Un poco de ayuda/ A little help

Ahora que “El destino de Tamarán” está terminado, he puesto a “trabajar” a mis correctores oficiales… David ya hizo una revisión a fondo que me ayudó muchísimo. Manuel también hizo lo propio, dándome consejos (como siempre) utilísimos. Almudena. Mónica. Sara. Felipe. Y, por supuesto, mi primera lectora… ¡Mi madre!

Después de la paliza mental que supone terminar cualquier texto, es normal que muchos errores, ya sean ortográficos, de estilo o de cualquier tipo, así que es muy aconsejable que unos ojos ajenos le echen un vistazo con papel y boli a mano para ir anotando lo que encuentren.

Creedme, aunque penséis que vuestros textos estén perfectos y sepáis que vosotros mismos los habéis revisado un millón de veces, seguirá habiendo errores que no podréis ver. Vuestros amigos o familiares, si están dispuestos, os ayudarán a encontrarlos.

Vosotros lo agradeceréis, vuestros textos, también, y si vuestra idea es mandarlo a alguna editorial, seguro que todo estará mucho más correcto y que también lo agradecerán.

Así que, ya sabéis, escribid, revisad y sobornad a vuestros allegados para que ofrezcan un poco de ayuda. Seguro que ellos, aunque no os lo digan, también os lo agradecen.

“Solo tenemos lo que damos”.

Isabel Allende

Now that “El destino de Tamarán” is finished, my oficial correctors are “working” on it… David made an intensive revision that helped a lot. Manuel also revised it, giving me some advises as useful as always. Almudena. Mónica. Sara. Felipe. And, of course, my first reader… My mum!

After the mental fatigue due to finishing a text, it is normal that many mistakes, ortographical, of stile or any other type, so it is very recomendable that other eyes can take a look at it with a pen and some paper to write down everything they find out.

Believe me, even if you think that your texts are perfect and you have revised them a million times, there will be some erros still that you will not be able to see. Your friends or family, if they want to do it, will help you to find them out.

You will be welcome, your texts will be as well, and, if your idea is sending them to a publishing house, you can be sure that they will be more correct and the editors will be welcome too.

So, write, revise the texts and blackmail your closest friends or family members to offer you a little help. They will be welcome as well, even if they do not say it.

“We only have what we give”.

Isabel Allende

World Book Day

No, no estoy loco. Aquí, en Reino Unido, el Día Mundial del libro se celebra el primer jueves de marzo, así que este año voy a tener la suerte de vivir dos «Días del libro», el de aquí la semana pasada y el del 23 de abril en Madrid. Como dirían aquí, «basically», se trata de una iniciativa que consiste en que, además de fomentar la lectura y, como veis en la foto, disfrazarse de personajes literarios en los centros educativos, el gobierno da un cheque de una libra a cada niño escolarizado que podrá canjear en cualquier librería del país. Una iniciativa muy, muy buena, ¿no creéis?

Desde mi punto de vista, como ya sabéis, cualquier idea, acción o palabra que ayude a fomentar la lectura, sobre todo si hablamos de niños, es válida siempre que, realmente, se acerque la lectura a los más pequeños. Con una iniciativa como esta, seguro que muchísimos libros llegan a muchísimos hogares, además de la necesaria visita a una librería, que siempre es un viaje precioso, al menos para mí.

Por este motivo, mi amiga Linda Hayes, la fabulosa bibliotecaria del instituto en el que trabajo, jaleada por la no menos encantadora Deborah Ford (thanks for being so kind to me since the first day!) me liaron para que me difrazara con ellas. Hasta el punto que Miss Hayes me persuadió para que fuera su pareja e, incluso, encargó mi disfraz para que no me escaqueara. Ella iba de Cleopatra, a mí me tocó ponerme una toga y una corona de laurel dorado, toda una pareja histórica.

Por el instituto pasaron personajes como el Sombrerero Loco o el conejo de Alicia en el País de las Maravillas; «The cat in the hat»; Katnis Everdeen, de Los Juegos del hambre, o la mismísima Lisbeth Salander, de la saga Millenium. Puede parecer una tontería, pero con el simple hecho de que algunos profesores fueran por un día esos personajes hizo que todos los alumnos tuvieran en mente la literatura, ¿no creéis que es un motivo más que suficiente? La verdad es que yo disfruté como un enano…

¿A alguno se le ocurren ideas para fomentar la lectura en días como este? ¡Un abrazo para todos!

“Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él”.

Nicolás de Avellaneda

No, I am not crazy. Here, in the UK, the World Book Day takes places on the first Thursday in March, so this year I am having the chance of living two World Book Days, the one here and next April, 23rd in Madrid. As they use to say here, “basically”, it is an initiative that consists in, apart from promoting reading and, as you can see in the picture below, wearing some literature character fancy dress in the educative centres, the Government gives a one pound gift check to every student, so he or she will be able to exchange it in any book shop. A very, very good initiative, don’t you think?

From my point of view, as you know, any idea, act or word that helps to promote reading, even more if we are talking about kids, is acceptable if, really, it brings reading closer to boys and girls. With an initiative like this one, I am sure that a lot of books will arrive to the British homes, besides the fact of the visit to a book shop, always a wonderful trip, at least for me.

For that reason, mi friend Linda Hayes, the fabulous Learning Resource Centre Manager at my high school, cheered by the lovely Deborah Ford (thanks for being so kind to me since the first day!) got me embroiled so I wore a fancy dress that day. Miss Hayes persuaded me to be her couple and, also, she ordered my dress. She was Cleopatra, I had to wear a toga and a golden laurel wreath, such a historic couple, by the way.

We could meet characters like The Crazy Hatter or the rabbit of Alice in Wonderland; The cat in the hat; Katniss Everdeen, from The hunger Games, or Lisbeth Salander, from Millenium. Maybe it seems a stupid thing, but the only fact that some teachers were wearing a fancy dress just for one day made that all the students could have literature in their minds, don’t you think that it is absolutely worth it? The truth is that I enjoyed like a baby…

Does anybody have any idea to promote reading in days like this? Hugs for everybody!

“When I hear that a man has the habit of reading, I am predisposed to think good about him”.

Nicolás de Avellaneda

Jero Viajero

¿Quien es Jero Viajero? No, la verdad es que el título de la entrada no dice mucho, pero es alguien al que os quiero presentar.

Ya os he hablado alguna vez de la experiencia tan maravillosa que fue hacer mis prácticas, tanto en el Hospital del Niño Jesús como en la Sagrada Familia de Moratalaz, y Jero nació, precisamente, durante estas últimas. Lo creé para trabajar los paisajes en conocimiento del medio, en segundo de primaria, y la verdad es que funcionó muy bien. Como sabéis, siempre intento acercar la literatura a los chavales, y cuando Laura (¡qué buena profe!) me pidió que preparara algo para explicar ese tema, se me ocurrió hacerlo de una forma más original que siguiendo el libro de texto.

¿Qué se me ocurrió? Pues, primero, inventarme un personaje para que se lo explicara, Jero Viajero. Bueno, en realidad fueron dos, porque siempre va con su perro, llamado Guía. A los dos les encanta viajar, así que lo segundo que pensé fue llevarlos de viaje por la montaña, los polos, la selva, etc. mediante la poesía. De este modo, pensé, se trabajaría un tema completo de una forma diferente, leerían poesía y, con un poco de suerte, les resultaría más sencillo aprender las características de los distintos paisajes. El resultado fue inmejorable, tanto que no solo se aprendieron esas características sin abrir el libro de texto, sino que muchos de ellos hicieron unos dibujos preciosos y escribieron sus propias poesías. ¡Escribieron poesía! ¡Con siete y ocho años! Os podéis imaginar lo contento que me puse 🙂

Los derechos de autor y el hecho de estar en Londres me impiden que os enseñe algún dibujo o poesía de los chicos, así que os vais a tener con uno de los viajecitos de Jero de mi puño y letra. ¿Os apetece ir al desierto? Como siempre, estoy abierto a opiniones (¡profes, decidme algo!), comentarios, etc, etc, etc. ¡Un abrazo a todos!

«Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño».

León Daudet

Buscando la inspiración

Hay muchas veces que, al sentarnos a escribir, notamos que nos faltan las ideas. Hay momentos, rachas de «lucidez» en los que las palabras parecen escribirse solas, directamente de tu cabeza al ordenador. Hay otras épocas, de diversa duración, en los que parece que las musas nos dan la espalda y nos dificultan el trabajo. Picasso decía eso de «la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando» (hoy os vais a ir con dos frases en lugar de una), pero es cierto que hay algunos truquillos que, por lo menos a mí, ayudan bastante.

