Crítica: Peter Pan

Título: Peter Pan

Autor: James Matthew Barrie

Editorial: Gribaudo

Después de mucho tiempo enamorado de la historia de Peter Pan y su negativa a crecer, por fin me decidí a leer su historia. Hace tiempo descubrí estas ediciones tan maravillosas que ha hecho la editorial Gribaudo(en este caso, incluye un enorme y precioso mapa con estrellas que se iluminan en la oscuridad), así que aproveché estos días en casa para hincarle el diente.

No tardé, para mi tristeza, en darme cuenta de algo: estaba (y estoy) enamorado de la idea que transmite Peter Pan y lo que significa Nunca Jamás, sí, pero el libro, siento decirlo, me ha parecido aburridísimo. Es cierto que tiene algunas partes muy bonitas, varias frases que he apuntado porque me han encantado, pero la lectura se me ha hecho lenta, pesada, carente de sentido en su inmensa mayoría y, perdonad que lo diga, no me gusta cómo está escrito. Tengo la sensación de que es lo que es solo porque Disney se fijó en esta historia para hacer la película (que tendré que volver a ver para descubrir el nivel de edulcorante que vertió en su versión), y creo con firmeza que, si una idea tan buena la hubiera escrito alguien como Michael Ende o como Roald Dahl, habría dado origen a un libro mucho mejor que este.

Siento ser tan sincero, pero ya sabéis que reseño siempre con la misma sinceridad, y creedme que me ha dado mucha pena descubrir que un libro que pensaba me iba a encantar apenas me ha gustado…

No sé si le descubriré algo nuevo a alguien, pero, después de compartir mi decepción, paso a hacer mi análisis.

Puntos fuertes:

La idea: esa idea de no querer crecer nunca, de querer conservar siempre al niño o niña interior me parece fundamental, incluso en mi propia vida, y me la aplico a diario. Creo que, si perdemos esa conexión con nuestra infancia, habremos caído en las profundidades más oscuras, así que, sí, la idea me encanta.

Nunca Jamás: me fijo mucho en los escenarios de las historias de fantasía, y Nunca Jamás es un lugar genial que, si he de poner alguna pega, me habría gustado conocer un poco mejor.

El Capitán Garfio: mi personaje preferido de la historia, sin lugar a dudas. Es auténtico, fiel a sí mismo, malvado a la vez que refinado, cruel a la vez que humano.

Lo que más me ha gustado: además de esa idea que es casi filosófica, la edición, que es una preciosidad.

Lo que menos me ha gustado: diría que lo peor ha sido lo pesada que se me ha hecho la lectura, pero creo que me voy a decantar por decir que lo que menos me ha gustado ha sido, curiosamente, los dos personajes más representativos de esta historia: el propio Peter y Campanilla. Peter Pan, permitidme que lo diga, es odioso. Impertinente, arrogante, creído, egoísta, autoritario, intransigente… No me ha gustado ni un poco. Y Campanilla… Si alguien tiene la idea (gracias a Disney, imagino) de un hada dulce, nada que ver con la realidad. Es una borde, quiere hacerle todo el daño posible a Wendy por sus celos, siempre habla mal y, en realidad, tiene muy poco protagonismo. Vale que la salva un poco su noble gesto del final del libro, pero tampoco me ha gustado nada como personaje.

Como conclusión… ¿Qué puedo decir? En realidad, me alegro de haberlo leído porque era algo que tenía que hacer antes o después, y estoy seguro de que, cuando pase algo de tiempo y no tenga tan reciente que se me ha hecho bola leerlo, recordaré las partes bonitas que hay en la historia.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

 

“Si supierais lo grande que es el amor de una madre, no tendríais temor a nada”. 

Peter Pan, J. M. Barrie

 

Crítica: Los diarios de Adán y Eva

Título: Los diarios de Adán y Eva

Autor: Mark Twain

Ilustradora: Sara Morante

Editorial: Impedimenta

Por fin leo este libro. Han pasado años (muchos) desde que vi su representación en teatro (tres veces) y me enamoré de la historia, además de las sublimes interpretaciones de Blanca Oteyza y Miguel Ángel Solá.

