Crítica: Peter Pan

Título: Peter Pan

Autor: James Matthew Barrie

Editorial: Gribaudo

Después de mucho tiempo enamorado de la historia de Peter Pan y su negativa a crecer, por fin me decidí a leer su historia. Hace tiempo descubrí estas ediciones tan maravillosas que ha hecho la editorial Gribaudo(en este caso, incluye un enorme y precioso mapa con estrellas que se iluminan en la oscuridad), así que aproveché estos días en casa para hincarle el diente.

No tardé, para mi tristeza, en darme cuenta de algo: estaba (y estoy) enamorado de la idea que transmite Peter Pan y lo que significa Nunca Jamás, sí, pero el libro, siento decirlo, me ha parecido aburridísimo. Es cierto que tiene algunas partes muy bonitas, varias frases que he apuntado porque me han encantado, pero la lectura se me ha hecho lenta, pesada, carente de sentido en su inmensa mayoría y, perdonad que lo diga, no me gusta cómo está escrito. Tengo la sensación de que es lo que es solo porque Disney se fijó en esta historia para hacer la película (que tendré que volver a ver para descubrir el nivel de edulcorante que vertió en su versión), y creo con firmeza que, si una idea tan buena la hubiera escrito alguien como Michael Ende o como Roald Dahl, habría dado origen a un libro mucho mejor que este.

Siento ser tan sincero, pero ya sabéis que reseño siempre con la misma sinceridad, y creedme que me ha dado mucha pena descubrir que un libro que pensaba me iba a encantar apenas me ha gustado…

No sé si le descubriré algo nuevo a alguien, pero, después de compartir mi decepción, paso a hacer mi análisis.

Puntos fuertes:

La idea: esa idea de no querer crecer nunca, de querer conservar siempre al niño o niña interior me parece fundamental, incluso en mi propia vida, y me la aplico a diario. Creo que, si perdemos esa conexión con nuestra infancia, habremos caído en las profundidades más oscuras, así que, sí, la idea me encanta.

Nunca Jamás: me fijo mucho en los escenarios de las historias de fantasía, y Nunca Jamás es un lugar genial que, si he de poner alguna pega, me habría gustado conocer un poco mejor.

El Capitán Garfio: mi personaje preferido de la historia, sin lugar a dudas. Es auténtico, fiel a sí mismo, malvado a la vez que refinado, cruel a la vez que humano.

Lo que más me ha gustado: además de esa idea que es casi filosófica, la edición, que es una preciosidad.

Lo que menos me ha gustado: diría que lo peor ha sido lo pesada que se me ha hecho la lectura, pero creo que me voy a decantar por decir que lo que menos me ha gustado ha sido, curiosamente, los dos personajes más representativos de esta historia: el propio Peter y Campanilla. Peter Pan, permitidme que lo diga, es odioso. Impertinente, arrogante, creído, egoísta, autoritario, intransigente… No me ha gustado ni un poco. Y Campanilla… Si alguien tiene la idea (gracias a Disney, imagino) de un hada dulce, nada que ver con la realidad. Es una borde, quiere hacerle todo el daño posible a Wendy por sus celos, siempre habla mal y, en realidad, tiene muy poco protagonismo. Vale que la salva un poco su noble gesto del final del libro, pero tampoco me ha gustado nada como personaje.

Como conclusión… ¿Qué puedo decir? En realidad, me alegro de haberlo leído porque era algo que tenía que hacer antes o después, y estoy seguro de que, cuando pase algo de tiempo y no tenga tan reciente que se me ha hecho bola leerlo, recordaré las partes bonitas que hay en la historia.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

 

“Si supierais lo grande que es el amor de una madre, no tendríais temor a nada”. 

Peter Pan, J. M. Barrie

 

Crítica: La librería del Señor Livingstone

Título: La librería del Señor Livingstone

Autor: Mónica Gutiérrez

Editorial: autopublicado

Sí, sí y sí. Me habéis pillado. Un libro más que he comprado por las mismas razones por las que compré otros como “El guardián de los objetos perdidos” o “La pequeña librería de los corazones solitarios”, entre otros: el título, por un lado, y la combinación de libros y Londres, por otra. Ya lo he dicho en otras ocasiones: dadme un libro sobre una librería en Londres y me lo voy a leer. 

