esta entrada a mis alumnos.

Hoy les he leído un cuento mío inédito que irá incluido en el segundo libro de cuentos que publique (si habéis visto el vídeo de la presentación de “Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados” sabréis que los cuentos tendrán como protagonistas a criaturas fantásticas y no a animales) y les he pedido que se conviertan en los primeros ilustradores.

Siempre intento que adquieran gusto por leer y me aprovecho un poco de ser escritor para encender en ellos esa llamita para que lean todo lo posible.

El resultado ha sido este que veis, ¡no han podido hacerlo mejor! Les he prometido que subiría los que mejor quedaran, y aquí lo tenéis. Espero que os gusten tanto como a mí.

“El gusto por la lectura se adquiere casi siempre en la niñez, y me sorprende que parezca tan difícil inculcarlo”.

Esther Tusquets

 

Still waiting for my new book to get published (I’ve been told they are already editing it), I owe this post to my students.

Today I have told them a tale written by myself that will be one of the six stories included in my second children book (with fantastic creatures as their protagonists) and I have asked them to be the first illustrators.

I always try to instil them the taste for reading and I take my author position in advantage to light a small flame in them and try to make them read as much as they can.

This is the result; they’ve done it fantastically! I have promised them that I was going to upload the best ones to my blog, so here you go. I hope you’ll like them as much as I do.

“The taste for reading starts in the childhood the most of the times, and it is hard to believe that it is so difficult to instil it”.

Esther Tusquets

Noticias importantes/ Important news

Hago un breve paréntesis en medio de la serie de entradas sobre el proceso desde que se tiene la idea hasta que se publica el libro para contaros una noticia muy importante.

Mañana, lunes, empiezo a trabajar en un colegio nuevo. Intenté de todas las formas posibles recibir un salario justo (sí, justo, porque cobrar 300€ menos que el resto de tus compañeros no lo es), tener un contrato por lo concertado y no por lo privado, pero no ha habido manera.

No quiero entrar en detalles negativos ni hablar de ciertas personas que ni merecen la pena ser nombradas. Simplemente quiero tener palabras de agradecimiento a la inmensa mayoría de mis compañeros, geniales profesores y mejores personas aún; a mis niños, que son los niños más bonitos del mundo y que me han dado tanto cariño en este mes y pico que me han desbordado, ¡siempre os recordaré!; y a los papás y mamás, que me han dejado sin palabras con sus palabras hacia mí y mi trabajo y me consolaron el viernes cuando no pude retener más las lágrimas y me rompí delante de ellos.

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Gracias a todos por el cariño, el apoyo, los ánimos, la comprensión, los besos, los abrazos, los dibujos, los regalos… Gracias, gracias y mil gracias. A todos os llevaré ya siempre en el corazón.

“Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”.

Julio Cortázar

 

This is a small break in the middle of the series of posts about the process from the idea until the book is published to tell you something very important.

Tomorrow, Monday, I start working in a new school. I tried and tried to receive a fair salary (yes, fair, because earning 300€ less tan the rest of my colleagues is not fair at all), but I have not had any choice to have it.

I don’t want to get into the negative aspects and I am not going to talk about some people who don’t deserve to be even mentioned. I just want to have thankful words to the most of my colleagues, brilliant teachers and amazing people; my children, the most beautiful children in the world, and all the love they have given me in just a month and a few days, I always remember you!; and the parents, you have left me speechless with your kind words to me and my way of teaching and thanks for consoling me last Friday when I couldn’t control my tears.

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Thank you all for the love, the support, the encouraging words, the comprehension, the kisses, the hugs, the drawings, the presents… Thanks, thanks and a million thanks. You will be in my heart forever.

“Words never reached when there is to say the soul overflows”.

Julio Cortázar