No había leído el libro, creo, porque aún no había encontrado una edición que susurrara mi nombre, pero esta sí lo hizo. Esta edición de Impedimenta, con las preciosas ilustraciones de Sara Morante, tenía que venirse conmigo. Así lo hizo, y hoy, por fin, he terminado de leerlo.

La historia es espectacular. La pluma y, sobre todo, el humor de Twain se notan en cada letra. Eso sí, tengo tan buen recuerdo de la obra de teatro que leer el libro no me ha dejado tan buen sabor como entonces.

Puntos fuertes:

El humor: he leído todo el libro con una sonrisa en la cara. Qué divertido es, qué situaciones más absurdas… De verdad, qué buen rato he pasado leyéndolo. Una buena lucha de sexos que, estoy seguro, os hará sonreír, también.

La vuelta de tuerca a la historia de Adán y Eva: a mí, sin ser muy bíblico, me ha encantado ver cómo se tocan temas como el inicio del lenguaje, de descubrimientos como el fuego, de la relación con la naturaleza, de las relaciones humanas

Las ilustraciones: siempre me gusta descubrir personas con talento, y el de Sara Morante me ha enamorado. Es un libro con muchas ilustraciones (algunas, a doble página), y me han gustado muchísimo todas. Me ha dado la sensación de disfrutar de la literatura mientras leía al tiempo que daba un paseo por un precioso museo. Enhorabuena, si me lees.

Lo que más me ha gustado: aunque la historia, la edición y las ilustraciones son perfectas, no es ninguno de esos tres puntos lo que me ha gustado. Lo mejor, para mí, ha sido el recuerdo. El recuerdo de haber visto la obra con dos muy buenas amigas (gracias, Lydia) y, por encima de todo, el recuerdo de haberla visto con mi madre. La recuerdo como si fuera ayer, sonriendo, llorando, agarrándome la mano, mirándonos para unir nuestras emociones… Cuánto he disfrutado del teatro con ella (la gran culpable de que me guste tanto), y esta obra, al igual que me pasó a mí, la disfrutó un montón.

Lo que menos me ha gustado: pensar que, por el momento, no podré volver a verla en teatro, porque iría otras trescientas veces más. Blanca, si has leído hasta aquí… ¿por qué no te planteas volver a interpretarla? Yo hago de acomodador, de relaciones públicas, vendo las entradas o lo que haga falta… J

Mi sensación final es la del recuerdo bonito junto a mis amigas y mi madre. He leído algunas frases recordando cómo las decían Blanca y Miguel Ángel, y he sonreído aún más al hacerlo.

Os invito a descubrir esta historia si queréis pasar un rato muy divertido o si queréis descubrir a quien es considerado, por muchos, el padre de la literatura norteamericana.

“Precipitarse es lo peor cuando se trata de crear una obra de arte noble y bella”.

Mark Twain, Los diarios de Adán y Eva

¿Y si Instagram no tuviera tantos “likes”?

Acabo de leer que Instagram se está planteando ocultar el número de “likes” que reciben nuestras fotos y que, de hecho, lo están ensayando en Canadá y, lo digo desde el principio, me parece todo un acierto. Es más, yo ocultaría, también, el número de seguidores.

Sabéis que he escrito varias entradas criticando, precisamente, la locura que las redes sociales han causado en mercados como el editorial. Es justo esa obsesión por conseguir “likes” la que ha llevado a cientos de niños a enviar fotos sin ropa (el tema del uso de redes sociales por menores es otro asunto que me enerva bastante, por otra parte) y a que la policía haya tenido que intervenir, pues era una mina de oro para pederastas. Esto es llevarlo un poco al extremo, sí, pero no olvidéis que es algo real, que está ocurriendo, que es tan evidente como palpable y triste.

Los psicólogos llevan tiempo advirtiendo de los peligros que la búsqueda de relevancia en redes conlleva, y esta situación se ha visto multiplicada por mil con la aparición de Instagram. Ojo, a mí es una red social que me encanta, pero creo que se nos ha ido de las manos por completo.

