Quiero ser de provincia

Bueno, en realidad soy muy feliz siendo madrileño, pero hay algo que ocurre en las provincias relacionada con el mundo de los escritores que, he de reconocer, me da mucha envidia.

Cuanto más me sumerjo en las redes sociales y conozco a escritores de uno y otro lugar, he confirmado algo que llevaba tiempo sospechando: fuera de Madrid, a los escritores los cuidan mucho mejor. Me explico. He visto cómo escritores de Zaragoza son tratados como auténticas estrellas en su tierra. Lo mismo he observado con escritores de Huelva, de Almería, de Santiago de Compostela, de Toledo… Los medios locales los promocionan, los entrevistan en sus radios, en sus periódicos, en sus programas de televisión. Veo que van a ferias, que las librerías de sus ciudades los acogen a ellos con cariño, al igual que a sus libros, que toman protagonismo en sus escaparates. Ojo, no digo que no se lo merezcan, no me malinterpretéis. Sé que lo merecen y, creedme, me alegro muchísimo por ellos y por saber que su tierra los trata tan bien. Lo que me choca es que, como decía antes, esto no ocurre en Madrid (o, al menos, yo no lo veo).

Sabéis que siempre he vivido mi faceta como escritor con toda la humildad del mundo y con mucho (mucho) trabajo. No me considero ni más ni menos que nadie. Soy escritor por vocación, al igual que la vocación me llevó a ser maestro. Un escritor que, a pesar de haber publicado tres libros, se siente nuevo en este mundillo. No pido que me lleven cada año a la Feria del Libro (ya sabemos que eso está prácticamente copado por famosos, youtubers e influencers, que son quienes mandan en las editoriales ahora mismo), ¿pero es tan complicado poder firmar en la Feria del Libro de mi barrio? ¡De mi barrio! Escribí al periódico del barrio cuando publiqué mi primer libro, al igual que hice con las librerías de allí. ¿Os han contestado a alguno? Porque, lo que es a mí, tampoco. Llamadme ingenuo o pretencioso, pero no creo que en un barrio obrero madrileño haya tantos escritores como para no tener ni un huequito en el periódico, las librerías o la feria… 

Los que me conocéis un poco sabéis que me da apuro pedir “favores”, que eso de ir rogando no va conmigo, que no soy de los que insisten por si molesto… Pero, siguiendo el refranero español, “quien no llora, no mama”, así que voy a aprovechar este pequeño espacio para reivindicar que a los autores madrileños nos encantaría que nuestra ciudad nos cuidara, nos promocionara y se volcara con nosotros un poco más de lo que lo hace. Es muy probable que esto no llegue a nada, pero no quería quedármelo dentro, así que, al menos, me viene bien compartirlo con todos vosotros.

¿Qué opinión tenéis al respecto? ¡Os leo a todos!

 

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.

Eduardo Galeano

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Crítica: La pequeña librería de los corazones solitarios

Título: La pequeña librería de los corazones solitarios

Autor: Annie Darling

Editorial: Titania

No os voy a engañar… Este libro me hizo caer otra vez en algo que me ocurre a menudo: lo compré por el título y la portada. Bueno, y porque la primera frase en la contra es: “Había una vez, en una pequeña librería de Londres, una joven solitaria llamada Posy Morland, quien vivía rodeada de libros y se escondía tras las páginas de sus novelas románticas favoritas”. ¿De verdad alguien cree que podría resistirme a comprármelo? Lo bueno es que esa pequeña manía que tengo normalmente me sale bien y encuentro joyitas que, de otra forma, seguramente no habría llegado a leer. Tiene gracia que haya tantos libros recomendados en todas partes y en los mejores sitios en las librerías que no valen para nada y tantos otros que son maravillosos y que tienes que encontrar, por pura casualidad, en pequeñas librerías como la protagonista de esta genial novela, ¿no creéis?

Dicho esto, ahí voy…

Puntos fuertes:

El título: maravilloso, sin más. Quizá sea por lo que me encantan las librerías, pero un libro que ocurre en una librería (y en una tan preciosa como esta), ya tiene mi atención.

La librería: qué librería tan bonita, amigos, en serio. Es, para mí, la protagonista absoluta de la novela.