1) La música.

Me imagino que, como en todo, cada uno tendrá sus gustos y sus preferencias. Supongo, también, que depende de lo que se esté escribiendo, vendrá mejor un tipo de música u otro. En mi caso, al escribir (por el momento) fantasía, el cuerpo me pide escuchar a cantantes como Enya o Dido o, simplemente, música celta, alguna que invite a imaginar lugares mágicos. A veces también he escuchado algo de Evanesence, sobre todo en los momentos en los que hay alguna lucha. Como digo, la elección depende de muchos factores. ¿Tenéis alguna recomendación?

2) Los viajes.

Viajar a sitios desconocidos o volver a esos lugares que siempre nos han servido para pensar, para buscar algo de tranquilidad, es algo que siempre es bueno a la hora de buscar inspiración. Yo acabo de llegar de pasar cuatro días en Escocia, principalmente en Edimburgo, aunque también hemos podido ver algunos lagos, un castillo y un Parque Nacional. Es cierto que Edimburgo (según nos dijo el guía, la segunda ciudad más gótica del mundo, después de Bucarest) invita mucho a esa magia de la que os hablo. Los edificios, los bosques, la luz grisácea, incluso los cementerios son lugares impresionantes que no dejan a nadie indiferente. También cuenta el hecho de haberme podido tomar un café en «The elephant house», la cafetería donde J .K. Rowling escribió la mayor parte de Harry Potter, o que haya visto las tumbas de William McGonagall o de Tom Riddle en Greyfriars Graveyard, de donde sacó algunos de los nombres que luego emplearía. Saber que alguien como ella buscó la inspiración en esa ciudad para escribir toda la inmensidad de Harry Potter es algo muy, muy grande. Y solo os comento que mi próximo viaje es a Copenhague, ciudad en la que vivió Hans Christian Andersen la mayor parte de su vida…

3) El cine.

A veces el cine, los documentales y demás material audiovisual es una gran ayuda para buscar la inspiración. Buscad películas que tengan que ver con aquello que estáis escribiendo. Ved documentales de lugares a los que es difícil viajar y que creéis que os pueden servir. Para «El destino de Tamarán» la mayor parte de lo que he escrito ha salido de mi imaginación (aunque los recuerdos que tenemos siempre influyen), pero para un proyecto que tengo en mente voy a tener que ver muchos, muchos, muchos documentales… Algún día os contaré.

4) Los libros.

Qué os puedo decir que no os haya dicho ya sobre la importancia que tiene leer, en general, y, también, para inspirarnos. No voy a repetir lo mismo, que la entrada ya está siendo lo suficientemente larga, así que os remito el artículo que escribí para la gente de Boolino http://www.boolino.com/es/blogboolino/articulo/lee-lee-y-lee-escribe-escribe-y-escribe/ Al menos en mi caso, si en algún momento me atasco, leer algún libro de la misma temática que estoy escribiendo ayuda, y mucho. Si tengo que elegir un libro que me haya sido útil al estar escribiendo «El destino de Tamarán», me quedo con la saga de «Elric de Melniboné», de Michael Moorcock, saga que aprovecho para recomendaros a todos.

Como todo lo que escribo en este blog, esta entrada está enfocada a la escritura, pero seguro que todos aquellos que realicéis alguna actividad creativa tenéis también vuestros métodos para buscar inspiración, y me encantaría que los compartierais.  Siento que me haya extendido más de la cuenta… ¡Un abrazo a todos!

“La inspiración es un huésped que no visita de buena gana al perezoso”. 

Piotr Ilich Chaikovski

La lectura en las clases de inglés

Sí, aún seguimos a la espera de recibir noticias sobre la publicación de «Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados», y yo sigo pensando qué puedo ofreceros mientras que os pueda interesar… Hay veces que escribo sobre educación. Otras lo hago sobre literatura. También os he ofrecido algún fragmento de los propios cuentos animalados o de «El destino de Tamarán». Pues bien, esta semana le toca el turno al inglés. Como muchos sabéis, este año estoy trabajando en Londres con una beca de auxiliar de conversación, beca a la cual pude acceder al graduarme en Maestro en educación primaria con mención especial en lengua inglesa. Así que, en principio, cuando vuelva a Madrid (espero) trabajaré de profesor de inglés en algún colegio de primaria.