Lo cierto es que no suele ser un error este instinto mío. Una vez más, es un libro que me ha gustado bastante y cuya lectura he disfrutado mucho. Parece que estas novelas “feelgood” (en palabras de la autora en este mismo libro “historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos…”) me gustan de vez en cuando. Eso sí, creo que también hay mucha culpa en que sean novelas “feelgood” con libros y Londres…

Dicho esto, ahí voy con el análisis…

Puntos fuertes:

El título: no hace falta que diga más. ¿No me digáis que no es un título que os encante?

La librería: Moonlight Books es una preciosidad. Sus suelos de madera, su rincón de los románticos, su escalera, su cúpula abierta al cielo… Sin duda, es un personaje más en la novela, y un personaje maravilloso.

Los personajes: como buena novela de su género, los personajes son entrañables desde todos los puntos posibles. Distintos en edad, procedencia y mil aspectos más, todos se unen en torno a ese amor por los libros y por la vida londinense (dos de mis grandes amores, ya sabéis).  Me han gustado todos, desde los protagonistas hasta los secundarios, y eso es algo complicado de lograr y todo un acierto de la autora.

Autopublicación: no hay ningún motivo por el que sea así, pero no suelo leer libros autopublicados. Este libro me ha demostrado que no hace falta una editorial para tener un libro bien escrito. Tiene algunas erratas y algunos errores, sí (como prácticamente todos los libros) y a mí, que soy muy pesado con ciertas cosas, me chirría tanto leísmo (por permitido que esté), pero es un libro bien escrito, con un lenguaje muy cuidado y bien editado. Es de agradecer, la verdad.

Las referencias a otros libros: a muchísimos libros, algo que, ya sabéis, siempre me gusta encontrar en un libro.

Londres: cuando fui a Londres por primera vez (de visita, con dieciséis años) me enamoré por completo. Volví al año siguiente (un día cada año, no os penséis que pasé meses allí) supe que tendría que vivir allí una temporada. Al llegar dispuesto a pasar un año allí (en 2013), pensé que sería un año como mucho, que no era una ciudad para más. Alargué mi estancia allí un año más, un año en el que me enamoré por completo (amor del de verdad) y, aunque me tuve que volver por la muerte de mi madre, supe que me equivocaba. Que no era una ciudad para un año. Que podría vivir allí para siempre y sería muy, muy feliz. Hoy en día pienso que volveré a vivir allí, al menos una temporada. Os cuento esto porque tal es mi amor por esa ciudad que solo el hecho de leer una buena novela que ocurra allí y que la trate bien, me hace estar allí en la distancia, y eso es uno de los mejores regalos que alguien puede hacerme (gracias, Mónica).

Lo que más me ha gustado: sin desmerecer a la historia y a sus personajes, que me han encantado, no puedo evitar decir que lo mejor de leer este libro, para mí, ha sido ese “viaje” a Londres. Me he visto allí, y os lo digo de verdad. Por Holborn, por el British Museum, por la City, por Covent Garden… Ay (acabo de suspirar, os lo prometo), mi Londres… ¡Cuánto lo echo de menos!

Lo que menos me ha gustado: creo que no es un libro del que pueda decir “esto no me ha gustado”, la verdad. Hay pequeñas cositas que no me han encantado, pero no como para afirmar que sea algo que el libro tenga y no me guste. Por lo tanto, voy a decir que, aunque me contradiga, lo que menos me ha gustado deriva de lo que más me ha gustado: quiero ir a Londres YA. Vamos, que la autora me ha dado aún más necesidad de volver… XD

Mi sensación final es que el libro ha cumplido todas mis expectativas. El último libro de este estilo que leí ( https://jorgepozosoriano.com/2019/04/07/critica-la-pequena-libreria-de-los-corazones-solitarios/ ) no me terminó de gustar del todo, y afronté el inicio de este con un “bueno, a ver qué me trae”. Me ha traído una lectura amena, divertida, llena de curiosidades, bien escrita, alegre… Perfecta para estos días, qué os voy a decir.

Os lo recomiendo, sí. Si os gustan las novelas “feelgood” con libros y Londres, como a mí, esta es un diez.

 

“Había empezado a comprender que la felicidad surge de los brotes más pequeños e inesperados”.

 “La librería del Señor Livingstone”

Crítica: Los diarios de Adán y Eva

Título: Los diarios de Adán y Eva

Autor: Mark Twain

Ilustradora: Sara Morante

Editorial: Impedimenta

Por fin leo este libro. Han pasado años (muchos) desde que vi su representación en teatro (tres veces) y me enamoré de la historia, además de las sublimes interpretaciones de Blanca Oteyza y Miguel Ángel Solá.

