¿Conocéis a personas a las que les guste la poesía? ¿Que compren libros de poesía? Algunos diréis que sí, pero la verdad es que, sinceramente, yo conozco a muy pocas. Conocemos a los grandes autores, algunos versos sueltos de «La canción del pirata», el «Romance sonámbulo» o el famoso «Me gusta cuando callas porque estás como ausente» (quizás algunos más), pero todo se queda ahí.
No es ningún reproche. Tampoco es una regañina. Es cierto que la poesía es un género que no es fácil de entender y que no le gusta a todo el mundo. Además, si algunas veces el hecho de leer ya puede ser motivo de burla (sobre todo entre algunos adolescentes), imaginaos lo que puede suponer aceptar que se lee o se escribe poesía. ¿Cuál creéis que es el motivo?
Mi humilde opinión es que, durante la infancia, en la escuela, no se le da a la poesía la importancia suficiente. Para mí, lo mejor de la poesía, la sensibilidad, se convierte muchas veces en lo peor. En la adolescencia, cuando ya se comienza a dominar algo más la escritura creativa, el asentamiento de la personalidad es tan fuerte que puede chocar con esa sensibilidad poética. Directamente, se rechaza, se reniega o se oculta. ¿Es la poesía una seña de debilidad? ¿De falta de hombría? Una vez más, el problema lo encontramos en la escuela, donde la poesía pasa de puntillas sin ser trabajada lo suficiente como para que los niños y niñas sepan apreciarla como merece. Si no la entienden, si les resulta difícil leerla o escribirla, si nadie le ha transmitido ese amor del que tantas veces he hablado por la lectura, ¿cómo podemos pensar que consumirán o crearán poesía cuando crezcan?

Por mi parte, como escritor, seguiré escribiéndola siempre que lo necesite y lo sienta. Como maestro, la poesía tendrá un peso especial en mis clases. Intentaré leerles toda la poesía que pueda y trabajaré con todos la creación poética. Una vez más, trataré de darles los conocimientos necesarios para elegir por ellos mismos si la poesía les gusta o no. Si quieren leer poesía o si prefieren otro género. Si la escribirán alguna vez o si no abrirán ni un solo libro. Ellos mismos serán quienes decidan, con la libertad que ofrece el conocimiento.
¿Qué pensáis vosotros? ¿Cómo trabajáis la poesía en el aula? ¿Qué recomendáis como lecturas? Animaos a dar vuestra opinión, consejos o sugerencias, todo lo que digáis será siempre bien recibido.
«Poesía eres tú».
Gustavo Adolfo Bécquer
