Durante la carrera, hemos tenido que trabajar distintos aspectos relacionados con la enseñanza de esta materia, incluido el «storytelling«, o lo que es lo mismo, la lectura en voz alta. En una de las asignaturas, la que nos enseñó cómo trabajar las destrezas orales, nos pidieron que contáramos una historia en inglés y una rima o canción que tuviera alguna relación con ella. Podíamos buscar cualquier historia y rima que nos gustarna o escribirlas nosotros mismos. Supongo que os imagináis lo que hice. No os doy más la paliza, os dejo directamente con «Mike, the monkey» y con «We go to the zoo», la historia y la cancioncilla que escribí. I hope you’ll like them! (¡Espero que os gusten!)

Mike, the monkey

Since the moment Mike was born,

he wanted to know everything about the rest of the animals of the zoo.

So, every time he saw one of them,

He shouted loudly: What is your name?

He saw Gina, the giraffe, and she said to him:

I’m Gina, the giraffe, as you can see!

He saw Ellie, the elephant, and she said to him:

I’m Ellie, the elephant, as you can see!

He saw Lino, the lion, and he said to him:

I’m Lino, the lion, as you can see!

He saw Dolly, the dolphin, and she said to him:

I’m Dolly, the dolphin, as you can see!

He saw Sonia, the snake, and she said to him:

I’m Sonia, the snake, get out of my way!

And Mike felt so sad, he wanted to have new friends,

and Sonia, the snake, said: “Get out of my way!”

He went with his friends to Sonia’s cage,

and they said to her: We want to have friends!

And Sonia felt lonely when she saw all of them,

so, firmly, she said: So, why don’t be friends?

And Mike felt so happy, he smiled again.

He loves his zoo and he loves all of his friends!

 

Y aquí va la poesía-canción:

We go to the zoo

We go to the zoo,

are you coming too?

Yes I am,

to see my friends,

so can I go with you?

Yes, of course you can,

and also all your friends,

we’ll see Miss Fox                  

and Mister Frog

and have some tea with them.

We’ll visit Mike the monkey

and Miss and Mister Donkey,

and we will stay

with them to play

and dance some funny funky.

Gina will also come,

with Miss Gorilla and son.

And we will sing

“The Lion King”,

because it’s Lino’s song.  

And Ellie and her sister

will come and say “Hey, Mister!”

And we will eat

some chips with meat

and we’ll say some tongue twisters.

Then, we’ll go to the pool

to visit Dolly’s school          

and swim with them

and jump and learn

to do it nice and cool.

And Sonia the snake will be

the last animal we’ll see.

“It’s been a nice day”,

that is what she say,

“and thanks for visiting me!”

 

Incluso los que somos profesores de inglés podemos trabajar la lectura en primaria. Es tan sencillo como encontrar historias que se adapten al nivel de nuestros alumnos, poner un poco de gracia y leer… Seguro que ellos lo agradecen. ¿Qué os parecen las historias? ¿Os gustan? ¿Las usaríais en vuestras clases?

«Cada idioma es un modo distinto de ver la vida».

Federico Fellini

Agoney, Guardián del Bosque

Después de haberos mostrado ya un poquito más de «El destino de Tamarán», haciendo esta entrada para compartir el principio de esta historia en la que he volcado tanto tiempo, tanto esfuerzo y tanto amor  https://jorgepozosoriano.com/2013/11/13/el-destino-de-tamaran/ , hoy quiero presentaros a un personaje muy especial para mí.

