Crítica: La maravillosa medicina de Jorge

Título: La maravillosa medicina de Jorge

Autor: Roald Dahl

Ilustrador: Quentin Blake

Editorial: Alfaguara

¿Un libro de Roald Dahl que lleva mi nombre en el título? ¿A qué estaba esperando para leyerlo? Me lo regalaron unos amigos por mi cumpleaños, conocedores de lo que me gusta el autor. De esos regalos que más me gustan, como sabréis.

No creo que sea necesario hablar de Roald Dahl ni de lo que me gusta. Solo con lo que disfruté leyendo (de niño) “Charlie y la fábrica de chocolate” y lo que me encanta la historia de “Matilda” (uno de mis libros favoritísimos), es más que suficiente. Es un autor genial, no cabe duda, con un sello propio al que, además, se suman las ilustraciones maravillosas y únicas de Quentin Blake. Menudo equipazo hacen…

El libro es muy Roald Dahl, sí. Tiene a un niño como protagonista absoluto, a algún adulto bobo, a algún adulto malo y a algún adulto bueno; tiene humor; tiene locura; tiene absurdez… Pues eso, todos los ingredientes de Dahl. Aun con todo, no es una historia que me haya encantado. Es divertido, sí, pero se me ha quedado la sensación de que tuvo una idea chula, se puso a escribir y la cerró de cualquier modo. Vamos, que el final no es muy allá y, al menos a mí, me ha dejado preguntándome “¿así termina? ¿De verdad?”.

Sin destriparos más, paso con mis puntos fuertes y débiles.

Puntos fuertes:

El humor: hay humor, que es algo fundamental en la literatura infantil de Dahl (incluso en su literatura para adultos, que no sé si conocéis). Para un niño tiene que resultar muy divertido.

Que el protagonista lleve mi nombre: que mi autor favorito de literatura infantil le pusiera mi nombre a uno de sus personajes me hace muy feliz, qué queréis que os diga. De alguna forma, me gusta pensar que estoy “unido” a él (ya he comentado alguna vez que murió el día de mi cumpleaños).

Las ilustraciones: sé que hay algunas nuevas ediciones de libros de Dahl con otras ilusraciones, pero jamás compraré ninguna. Para mí Dahl y Blake tienen que ir de la mano. Una vez más, son maravillosas.

La brevedad: me ha venido genial leer un libro infantil, corto y divertido para relajarme un poco (la última lectura fue muy dura, ya sabéis).

Lo que más me ha gustado: sin que sea un libro que me haya encantado, me quedo con dos cosas. Primero, que tenga mi nombre. Segundo (y esto no sé si lo he dicho alguna vez), las geniales enumeraciones que aparecen en la historia. Me encantan las enumeraciones.

Lo que menos me ha gustado: ese final precipitado, que no me ha dejado con la sensación de que sea el final que le pegaba a la historia.

Mi impresión general es que leer a Roald Dahl siempre es un regalo. Aunque no me haya encantado, sí me ha gustado mucho sumergirme de nuevo en su universo tan reconocible y tan absolutamente imprescindible.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

“… tan nervioso que se puso mantequilla en el café y leche en la tostada”.

Roald Dahl, “La maravillosa medicina de Jorge”.

Critica: Cárdeno adorno

Título: Cárdeno adorno

Autor: Katharina Winkler

Editorial: Periférica

¿Sabéis cuando os libro os marca? ¿Cuando os hace pensar? ¿Cuando os hace replantearos la vida? Eso me ha ocurrido con este libro. No. No es un libro cualquiera. Y no lo es por la sencilla (y tan complicada) razón de que, al terminarlo, no te deja igual que eras. Te cambia. Te transforma. Se te queda dentro. Consigue, en definitiva, lo que muy pocos libros consiguen.

Vino en el pack que mi (ya famosa) querida vecina María. Es el último de esta primera tanda de libros que me ha dejado (vendrán más, seguro), y me ha encantado.

Sí, este es uno de esos libros de los que diré: leedlo. Merece la pena.

