Crítica: Mendel el de los libros

Título: Mendel el de los libros

Autor: Stefan Zweig

Editorial: Acantilado

No sé por qué he tardado tanto en leer a Zweig, pero, por fin, lo he hecho. Es verdad que no ha sido con un libro extenso, pero sí con el que tenía que hacerlo, o eso creo. Lo vi en un artículo en el que algunos libreros recomendaban libros sobre libros (ya sabéis lo que me gustan), así que lo compré cuando fui a la librería que tengo cerca de casa.

Se lee en muy poquito tiempo (es un relato), pues tiene solo cincuenta y siete páginas y es una lectura bastante agradable.

Básicamente, más que la historia en sí, lo importante del libro es el propio Mendel, personaje sobre el que todo gira y un personaje, sin duda, para recordar.

Me ha gustado mucho, la verdad, como todo lo que he leído de Acantilado, que es, como sabéis, una de mis editoriales preferidas.

Dicho esto, ahí voy con mi análisis.

Puntos fuertes:

Conocer a Zweig: es un autor de los importantes, de los que (en mi opinión) hay que leer. Ahora que ya me he quitado esa presión, seguro que leo más. Si tenéis recomendaciones, serán bienvenidas.

El homenaje a los libros y los libreros: Mendel no es un librero, sino alguien que encuentra siempre los libros que alguien necesita, una enciclopedia viva, un catálogo de libros andante. Ponerlo como protagonista absoluto de un libro, con esa profesión que, en esencia, es la de amar los libros casi por encima de todo y vivir por y para ellos.

La ternura de Mendel: sin ser un personaje agradable “a la vista”, sí lo es al corazón. En estas pocas páginas, se gana un huequito justo ahí, entre aurículas y ventrículos. Inolvidable.

La extensión: perfecta para leer entre lecturas algo más densas, para darse un respiro, para un ratito en el que nos apetezca leer algo y cerrarlo. Me encanta que existan historias breves buenas.

Lo que más me ha gustado: quizá no sea lo que más me ha gustado (no sería justo para la historia), pero poder decirme que ya he leído a Zweig me ha liberado de una presión enorme, jeje.

Lo que menos me ha gustado: poco negativo puedo sacar en tan pocas páginas y en una historia escrita a la perfección. Quizá, por decir algo, diré que lo peor ha sido volver a pensar en toda la injusticia y el horror de las guerras, los campos de concentración y la de vidas que llegaron a su fin por pretensiones políticas y de poder…

Mi sensación final es que es un libro muy bueno ya no solo para leer, sino para seguir amando los libros. Recomendado para conocer la pluma de Zweig, para continuar leyéndolo y una muy buena opción para regalar.

“Todo lo que es único resulta día a día más valioso en un mundo como el nuestro”.

Stefan Zweig, Mendel el de los libros

Crítica: La cata

Título: La cata

Autor: Roald Dahl

Editorial: Nórdica Libros

Que a Roald Dahl lo adoro no es ningún secreto. Creo que ha hecho y hace tantísimo bien por el fomento lector infantil y juvenil que es muy digno de estar considerado uno de los escritores más importantes de la historia. Además, escribió Matilda, y eso son palabras mayores.

Sus relatos para adultos los descubrí más tarde. Leí varios y me encantaron. Por eso, no dudé en hacerme con esta preciosa edición de uno de ellos, “La cata”, ilustrado de forma espectacular por alguien a quien, por suerte, conozco con este libro: Iban Barrenetxea (te seguiré la pista a partir de ahora).

Además, lo compré en la librería que (¡yuhu!) han abierto al lado de mi casa: Taiga. Creo que tendrán que hacerme cliente vip dentro de muy poco, porque voy a pasar mucho tiempo allí (os la recomiendo, es una preciosidad).

Dicho esto, ahí voy con mi análisis.

Puntos fuertes:

La edición: he de reconocer que, por muy Roald Dahl que sea, si me ofrecen un relato suyo de una forma que no sea atractiva, no lo compro. De hecho, tengo un libro con todos los relatos escritos por el autor galés, pero una joya así tenía que estar en mis estanterías.

Las ilustraciones: ¿sabéis cuando la ilustración de un libro es una obra de arte? Pues eso es lo que me pasa con cada una de las ilustraciones que Iban Barrenetxea ha hecho para esta historia. Entre mis tops de ilustradores desde ya mismo.

El humor:c omo en todas las historias de Roald Dahl, el humor, el absurdo, la crítica y lo surrealista están muy presentes. El final es, sencillamente, genial.

Lo que más me ha gustado: ver que Roald Dahl sigue pidiendo nuevas ediciones, sigue ocupando librerías, sigue sorprendiendo a más y más lectores. A los genios hay que mantenerlos siempre muy vivos.

Lo que menos me ha gustado: aunque la edición es preciosa, he de decir que veo el precio un poco excesivo, más aún teniendo en cuenta que es solo un relato que se lee en diez minutos. Creo que el libro con todos sus relatos me costó algo parecido. Es el único pero que le puedo poner.

Mi sensación final me obliga a seguir recomendando a Roald Dahl siempre que puedo. Siempre lo he hecho con los niños, pero también es muy, muy recomendable para adultos.

Permitidme que termine con una frase que se ajusta perfectamente a todo este movimiento influencer/ youtuber tan actual:

“Parecía algo incómodo, casi avergonzado, por haber ganado tanto dinero con tan poco talento”

Roald Dahl, “La cata”