Había oído muchas veces a algunos escritores hablando del proceso de creación de personajes, pero hasta que empecé a escribir Tamarán, no había experimentado lo que de verdad significaba. Como podréis imaginar, en un libro de estas características, he tenido el inmenso placer de crear personajes totalmente diferentes y, literalmente, desde cero. Con esto quiero decir que no ha sido únicamente darle personalidad a personajes humanos. En un mundo inventado, creado de la nada, hay espacio suficiente para criaturas fantásticas que me han obligado a exprimirme los sesos hasta casi convertirlos en zumo. Algunas de las criaturas son comunes de algunas mitologías o de la propia literatura fantástica, como es el caso de Agoney, pero otras os resultarán totalmente desconocidas, ya que han salido de mi imaginación. A esos los conoceréis más tarde, cuando a alguna editorial le guste la historia y me la publique… Por el momento, os tendréis que conformar con Agoney

Cuando salió de su asombro y de su miedo, buscó entre las ramas de los árboles al causante del estruendo que le había salvado de los duendes alados, pero no pudo ver nada ni a nadie hasta que el desconocido héroe, que también se hallaba oculto, salió de su escondrijo. Lo hizo con prudencia y con un cierto temor al no saber nada del pequeño humano al que acababa de salvar la vida, con paso lento y elegante, primero una pata, luego la de al lado y luego las dos de atrás, hasta que Gabriel pudo ver su mitad equina y su otra mitad humana. Nunca antes había visto un centauro de carne y hueso, y se quedó impresionado por su belleza. El cuerpo parecía haber sido delineado con escuadra y cartabón, haciendo perfecta cada línea, cada ángulo entre músculo y músculo, como una exquisita obra de arquitectura. Su grueso cuello demostraba la enorme fuerza de aquel ser y comprendió entonces la brutalidad del golpe que había hecho temblar al mismo bosque. Los rasgos de su cara eran más de un dios que de un centauro. No había nada fuera de su lugar ni existía en él una proporción inadecuada. Los labios eran carnosos como una fruta madura que se deshace en el primer mordisco. Los ojos, rasgados lo justo para darle a su mirada una sensualidad absoluta que parecía encender todo objeto al que se dirigía, una mirada digna de levantar al más insumiso de los imperios. El pelo, oscuro como el fondo de un pozo, estaba recogido a modo de moño detrás de su cabeza, otorgándole aún más belleza. Era un ser maravilloso, tanto por lo bello como por lo poderoso. Majestuoso como un dios, pero tan real como el propio fuego del sol o la claridad plateada de la luna y las estrellas.

¿Qué os parece? Me encantaría que me dierais alguna opinión al respecto, ¡y que no sea solo de mi madre! Que la pobre se lo curra un montón y el resto sois unos vagos… 😉

«Mi objetivo como escritor es desaparecer dentro de la voz de mi historia, convertirme en esa voz.»

Michael Dorris

Libros, historia, magia…

Las bibliotecas siempre me han parecido lugares únicos. Un universo donde perderse entre estanterías repletas de libros; entre libros repletos de historias; entre historias repletas de magia.

Por suerte, he estudiado en un buen colegio, el Real Armada, y un buen instituto, el Felipe II, ambos públicos (¡viva la educación pública!), pero la biblioteca, o bien brillaba por su ausencia, o era un lugar bastante triste. Es un recuerdo que no tengo y que me habría gustado adquirir. Sin embargo, los que hayáis visto películas americanas o inglesas que sucedan entre las aulas, habréis visto que las bibliotecas allí son otra historia. Yo lo he podido comprobar en el instituto donde estoy trabajando con la beca de auxiliar de conversación en Londres, Oaks Park High School (público también). No solo es un espacio donde poder acudir a encontrar alguna lectura o, simplemente, a leer. Yo mismo doy algunas clases allí. Bien organizada. Bien decorada. Hacen, incluso, murales con distintos tipos de libros, temas, etc. Además, las bibliotecarias, Miss Hayes y Miss Ford, son MARAVILLOSAS. Me dan tarta casera, me ofrecen café y hacen algo que a mí me alegra cada día: me saludan con una sonrisa siempre que me ven.

Ellas han sido las culpables de que haya realizado algo que me encanta. Con motivo de la semana internacional, una de ellas me pidió ayuda para una actividad que tenía en mente. Había seleccionado varios libros de cuentos con ediciones bilingües. Quería leerles ese cuento en los dos idiomas, y pensó en mí para leer la historia en español. Por supuesto, dije que sí.

Hemos leído «The dragon’s tears«, «Las lágrimas del dragón«.Ha sido breve, pero mientras leía y miraba las caras de esos alumnos, me he emocionado. Me he emocionado porque eso es lo que me gusta hacer. Leer. Educar. Fomentar la lectura. Ofrecerles historias, libros, literatura. Al terminar, Miss Hayes les ha dicho que soy escritor, que estoy a punto de publicar un libro de cuentos en España… Y algunos han puesto cara de «really?» 🙂 Luego, por supuesto, me han preguntado que de qué parte de España era y que si, siendo de Madrid, era seguidor del Real Madrid.

