Un encargo muy especial…

La semana pasada anuncié por Facebook que había recibido una noticia muy buena y algunos os pusisteis un poco nerviosos… Realmente no quería decir nada más al respecto hasta que todo estuviera bien atado, ¡pero la verdad es que no me puedo aguantar más!

Si habéis seguido el blog desde el principio, sabréis que parte de mis prácticas del Grado en Maestro en Educación Primaria las realicé en el Colegio del Hospital del Niño Jesús, en el área de oncología. Para aquellos que no los supieras, os redirijo a la entrada en la que hablo al respecto: https://jorgepozosoriano.com/2013/09/04/con-su-sonrisa-por-bandera/

Habréis visto también que uno de los cuentos, titulado «Las escamas perdidas de Lu» tiene mucho (más bien todo) que ver con esta maravillosa experiencia y con Lucía, alguien muy especial que inspiró la historia.

Pues bien… La semana pasada les envié un correo a Pilar, mi tutora durante las prácticas, y a Charo, la directora del colegio, para contarles que el libro iba a publicarse a lo largo de estas navidades. Las dos me contestaron dándome la enhorabuena y deseándome la mayor de las suertes, pero, además… Charo me dijo algo que me hizo inmensamente feliz:

«Me encantaría que nos presentaras tu libro en el teatro del Hospital, sería estupendo  que lo hicieses el Día del Libro, pues como sabes cada año llevamos un autor».

¿Os lo podéis imaginar? Siempre he dicho que lo mejor de escribir para niños es saber que, gracias a ti, van a esbozar alguna sonrisa. Si esa sonrisa viene de uno de mis niños, de esos «preciosos y preciosas» de los que Charo habla con tanto cariño, mi felicidad se multiplica por infinito.

No quiero enrollarme más. Os he prometido las buenas noticias y ya las tenéis. Escribiría páginas y páginas sobre lo contento que estoy, sobre la sensación tan increíble que siento cuando pienso que voy a estar allí con todos esos preciosos, intentando hacerles sonreír gracias a mis cuentos. No quier ni pensar en el recuerdo tan bonito que me acompañará durante toda mi vida. No podría haber otro lugar mejor para celebrar el Día del Libro.

Gracias, Pilar. Gracias, Charo. Gracias a todos.

«La felicidad no es algo que experimentas; es algo que recuerdas».

Oscar Levant

El mejor regalo de cumpleaños…

Bueno, bueno, bueno… Cómo podría yo empezar esta entrada que llevo tanto tiempo queriendo escribir…

Los que me conocéis o me seguís sabéis que ha habido algunos problemas con la publicación de mi primer libro, «Las bufandas de Lina y otros cuentos animalados». Lo primero que quiero hacer es pediros disculpas a todos por haberos ofrecido unas fechas que al final no pudieron ser. A veces ocurren algunos inconvenientes que no podemos evitar. Pero el día 23, mi cumpleaños, me llegó el mejor regalo de cumpleaños que podría haber recibido… Si todo sale bien, y espero que así sea, en aproximadamente un mes, antes de que acabe el año, podré ver mi libro publicado y lo presentaremos en Madrid en cuanto nos sea posible. Será en fechas navideñas, así que podéis dejar ya de pensar en los regalos que tengáis que hacer…

Ya tenemos la portada (no me digáis que no es preciosa). Hoy mismo se ha llevado todo el material a imprenta. Esta semana tendré información sobre precios, tirada, fechas y demás, y estoy ya temblando de los nervios que tengo…

Ahora sí que, por fin, empieza esta aventura… Por fin tendré algo que ofreceros además de este blog. Por fin me meteré de lleno en este mundo a cuya puerta llevo llamando tanto tiempo. Por fin cumpliré uno de los sueños que más he ansiado.

Os seguiré informando sobre todo el proceso, así que tendréis que estar atentos… 🙂

Gracias por vuestra paciencia, vuestro apoyo y por compartir conmigo esta ilusión tan grande.

«Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche».

Edgar Allan Poe

El destino de Tamarán…

Los que me conocéis o sois asiduos al blog sabréis qué significa Tamarán… En realidad, significa dos cosas.

Tamarán, como palabra, es el nombre que los guanches le dieron a la isla de Gran Canaria, y significa «tierra de valientes».

Por otra, es parte del título de una saga que espero poder publicar algún día. El primer libro ya está escrito, aunque sigue en proceso de revisión, que está siendo mucho más costoso que escribirlo, aunque absolutamente necesario. Se trata de una saga de lo que se conoce como literatura juvenil fantástica, con elementos parecidos a los que pueden aparecer en Las crónicas de Narnia, Memorias de Idhún o La historia interminable, sin que esto sirva como una comparación con ninguna de ellas.

Empecé a escribirlo el año que estuve viviendo en Florencia, después de un sueño en el que un niño descendía por un sendero hasta que encontraba una cascada que alimentaba un lago. Al principio no pensé que de ese sueño fuera a salir algo tan «ambicioso». Quizás un relato corto, un cuento… Pero nunca creí que escribiría un libro de, por el momento, más de doscientas páginas (a ordenador), ni mucho menos que tuviera en mente ya las dos partes siguientes e, incluso, comenzada la segunda.

La verdad es que ha sido un trabajo muy duro, pero he podido experimentar la increíble sensación de ir dándole vida a los distintos personajes, de crear piedra a piedra un mundo totalmente nuevo, de tomar decisiones sobre todo lo que iba aconteciendo… Seguro que aún tengo que mejorar muchas cosas, que todavía me quedan muchas horas delante del ordenador cambiando, eliminando o añadiendo nuevas palabras, pero tengo la ilusión de que, algún día, todos podáis leer algo más que este principio que os dejo… ¡Espero que os pique el gusanillo! Por supuesto, la ilustración para la portada es de Marta Marbán de Frutos.

Hay instantes en los que la rueda de la vida puede dar un giro tan brusco que todo lo que nos rodea, sin apenas esperarlo, se desmorona ante nuestros propios ojos. Momentos en los que nuestra existencia se ve transformada de repente, sin que podamos hacer nada para evitarlo. De este modo, la vida de Gabriel cambió en un solo instante, en un solo momento, y ya nunca volvería a ser la misma.

Papá, y ¿por qué?

¿Por qué, qué, hijo?

¿Por qué la gente tiene que morir?

Gaby, la gente muere porque se hace mayor. Más que morirse es como acabárseles la vida, como una estrella a la que se le apaga la luz.

¿Y los niños? ¿Los niños por qué mueren?

Los niños están llenos de luz, hijo, pero a veces esa luz también se apaga, y cuando sucede es algo tan incomprensible que la gente que conoce a ese niño también se queda casi a oscuras, también se va quedando sin luz.

Y así era como se sentía Ángel desde el accidente, en la más profunda oscuridad.

«Es el mundo de las Fantasías humanas. Cada parte, cada criatura, pertenecen al mundo de los sueños y esperanzas de la humanidad. Por consiguiente, no existen límites para Fantasía…»

Michael Ende, La historia interminable