Sé que hay muchos detractores de esta posible decisión que opinan que Instagram está justo para eso; que no serviría para frenar esa carrera hacia ser “influencers“; pero hay otros muchos que dicen que sería algo muy positivo, ya que podríamos centrarnos en el contenido real, y no en el que los “likes” nos dicen que tiene que gustarnos, además de no tener que obsesionarnos con subir contenido a todas horas por el simple hecho de que, si no lo hacemos, no llegaremos a ser importantes en las redes. Por otra parte, hay quienes critican esta iniciativa argumentando que sería un problema para el marketing de influencias... Qué queréis que os diga. Para mí, justo esa crítica es la que más me asegura que es la opción más acertada. Hacer creer a tantos niños y jóvenes que solo con ser famosos en redes les va a llevar a vivir como quieran es un grave error y una irresponsabilidad. Dejar en manos de gente inexperta cuyo único mérito es tener un perfil lleno de seguidores y “likes” el éxito de determinadas marcas y/ o productos es, desde mi punto de vista, muy tóxico. Sobre todo, como ya he dicho varias veces, cuando esos productos son los libros. Dejemos de dar prioridad a todo lo que escribe gente que no sabe escribir más que un breve texto que acompaña a sus fotos o su nube de etiquetas. Dejemos de leer los libros que los “likes” nos dicen que tenemos que leer, aunque no sirvan ni para calzar una mesa coja. Dejemos de regalar éxito en lo literario a quienes se pliegan a la tiranía de las redes sociales. Volvamos a leer a escritores, aunque no salgan en la tele ni tengan cien mil seguidores. Volvamos a buscar nuestras próximas lecturas en los canales que siempre funcionaron (librerías, bibliotecas, medios especializados, en nuestros amigos lectores…). Volvamos, amigos, a poner a los libros en el lugar que siempre les ha correspondido. Volvamos, en definitiva, a recuperar la cordura que nunca debimos dejar olvidada.

“En la sociedad, el hombre sensato es el primero que cede siempre. Por eso, los más sabios son dirigidos por los más necios y extravagantes”.

Jean de la Bruyère

Crítica: Alicia en el País de las Maravillas

Título:Alicia en el País de las Maravillas

Autor:Lewis Carroll

Editorial:Gribaudo

Leí este libro hace muchos años y tengo que decir que me ha gustado mucho reencontrarme con él. Los clásicos lo son por méritos propios, y tengo claro que Alicia merece estar en ese club de long-sellers tan selecto.

He de reconocer que lo compré porque las ediciones de clásicos juvenilesque ha hecho Gribaudoes espectacular. Es una colección preciosa que os recomiendo a todos los amantes de estos libros, pues, de momento, tienen publicados otros libros como “El mago de Oz”, “Peter Pan”, “El libro de la Selva” y “Cuento de navidad” (este último es el único que no tengo porque no me llama tanto).

No creo que os descubra a nadie a Alicia, pues no necesita presentaciones, pero quizás os acerque algo más a querer leerlo. Estoy seguro de que muchos os habéis quedado en las películas y, como casi siempre (y como siempre ocurre con Disney), la historia es bastante distinta.

Puntos fuertes:

Lo absurdo:si algo caracteriza a este libro son las conversaciones absurdas de sus personajes. Cada encuentro es una delicia delirante que, sí, me ha sacado muchas sonrisas, y eso siempre se agradece.

Los personajes:cuando en una historia como la de Alicia sus personajes secundarios adquieren tanta fama es por algo. El Sombrerero Loco, el Gato de Cheshire, la Oruga, la Liebre de Marzo, el Conejo Blanco, la Reina de Corazones… Son todos tan geniales que es imposible quedarse con uno solo y, en mi opinión, se comen un poco a Alicia.

La edición: de verdad, es una colección preciosa. Todas las sobrecubiertas (desplegables y enormes) se convierten en un extra especial. En el caso de Alicia, podemos encontrar un espectacular mandala del País de las Maravillas. Además, el precio es muy bueno.

Lo que más me ha gustado:lo bien que me lo he pasado, a pesar de ser una relectura y una historia tan conocida. Me ha encantado volver a visitar este maravilloso país.

Lo que menos me ha gustado: a pesar de que es un libro corto y que los buenos momentos son mucho más frecuentes que los malos, sí hay algunas partes aburridas. Algunos diálogos son demasiado largos y repetitivos.