Una vez más, he pensado que algún día, espero que no muy lejano, podré estar delante de un grupo de niños haciendo esta misma actividad, contándoles un cuento, pero uno escrito por mí. Se me pone la carne de gallina…

Eso es todo por esta semana, quería compartir con vosotros lo bien que me he sentido haciendo de cuentacuentos.

¿Creéis que merece la pena leerles en voz alta a los niños? ¿Que sirve de algo contarles cuentos? Sigo abierto a cualquier sugerencia que podáis hacer.

“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”.

Mario Vargas Llosa

Y las musas llegaron…

Una idea que siempre tuve clara cuando supe que iba a venir a Londres era que iba a aprovechar todo el tiempo que pudiera para escribir. Pues bien, no lo he hecho tanto como me habría gustado. Primero, porque en el portátil que traje, el de mi padre (¡gracias, papi!) no tenía el paquete de Office, así que tuve que esperar a encontrar uno. Después, mi casa, aunque muy bonita, no es muy cómoda para escribir. Tengo dos opciones: cama o taburete en la barra de la cocina. No, ninguna de las dos es aconsejable para mi ya de por sí molida espalda.

La siguiente opción era hacer lo que la genial J. K. Rowling, esto es, ir a escribir a una cafetería. Sí, suena genial, lo sé, pero… ¿Y lo calentito que se está en casa? Al final, siempre optaba por plantarme el pijama y tratar de avanzar en la revisión de «El destino de Tamarán», con fatales resultados tanto para la novela como para mi columna vertebral y mi cuello.

Pero esta semana, por fin, he vencido a la pereza y he bajado a un Costa Café que tengo al lado de casa (con sus sillas y sus mesas, que tanto echo en falta). Y las musas llegaron… ¡Por fin! Vale que el café es un poco caro y no es el mejor del mundo, pero ha sido una mañana muy, muy, muy provechosa. No solo he terminado la escena que se me estaba atragantando, sino que he sido capaz de cuadrarla dentro del capítulo en cuestión, corregirlo y avanzar hasta el siguiente capítulo. Tengo que seguir cambiando algunas cosillas por estos añadidos que estoy haciendo, pero estoy muy contento con el resultado y muy orgulloso de, por fin, haberme dado cuenta de que «la Rowling» sabe de esto de escribir un poquito más que yo… Y, si ella buscó la comodidad de las cafeterías escocesas, yo haré lo propio con las londinenses.

Por el momento, parece que, definitivamente, arranco en serio. ¡Deseadme suerte!

“El fracaso implicó deshacerse de todo lo innecesario. Dejé de fingir ante mí misma ser algo que no era, y comencé a dedicar todas mis energías a terminar el único trabajo que me importaba”.

J. K. Rowling (tenía que ser una frase suya).

El proceso de revisión

Sí, aún sigo esperando noticias sobre fechas de «Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados»… Menos mal que tengo paciencia casi ilimitada… 😉 Así que, antes que seguir esperando sin más, he decidido continuar con algunos de los proyectos que tengo empezados.

El principal de todos, como ya sabéis, es la primera parte de «El destino de Tamarán». Hace un par de semanas publiqué la entrada en la que incluí opiniones positivas de algunas personas que lo han leído, «Gusanillos que pican«. Esta semana, voy a hacer lo contrario. Casi todas las personas que han podido leerlo han tenido las mismas críticas en cuanto a lo que se podría mejorar y/o cambiar, añadir, eliminar… Y siempre he sido bastante inteligente al respecto, pues he intentado hacerles todo el caso posible.