Eso sí, no creo que sea un libro para todo el mundo. Principalmente, por dos motivos:

El primero: la dureza. Puede que sea el libro más duro que he leído en mi vida.

El segundo: el lenguaje. Poético en cada palabra. A mí, con lo que me gusta la poesía, me ha encantado. Pero creo que a quien no le guste, se le podría atragantar.

No desvelo nada si os digo que trata de la vida de una de tantas mujeres que viven en el maltrato como una única opción. En un maltrato cultural, heredado, interiorizado, asumido, incluso ansiado. Una historia real, como tantas otras. Mujeres que solo son vaginas que penetrar, vientres que fecundar y cuerpos que golpear. Ese título, ya puesto con toda la poesía posible, habla de esos moratones que tantas mujeres llevan en sus cuerpos. Golpes que cambian el color de la piel, que le dan su horrorosa forma.

Un libro muy, muy duro, como os digo. Un libro que golpea a quienes lo leemos página a página. Un libro con una dureza tan inmensa que necesita de la poesía para ser contado. Una maravilla de libro.

Dicho esto, ahí voy con mi análisis.

Puntos fuertes:

El lenguaje: la poesía era necesaria. No es un libro de poesía, no. Es una novela con estructura de novela, pero con un lenguaje tanto o más poético que muchos poemarios. Qué preciosidad de lenguaje.

El título: el título ya deja claro a qué nos enfrentamos al leer este libro. Los golpes se convierten en pulseras, en diademas, en medallones… El horror se convierte en adorno, un adorno que se impone a la fuerza en mujeres y en niños, en mujeres y niños que pertenecen a sus maridos, sus padres, sus suegros… ¿Cuántas mujeres esconderán esos cárdenos adornos?

Que se ponga voz al maltrato: acabo de ver el documental “Becoming”, sobre Michelle Obama (alguien a quien admiro profundamente), y, entre otras enseñanzas, habla de qué hacer para no ser solo una cifra en cualquier estadística: tener una historia de vida que contar. Esta historia es la de Filiz y la de sus hijos, Halil, Selin y Seda. Es una historia real. De superación. De fortaleza. Pero, también, es la historia de muchas otras mujeres que han sufrido y sufren el maltrato. Así es como se deja de ser solo un número. Así se es parte de la historia.

Descubrir una nueva editorial: no conocía Periférica, pero, si edita estas maravillas, tendré que estar mucho más pendiente.

Lo que más me ha gustado: me quedo con la dificultad de emplear un lenguaje tan poético para contar una historia tan tremenda. Espectacular.

Lo que menos me ha gustado: el cuerpo que se me ha quedado. Retorcido. Apaleado. Revuelto. Lleno de indignación. ¿Cuándo acabaremos con esta lacra? ¿Cómo es posible que la sigamos sufriendo en pleno 2020?

Mi sensación final es que es una lectura necesaria, pero para la que hay que estar preparado. Es muy difícil encontrar un libro que haga que te tambalees de pies a cabeza e, insisto, muy complicado narrar a modo de novela una historia así con un lenguaje tan increíblemente poético. Me ha fascinado. Leedlo, pero preparad el cuerpo primero.

“El tiempo sin golpes es el paraíso. Hay sitio para el latido de nuestros corazones”.

Katharina Winkler

Crítica: La delicadeza

Título: La delicadeza

Autor: David Foenkinos

Editorial: Seix Barral

Tercero de los cuatro libros que, de momento, me ha dejado mi vecina María. Qué bien lee esta chica… jeje.

Creo que ha entendido a la perfección qué libros me pueden gustar, porque, sí, este también me ha gustado. Es una historia distinta, menos original, podríamos decir, más “de pasar el rato”, pero es justamente eso lo que necesito en estos momentos: pasar el rato. En ese sentido, a cumplido su función a la perfección.