Dicho todo esto, recomiendo a todo el mundo acercarse a estos clásicos atemporales y geniales. Aprovechar esta colección de Gribaudo es una muy buena opción.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

Toma un poco más de té le invitó la Liebre de Marzo a Alicia, muy cordial.

No he tomado ni una gota todavía dijo Alicia, en tono ofendidoy, por lo tanto, no puedo tomar un poco más.

Querrás decir que no puedes tomar un poco menosdijo el Sombrerero. Si no has tomado nada, es fácil tomar un poco más.

 

Alicia, el Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo, en “Alicia en el País de las Maravillas”.

Lewis Carroll

Fraudes, estafas y engaños

La semana pasada escribí una entrada “denunciando” la poca seriedad que existe en el mercado editorial con respecto al éxito que los influencers están teniendo como escritores pensando que me acabarían echando a los leones. Lejos de acercarme siquiera a los colmillos del rey de la selva, fueron muchas las personas que me dejaron comentarios apoyando mi discurso y compartiendo esa denuncia.

Todo ello, sumado a una noticia que escuché ayer, me lleva a escribir esta nueva entrada para terminar de desenmascarar estos fraudes que se extienden prácticamente a cualquier ámbito. La noticia hablaba de varios descubrimientos que demostraban que infinidad de perfiles de influencers eran una verdadera estafa. Perfiles veganos que comen huevos y pescado. Viajeros a la altura de Phileas Fog que habían retocado todas sus fotos, realizadas en su propia casa. Y, así, un no parar de engaños que, sin ningún tipo de pudor, realizan muchos de ellos con el único fin de forrarse.

¿Creéis que esto no ocurre en el ámbito editorial? Siento deciros que los libros no se escapan a estas trampas. Me consta que hay perfiles que recomiendan libros sin haberlos siquiera abierto. Algunos que piden libros a editoriales para, después, venderlos y sacar un beneficio aún mayor. Y, sí, libros firmados por influencers o famosos que no han escrito ni una sola palabra.

Esto es lo que ocurre, amigos, cuando se le da más validez a un número de seguidores que a un mínimo de rigor o calidad. Todo se mueve bajo el lema “si vende, vale”, y todos somos culpables de que esto sea así. Editores, agentes literarios, libreros, periodistas, booktubers y bookstagrammers, blogueros y, sí, lectores.

No digo que todos sean malos ni que no haya gente honrada y decente en este mundo, pero, como con todo, hay que pensar un poco por nosotros mismos y no por lo que nos digan perfiles a quienes ni conocemos y de quienes poco nos podemos fiar. Hay perfiles maravillosos de personas maravillosas. Sed selectivos, amigos. Estudiad mínimamente los perfiles que frecuentáis. Quedaos con la calidad por encima de la cantidad y, seguro, todos saldremos ganando. No os vendáis ni permitáis que lo que se vende y es de mala calidad triunfe.

La literatura es algo demasiado importante como para mercantilizar con ella de una forma tan burda e injusta.

“Es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados”.

Mark Twain

Crítica: El cuarto mono

Título: El cuarto mono

Autor: J. D. Barker

Editorial: Destino (Planeta)

Llevaba mucho tiempo viendo las críticas tan buenas que este libro estaba recibiendo, pero no me dio por leerlo porque tenía muchas lecturas pendientes (y porque la última novela policíaca que he leído fue un verdadero chasco, como recordaréis aquí https://jorgepozosoriano.com/2018/07/18/critica-el-dia-que-se-perdio-la-cordura/ ). Lo he podido leer porque está entre los regalos de Reyes de mi hermano y no pude resistirme a leerme “un par de capítulos” para ver cómo empezaba… El resultado fue que me lo leí en tres días, enganchado por completo a un thriller que, esta vez sí, ha merecido la pena.

Estoy seguro de que hay muchísimas reseñas, pero os dejo, como siempre, con mi análisis de puntos fuertes, lo que más me ha gustado y lo que menos.

Puntos fuertes:

El inicio: una novela policíaca sin un inicio que enganche en las primeras páginas no tiene mucho sentido. Esta cumple ese requisito a la perfección, ¡menuda forma de empezar!