No había leído el libro, creo, porque aún no había encontrado una edición que susurrara mi nombre, pero esta sí lo hizo. Esta edición de Impedimenta, con las preciosas ilustraciones de Sara Morante, tenía que venirse conmigo. Así lo hizo, y hoy, por fin, he terminado de leerlo.

La historia es espectacular. La pluma y, sobre todo, el humor de Twain se notan en cada letra. Eso sí, tengo tan buen recuerdo de la obra de teatro que leer el libro no me ha dejado tan buen sabor como entonces.

Puntos fuertes:

El humor: he leído todo el libro con una sonrisa en la cara. Qué divertido es, qué situaciones más absurdas… De verdad, qué buen rato he pasado leyéndolo. Una buena lucha de sexos que, estoy seguro, os hará sonreír, también.

La vuelta de tuerca a la historia de Adán y Eva: a mí, sin ser muy bíblico, me ha encantado ver cómo se tocan temas como el inicio del lenguaje, de descubrimientos como el fuego, de la relación con la naturaleza, de las relaciones humanas

Las ilustraciones: siempre me gusta descubrir personas con talento, y el de Sara Morante me ha enamorado. Es un libro con muchas ilustraciones (algunas, a doble página), y me han gustado muchísimo todas. Me ha dado la sensación de disfrutar de la literatura mientras leía al tiempo que daba un paseo por un precioso museo. Enhorabuena, si me lees.

Lo que más me ha gustado: aunque la historia, la edición y las ilustraciones son perfectas, no es ninguno de esos tres puntos lo que me ha gustado. Lo mejor, para mí, ha sido el recuerdo. El recuerdo de haber visto la obra con dos muy buenas amigas (gracias, Lydia) y, por encima de todo, el recuerdo de haberla visto con mi madre. La recuerdo como si fuera ayer, sonriendo, llorando, agarrándome la mano, mirándonos para unir nuestras emociones… Cuánto he disfrutado del teatro con ella (la gran culpable de que me guste tanto), y esta obra, al igual que me pasó a mí, la disfrutó un montón.

Lo que menos me ha gustado: pensar que, por el momento, no podré volver a verla en teatro, porque iría otras trescientas veces más. Blanca, si has leído hasta aquí… ¿por qué no te planteas volver a interpretarla? Yo hago de acomodador, de relaciones públicas, vendo las entradas o lo que haga falta… J

Mi sensación final es la del recuerdo bonito junto a mis amigas y mi madre. He leído algunas frases recordando cómo las decían Blanca y Miguel Ángel, y he sonreído aún más al hacerlo.

Os invito a descubrir esta historia si queréis pasar un rato muy divertido o si queréis descubrir a quien es considerado, por muchos, el padre de la literatura norteamericana.

“Precipitarse es lo peor cuando se trata de crear una obra de arte noble y bella”.

Mark Twain, Los diarios de Adán y Eva

Crítica: Olga de papel, el viaje extraordinario

Título: Olga de papel, el viaje extraordinario

Autor: Elisabetta Gnone

Editorial: Duomo

Llevaba algunos meses viendo este libro por redes y en librerías y me picaba la curiosidad. Tenía muchos de los elementos que me decían que me podría gustar. Una autora reconocida, una editorial que trabaja muy bien, fantasía, personajes peculiares… Así que, un día que tuve que ir a comprar unas cositas para el cole a Dideco, se vino conmigo a casa.

Además, después de haber leído una novela adulta que me dejó un sabor bastante agridulce, me apetecía irme a algo más infantil-juvenil, y Olga de papel me pareció un buen libro para disfrutar.

Dicho esto, os dejo con mi análisis de puntos fuertes y menos fuertes.

Puntos fuertes:

Que se dé la vuelta a algo como que solo los adultos pueden contarles historias a los niños, al ser Olga quien tiene a todo su pueblo pendiente de las que ella cuenta. Es muy divertido ver cómo la peluquera, el maestro, el cura y todos los vecinos buscan a esta niña para escuchar su historia, escondiéndose, disimulando… pero con un interés enorme por sus palabras. El poder de la lectura, ya sabéis…

Los personajes: el tejón, el niño que viaja en globo, la compañía de circo, la propia Olga de papel y, sobre todo, el conejo barquero (me ha encantado). Son originales, divertidos, tiernos… ¡Todo un descubrimiento!