Algunos de los comentarios me informan de que la trama podría enmarañarse bastante más; que algunos personajes pueden tener mucha más vida; que Gabriel, el protagonista, muchas veces está a la sombra de otros personajes; intentar que el narrador no tenga tanta información; reubicar los momentos de realidad (ya lo entenderéis) para que no resulten pesados; crear más expectaciónGRACIAS, tanto a las editoriales como a los amigos, familiares y conocidos que lo habéis leído y me habéis dado tantos buenos consejos 🙂

De momento, el resultado es que he añadido más de cincuenta páginas desde el primer borrador; he incluído nuevas tramas para intentar que el lector se enganche más a la historia; hay mucho más sobre casi todos los personajes, entre ellos Gabriel; los momentos de realidad, salvo alguna excepción en la que es imposible, están al final de algunos capítulos; hay más información sobre Tamarán y sus distintos reinos… En definitiva, y siempre desde mi opinión, creo que está quedando muchísimo mejor y espero que, una vez que acabe con esta revisión y lo envíe a las editoriales, lo vean con mejores ojos. Y espero, también, que el hecho de tener un libro ya publicado no les haga tener tanto miedo a la hora de publicar.

Mientras que ese momento llega, seguiré leyendo, releyendo, corrigiendo, revisando, cambiando, suprimiendo, añadiendo, reubicando… Vamos, volviéndome loco, que no es un trabajo nada fácil…

¡Necesito vuestros ánimos! 🙂 Y he visto que todas las semanas recibo bastantes visitas de países distintos al mío, sobre todo latinoamericanos, y me encantaría que, alguna vez, me dejarais un comentario  presentandoos y que me dierais vuestra opinión, pues la apreciaré tanto como siempre hago.

¡Un abrazo a todos! (Sí, estoy con muchas ganas de seguir avanzando… ¿Me acompañáis?)

«Cometer un error y no corregirlo es otro error».

 Confucio

Gusanillos que pican

Liado otra vez con una revisión más de “El destino de Tamarán”, he creído conveniente quitarle el polvo a algunas de las críticas y opiniones que ha recibido hasta ahora para venirme un poco arriba. Algunas vienen de amigos. Otras, de conocidos. Algunas otras, de editoriales. Por supuesto que también hay (y habrá) opiniones negativas, pero ahora mismo, metido como estoy en la revisión, prefiero pensar en las buenas, que me animo más.

Las comparto con vosotros para ver si consigo que os pique un poco el gusanillo y os volváis una masa numerosísima que reclame a las editoriales que lo publiquen porque necesitáis leerlo como el respirar 😉 Ya me iréis diciendo…

“Destaca la corrección en el estilo y te aseguro que eso es bastante bueno”.

“Creemos que tiene méritos importantes, como por ejemplo la primera transición entre la historia realista y el relato de fantasía, que es suave desde un punto de vista narrativo y muy apropiada como presentación de los dos mundos en los que se mueven los personajes”.

“Jorge Pozo, con una trilogía en preparación que ahonda en el género, aprovechando riquezas de nuestra tradición, como los nombres y ritos de la cultura Guanche. No le quiten ojo tampoco a este joven con vocación de clásico, háganme caso”.

Me encanta cómo escribes, el libro es una pasada, me gusta mucho el continuo contraste de realidad y ficción que haces, y cómo utilizas el sentimiento para encauzar y enganchar la historia, me gusta cómo continuamente pones parte de ti en el libro, y lo haces de alguna forma biográfica. Me voy imaginando a los personajes, el Gran Gélido, por ejemplo…”

“Comentarte que en las primeras 10 paginas me has cautivado y has hecho que casi llore en una ocasión, no se si es lo que querías o si acaso importa mi reacción pero por el momento el libro me esta encantando! Seguiré leyendo, aunque te advierto que soy una lectora lenta, y espero que tu proyecto siga viento en popa!!! Me encanta como escribes! Felicidades!”

“A mí me parece muy interesante, juega con ese hilván de lo real y lo fantástico que ha dado tan buenos resultados con Narnia, por ejemplo, o Laura Gallego. Es un chico muy joven, pero yo creo que es un diamante en bruto, con una narrativa y un estilo muy solvente”.

“Tienes una imaginación fantástica, en serio. Creo que, en serio, naciste para escribir!! Me gusta la historia, el estilo, me gusta cómo expresas las emociones humanas y … Me quedó con ganas de leer más… Te seguiré apoyando, porque me parece que de verdad te mereces ser escritor, que te publiquen todo lo que escribas y poder hacer lo que te gusta”.

¿Qué decís? ¿Tenéis ganas de saber más sobre «El destino de Tamarán?

“Tras el vivir y el soñar está lo que más importa: despertar».

Macrobio