Distintas voces: aunque el peso en la narración lo llevan los dos protagonistas (el detective Porter y el asesino, gracias a su diario), hay varios capítulos con otros narradores que hacen que la lectura sea más amena y que suponen un respiro en la trama.

Lo bien que está escrito: un lenguaje sencillo, creíble, bien hilado, sin errores (quitando cuatro o cinco erratas perdonables) que siempre es de agradecer.

Los giros: la historia tiene varias sorpresas que te hacen gritar al descubrirlas. Si el ritmo ya es de por sí muy bueno, estos giros hacen que la historia gane mucho.

Lo que más me ha gustado: los dos protagonistas me parecen espectaculares y, en cuanto al libro, puede que sea lo que más me ha gustado. Sin embargo, tengo que decir que lo mejor de todo ha sido que, por fin, he vuelto a engancharme con una novela policíaca de calidad, que tenía muchas ganas.

Lo que menos me ha gustado: aunque la parte del diario en la que el asesino relata su infancia (y los motivos por los que se convirtió en un asesino) está muy bien escrita, es muy interesante y ayuda a meterse en su piel, hay momentos en los que se me ha hecho un poco pesada. Puede que haya influido que, por norma general, los capítulos son cortos (algo que siempre me gusta, especialmente en este tipo de historias) y que estas partes suelen ser bastante más largas, por lo que se me hacían un poco bola. Quizás haberlas hecho un poco menos densas habría ayudado (y creo que es muy posible haberlo hecho así).

Mi sensación final es que estoy seguro de que, si eres lector de policíaca, tienes que leerlo. Si no es así, pero te apetece leer algo así, esta es una muy buena opción. Recomendado al cien por cien.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

“En la vida real, el único y verdadero salvador es uno mismo”.

D. Barker, en “El cuarto mono”.

Mis mejores y peores lecturas de 2018

El día que se perdió la cordura, de Javier Castillo: aunque me encantó el detalle de mi alumno regalándomelo y me encanta leer novela negra en verano, este libro fue un auténtico fiasco. El claro ejemplo de “mucho ruido y pocas nueces” y de cómo una buena promoción puede hacer triunfar a libros malos, mal escritos (con multitud de errores gramaticales y ortográficos) y seguir estando en todas partes.

Lo mejor: la dedicatoria que mi alumno escribió.

Lo peor: que libros tan malos tengan tanto éxito y otros tantos que son maravillosos se queden en el camino.

Alternativas: El cuarto mono, de J. D. Barker; Morir no es lo que más duele, de Inés Plana

El bestiario de Axlin, de Laura Gallego: uno de los pocos libros de mi vida que no he podido terminar. Creo que el universo Laura Gallego se me hace ya un poco bola porque me parece más de lo mismo. Lentísimo y muy aburrido (y es una trilogía), con monstruos que no dan miedo y una historia de amor muy forzada, me supuso un enorme chasco, ya que lo empecé con muchas ganas.

Lo mejor: que la fantasía en español siga teniendo tanto éxito.

Lo peor: que sean siempre los mismos autores y que valga todo, escriban buenas historias o no.

Alternativas: La niña que bebió luz de luna, de Kelly Barnhill; El castillo ambulante (saga), de Diana Wynne Jones

El guardián de los objetos perdidos, de Ruth Hogan: sin buscar leerlo, comprado por casualidad para gastar una tarjeta regalo solo porque la portada y el título me gustaron, se ha convertido en una de mis mejores lecturas del año. Una historia preciosa, personajes maravillosos, momentos muy especiales… Es una de esas lecturas sencillas y deliciosas. Me ha encantado y lo recomiendo muy, muy, muy mucho.

Solo tu nombre es mi enemigo, de Manuel Francisco Reina: encontrar poesía actual buena, de calidad, bien escrita, con sentimiento hoy en día y no caer en eso que llamo pseudopoesía, mal escrita, simplona, casi sin forma ni fondo y llena de tópicos y traumas ya demasiado manidos es muy complicado. Por suerte, autores como Reina nos regalan versos únicos y poemarios redondos de principio a fin. Una delicia si os gusta la poesía de verdad.

¿Cuáles han sido vuestras mejores y peores lecturas del año?

“Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee”.

Miguel de Unamuno