El aroma a fábula: porque, en el fondo, creo que es una fábula. Me ha recordado a esas historias que mis padres me contaban cuando era pequeño, a esos primeros libros que empecé a leer… Y recordar algo así es de agradecer.

“Conocer” a la autora: no solo sus libros, sino haber podido hablar con ella un poco a través de Instagram (sí, a veces sirve para algo). Que escribe maravillosamente no hace falta que lo diga yo, pero lo hace. Escribe precioso. Además, en pocos mensajes me ha demostrado que es una autora comprometida con sus historias y sus lectores. Es encantadora, y eso, creo, se nota en cómo escribe de bien.

El mensaje: aunque se sabe casi desde el principio cuál va a ser el mensaje que esta historia quiere transmitir, es un mensaje muy bonito y muy necesario entre los niños que, por un motivo u otro, se sienten inferiores por ser diferentes.

Lo que más me ha gustado: creo que me quedo con las distintas conversaciones que Olga de papel tiene con esos personajes que tanto me han gustado. Es ahí donde está lo más bonito del libro, en mi opinión.

Lo que menos me ha gustado: esto me ha pasado ya muchas veces y, por desgracia, me pasa cada vez más. No sé si es algo mío y que me estoy volviendo más y más exigente con mis lecturas, pero, de nuevo, se me ha hecho un libro muy largo, muy lento, bastante pesado y, en ocasiones, muy aburrido. Lo empecé a leer con muchísimas ganas y me gustaba mucho lo que leía, pero, según avanzaba, se me hacía bola. Me da rabia, porque la historia es preciosa, pero creo que al libro le sobran unas cuantas (muchas) páginas. Teniendo en cuenta la edad a la que va dirigido (¿9-12 años?) y que es una historia con muchos toques infantiles (más que juveniles), es demasiado largo. Podría haber quedado como un libro bonito que deja una sensación de “ay, qué preciosidad” si no fuera porque, al final (y en mi caso), se me ha quedado una de “uff, a ver si lo acabo ya”. De hecho, he leído bastantes páginas muy por encima, porque me aburrían, no me interesaban y no sumaban nada a la historia. Demasiada paja, vamos, y, al final, todo eso, más que sumar, me resta.

Aun así, quitando esa sensación y asumiendo que le sobra paja, la historia es muy bonita, y esa es una realidad que sobresale por encima de todo lo demás.

¿Alguno lo ha leído? ¿Qué opinión tenéis?

¡Un abrazo!

“No engaña a los ojos lo que va derecho al corazón”.

Olga de papel, el viaje extraordinario

Crítica: La melancólica muerte de Chico Ostra

Título: La melancólica muerte de Chico Ostra

Autor: Tim Burton

Editorial: Anagrama

Que la imaginación de Tim Burton es brillante es sabido por todo el mundo. Que ha creado a personajes tan geniales como Eduardo Manostijeras, Jack Skellelington o Beetlejuice es un regalo para todos los amantes del cine y la fantasía. Que a mí me encanta casi todo lo que hace tampoco es un secreto, como no lo es que disfrute cada vez más leyendo poesía infantil. Como es obvio, si Tim Burton y la poesía infantil se encuentran, lo necesito leer. Eso es lo que ocurre en este poemario, infantil en cuanto al tipo de poesía, no tanto en cuanto a todo lo demás. Eso sí, con muchos personajes propios de Mr. Burton, tan tétricos y oscuros como maravillosos.

La verdad es que he tardado mucho en hacerme con este libro, publicado en 1997 y traído a España en 1999. He esperado hasta encontrar esta preciosa edición con motivo del vigésimo aniversario y, ahí, lo cierto es que he ganado, porque es una edición mucho más bonita que la primera.

Sin enrollarme mucho más, voy con mi análisis de puntos fuertes y menos fuertes, como siempre hago.

Puntos fuertes:

Los personajes: Chico Ostra, Lady Alfiletero, La Mirona, la Chica Vudú, Chico Tóxico, Cabeza de Melón… ¿No os encantan ya solo con los nombres? Originalidad en estado puro, que es el elemento fundamental de la poesía infantil.

Las ilustraciones: realizadas por el propio Tim Burton, tienen todos los rasgos de sus creaciones. Dan todos miedo o asco o grima o todo junto, pero inspiran tanta ternura que te llegan al corazoncito.

El humor: todos los poemas son divertidísimos. Cada personaje vive una historia tan surrealista que te sacan un montón de sonrisas. Genial y muy importante, también, para que les guste a los niños.