Los personajes: están tan bien definidos, se compenetran tan bien, encajan tan a la perfección…

Londres: qué os voy a decir de lo que amo a Londres… Los dos años que viví allí, sumados a las visitas que he ido haciendo desde entonces, me hicieron tenerla en un rincón muy especial de mi corazón y echarla muchísimo de veces. La novela habla de lugares por los que he estado, de negocios en los que he comprado, de productos que consumía… Ha sido, literalmente, una nueva visita a mi querida ciudad.

Lo que más me ha gustado: a partes iguales, creo que lo que más me ha gustado de esta novela es, por un lado, el protagonismo de los libros y, por el otro, el protagonismo de Londres. Dos de mis cosas favoritas en un solo libro, suficiente para que me guste, ¿no? Además, hay un alegato a conservar el encanto de las ciudades, a proteger sus negocios, a no hacer que todas las ciudades acaben siendo calcos unas de otras, con las mismas tiendas, las mismas cafeterías, las mismas librerías… “La gente como tú es la que le está arrebatando el alma a Londres, acabando con nuestro espíritu de comunidad”. Este es un tema que a mí me preocupa mucho y que me duele ver, también, en mi Madrid (incluso la cafetería que hay en el Teatro Real es un Starbucks…).

Lo que menos me ha gustado: aunque es un libro que me ha gustado mucho, y a pesar de que, al final, es más o menos necesario, me han sobrado bastante los capítulos de “Seducida por un canalla” (una pequeña novela que la protagonista va escribiendo y se intercala con la historia principal). Lo obvio de la historia romántica tampoco me gusta demasiado, pero es una historia bonita, de esas que te deja con el corazón un poco más sonriente.

Mi sensación final es que, aunque la historia es bonita, la historia en sí no es lo que más me ha gustado (de hecho, se me ha hecho un pelín largo… ¿Alguien más tiene la sensación de que hay muchos libros que serían mucho mejores con algunas páginas menos?). Vamos, que no me quedo con una sensación de “ay, qué historia tan bonita”, porque es bastante previsible y se sabe perfectamente cómo va a acabar más o menos desde el principio. Aun así, es una historia bonita (una de esas que compartiría con mi madre y a los dos nos encantaría), hay libros por todas partes, Londres por todas partes, unos personajes muy bien creados y, en definitiva, un libro que voy a recomendar porque creo que este tipo de historias con finales “Felices para siempre” (ya entenderéis) son necesarias de vez en cuando.

¿Conocíais este libro? ¿Qué os ha parecido si es que lo habéis leído y, si no, os apetece leerlo?

“Londres era un conjunto de librerías a las que habían puesto calles”.

Posy Morland, en “La pequeña librería de los corazones solitarios”

Books for Christmas!

Aún a la espera de conocer fechas (y armándome de paciencia), y ya en mi amada Madrid para pasar estas fiestas tan especiales entre familia y amigos, quiero, en esta entrada, romper una lanza a favor de un regalo no siempre deseado por todos…

Algunos habréis visto el vídeo aquel de… “Books? Books for Christmas??” ( http://www.youtube.com/watch?v=sv4Hpz-GI3g ), en el que un pequeño se queja por haber recibido libros como regalo de Navidad. La verdad es que el vídeo es gracioso, pero a mí me da un poco de pena que, en muchas ocasiones, los libros no se vean como un buen regalo por los niños.

Estoy seguro de que tanto Papá Noel como Sus Majestades,  los Reyes Magos, habrán visitado ya un montón de librerías infantiles como El dragón lector, Kirikú y la bruja, Venir a cuento y otras muchas librerías en las que la magia de los libros puede respirarse y te invade el corazón de letras, colores y personajes maravillosos. No solo eso, seguro que también han podido asistir a una de las muchas actividades que organizan durante estas vacaciones para los más peques (y no tan peques).

Siempre he defendido, y lo seguiré haciendo, la importancia que la lectura tiene en la vida y que, cuanto antes empecemos a leer, mayores serán los beneficios que nos aporte. Por eso, queridos “regaladores”, os animo a que, durante la vorágine de las compras navideñas, os deis un paseo entre libros y que, sean para la edad que sean, los tengáis en consideración para el 25 de diciembre y el 6 de enero. Y, por supuesto, si llegamos a tiempo con “Las bufanas de Lina y otros cuentos animalados”, os aseguro que lo disfrutaréis.

Books for Christmas and forever!!

“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”.

Jorge Luis Borges