Lo que más me ha gustado: que sea un libro de poesía infantil, pero atípico. No trata de animalitos ni está lleno de rimas manidas hasta la extenuación. Son poemas distintos a los que había leído hasta ahora, llenos de recursos diferentes. Un diez en cuanto a la originalidad, sin duda.

Lo que menos me ha gustado: lo siento mucho por el traductor, pero… qué traducción más horrorosa… Creedme que intenté leer el libro en castellano, pero llegó un punto en el que no pude más y tuve que recurrir al final del libro, en el que, por suerte, se incluyen los poemas en inglés. Comparto ese momento con vosotrxs.

El poema original dice:

She has many different zombies

who are deeply in her trance.

She even has a zombie

who was originally from France.

La traducción al español es:

Mantiene en trance profundo

a un ejército de zombis.

Entre ellos incluso hay uno

que es nativo de Donosti.

No pude seguir…

 

Lo recomiendo al mil por cien, sobre todo si os gusta Tim Burton. Eso sí, a no ser que os resulte imposible, leedlo en inglés. lo agradeceréis.

¿Qué os parece a vosotrxs la poesía infantil? ¿Algún libro o autor/ a que recomendar?

¡Un abrazo!

 

Stick Boy and Match Girl in love

“Stick Boy liked Match Girl,

he liked her a lot.

He liked her cute figure,

he thought she was hot.

But could a flame ever burn

for a match and a stick?

It did quite literally;

he burned up pretty quick”.

Tim Burton, The melancholy death of Oyster Boy & other stories

Crítica: Poemas para leer antes de leer

Título: Poemas para leer antes de leer

Autor: Pedro Mañas

Editorial: Ajonjolí (III Premio de poesía para niños “El príncipe preguntón”)

Ya sabéis que estoy haciéndome con poemarios infantiles, que me ha picado la curiosidad, que estoy haciendo algunos talleres y, sobre todo, que es un género que me encanta.

Hace poco ya os hablé de un poemario que me encantó y que reseñé en el blog, “A lo bestia”, de Mar Benegas https://jorgepozosoriano.com/2019/12/14/critica-a-lo-bestia/

La entrada anterior la dediqué, precisamente a lo contrario, a “denunciar” que la basura es basura, aunque venga en forma de pseudo-poemas y se publique solo por el hecho de ser famoso. Hoy vengo a ensalzar la figura del poeta, del escritor. De quien sí se trabaja su literatura, de quien la lucha, de quien no tiene nada regalado, de quien merece estar donde está. Es el caso de Pedro Mañas, un autor a quien conocí por recomendación de una amiga, cuyos poemas uso en mis talleres y que ha escrito (entre otros muchos libros) esta maravilla de poemario.

Se trata de un libro de poemas sobre personajes literarios (una idea que yo ya había empezado a trabajar, todo sea dicho). Son poemas divertidísimos, muy bien elaborados, distintos entre sí, estudiados, con rimas geniales, con mucho trabajo detrás. Para mí, tiene todo lo que le podía pedir a un libro de estas características. Por eso, lo recomiendo desde ya.

Puntos fuertes:

Descubrir a Pedro Mañas: aunque sabía de su existencia, no lo había conocido literariamente hasta ahora. Autor muy versátil y, por lo que parece, muy bueno. Autor que, sin duda, ocupará mis estanterías.

Lo ingeniosos que son los poemas: es, creo, la palabra que mejor definiría (para mí) este poemario: ingenioso. Que los poemas sean tan divertidos y diferentes es todo un acierto.

La enseñanza sobre la poesía: Pedro Mañas ha incluido poemas tan distintos que hasta hay un soneto, nada más y nada menos, que al monstruo de Frankenstein. Ha jugado, literalmente, con las palabras (¿no es eso, al fin y al cabo, la poesía?). Hay poemas que bailan con distintas letras, aliteraciones, anáforas y mil recursos en cada verso, diálogos poetizados… ¡Es una pasada!

El fomento (indirecto) de la lectura: el hecho de que cada poema trate sobre un personaje (Drácula, Alicia, Peter Pan o Moby Dick, por ejemplo) puede llevar a que, quienes lean este libro, se interesen por leer otros muchos. Doble premio, vaya.

Lo que más me ha gustado: la poesía infantil me gusta tanto que, cuando encuentro un buen poemario, vuelvo a ser un niño, y eso no tiene precio. Además, compartir con mis alumnos algunos de estos poemas y ver cómo los disfrutan es una gozada.

Lo que menos me ha gustado: la edición, sin lugar a dudas. Los libros que se publican mediante este tipo de premios no suelen cuidarla mucho, lo sé, pero estos poemas merecían una edición mucho más trabajada y contar con unas ilustraciones mucho más bonitas.

¿Qué os parece a vosotrxs la poesía infantil? ¿Algún libro o autor/ a que recomendar?

¡Un abrazo!

 

“Tantos cuentos contaba al sultán tontorrón,

y con tanto talento, y tan requetebién,

que tras tiempo y tesón conquistó a su patrón,

y por eso a las letras yo juego hoy también”.

“Las mil y una noches” (estrofa “Con la T”)

Crítica: El ladrón de tiempo

Título: El ladrón de minutos

Autor: David Lozano

Ilustrador: David Guirao

Editorial: Edebé

Este libro llegó a mí de la mejor forma posible: recomendado y prestado por uno de mis alumnos. ¿Hay profesión más bonita que la mía? Como les dejo traer los libros que están leyendo para compartir unas páginas con sus compañeros, me enamoré del título y de la ilustración de portada, así que le dije que me gustaría leérmelo y me lo prestó. ¡Gracias, Huguete!

Se trataba de un libro que parecía tener todo lo que tiene que gustarme: un buen título, unas ilustraciones maravillosas de David Guirao (uno de mis ilustradores favoritos, con quien me encantaría trabajar en algún momento), conocer la literatura de David Lozano y, sobre todo, uno de mis temas preferidos en un libro: el tiempo.

No voy a decir que no me haya gustado. Es una buena historia, muy bien escrita y con algunos puntos muy buenos, pero, si tengo que ser sincero (y es lo que siempre hago en mis reseñas), se me ha hecho larguísimo y me ha aburridoen muchos más momentos de los que me ha entretenido…

Sin destriparos más, paso con mis puntos fuertes y débiles.

Puntos fuertes:

El tema: como os he dicho, el tiempo es uno de mis temas favoritos. Es más, diría que hasta me obsesiona un poco. El tiempo, la importancia de disfrutarlo, de exprimirlo al máximo… Y eso es, creo, lo principal de este libro.

La Tienda de Cosas Prohibidas y su vendedor, Don Vinicius: los capítulos que han ocurrido entre las paredes de esta tienda tan genial, con su misterioso y enigmático vendedor han sido mis preferidos. Un punto muy original que le ha dado frescura a esa lectura aburridilla que comenté antes.

Las ilustraciones: David Guirao es uno de los ilustradores nacionales que más me gustan. Le tengo el ojo echado desde hace mucho tiempo, así que ya tocaba leer alguna historia que hubiera ilustrado. Este ladrón de tiempo tendrá siempre ese honor.

El aprendizaje de palabras nuevas: a lo largo del libro, el protagonista va aprendiendo algunas palabras “raras” que dicen los adultos, lo cual supone que los lectores también las aprendan, y eso me ha gustado mucho.

Lo que más me ha gustado: quizá decir esto pueda entenderse mal (espero que no), pero lo que más me ha gustado es la originalidad de la tienda y el vendedor. Es lo que más me ha sorprendido y con lo que me quedo de este libro.

Lo que menos me ha gustado: ahora que he terminado de leerlo, se me queda la sensación de que la historia es muy, muy repetitiva y que es así durante prácticamente todo el libro hasta que todo cambia en los últimos capítulos. El final es bonito, sí, pero me ha parecido muy precipitado. Hay un par de aspectos más que me han chirriado un poco. Por un lado, que el protagonista esté obsesionado hasta la locura con llevar siempre encima un objeto y no soltarlo jamás de los jamases y, de repente, se lo olvide en el colegio. No me cuadra. Por otro, he tenido la sensación de que los toques de humor que se intuyen no me han llegado. Seguro que otros lectores sí los han percibido y les han parecido graciosos, pero, quizá por mi tipo de humor, no ha sido mi caso.

Mi impresión general es que es una historia original y bien narrada, pero que (y esto sabéis que me pasa bastante a menudo) se me ha hecho larga. Esta misma idea (que, insisto, es muy buena y original, con un final muy tierno) contada en menos páginas y sin que el prota esté tanto tiempo haciendo lo mismo me habría gustado mucho más.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

“La más importante de las preguntas es: ¿A cuántas personas he hecho felices?”.

David Lozano, en “El ladrón de tiempo”.