Es, básicamente, una historia sobre el amor. No es una novela romántica (ya sabéis que no soy lector de romántica), sino una novela en la que se habla del amor como una forma de relacionarnos con los demás, como un sentimiento que puede dirigir nuestras vidas, con todo lo bueno y todo lo malo que implica. No es una novela llena de amor, en la que solo importa el amor, en la que el amor lo puede todo (hasta lo que no tendría que consentirse nunca), en la que se repiten una vez más todos los clichés de muchas de esas novelas románticas que (y esto es cosa mía) tanta pereza me dan.

No me ha parecido un libro espectacular, no es un libro de esos que terminas agradecido al universo por haberlo puesto en tus manos, pero sí es una buena novela con una buena historia, con muchas ideas y frases que he ido anotando porque me han gustado mucho y con una estructura, eso sí, muy, muy original.

Dicho esto, paso a mi análisis:

Puntos fuertes:

La estructura: además de los capítulos en sí, el autor va intercalando otros capítulos en los que da datos que tienen que ver con la historia, pero de una forma muy particular. Desde definiciones del diccionario a datos históricos, reflexiones, curiosidades… La verdad es que me ha parecido muy original y refrescante.

La forma en que se acerca al amor: no es un secreto que no puedo con la típica historia de “chica buena y tímida se enamora de chico malo e imposible; el chico la desprecia de todas las maneras posibles; la chica lo aguanta todo; la chica pierde esa timidez; el chico se enamora de ella y se vuelve bueno. No las soporto, lo siento. Ya hablé de ella en esta entrada del blog:

https://jorgepozosoriano.com/2019/08/17/el-amor-y-los-arcos-evolutivos/

Esta historia no es así. Se habla de algunas aristas del amor de una forma real, cotidiana, creíble… Un acierto, en mi opinión.

La ligereza: como he dicho en la introducción, no es una novela que requiera un nivel de concentración pleno, y me ha llegado justo en el momento en que más necesito leer libros así. No entendáis “ligereza” con “simpleza”. Es un libro bueno que está muy bien escrito.

El final: después de decir que en “Una lectora nada común” el final era el que tenía que ser, tengo que decir exactamente lo mismo con este final. Tendréis que leerlo para descubrirlo…

Lo que más me ha gustado: que me ha traído recuerdos muy agradables en los que leí dos libros que me han recordado mucho a este: “La elegancia del erizo” (citado en este libro) y “Los ojos amarillos de los cocodrilos”. Dos libros de autoras francesas (como este) con historias similares. Ha sido un muy agradable reencuentro con esos momentos.

Lo que menos me ha gustado: este punto es algo personal. En la contraportada nos dicen que se conoce como “la novela de los diez premios”, porque ha ganado ese número de premios, además de ser finalista de los premios literarios franceses más grandes… Y, a ver, está bien, pero creo que se les ha ido un poco de las manos

Mi sensación final es que es una novela que os recomiendo si queréis leer una historia ligera, bien narrada, con momentos tiernos, duros, bonitos, complicados… No es brutal, pero está bastante bien.

“Quizás el dolor sea eso: una forma permanente de estar desarraigado de lo inmediato”.

La delicadeza

Crítica: Una lectora nada común

Título: Una lectora nada común

Autor: Alan Bennett

Editorial: Anagrama

Un nuevo libro que me ha dejado mi vecina María y, por lo que veo, va a tener que ir dejándome más. Me dejó cuatro, los dos que ya me he leído me encantan y el que me acabo de empezar me da que me a gustar bastante. Con lo cual, tengo nuevo “biblioteca” puerta con puerta. ¿No os parece maravilloso? Yo también le he dejado alguno a ella y le iré dejando más, no creáis que soy un gorrón…

Este libro, además de confirmar que María es muy buena lectora, me ha vuelto a demostrar que Anagrama es una editorial muy seria y en la que se puede confiar. Siempre nos tiene joyitas como esta, algo muy de agradecer.

En cuanto al libro en sí, es una historia que pide un adjetivo: deliciosa. Sencilla. Breve. Inteligente. Desenfadada. Atrevida. Con un personaje tan conocido como desconocido: la Reina Isabel II. La de ahora, ¿eh? Me parece tan brillante que sea ella la protagonista de una historia así…

Sin destriparos nada, básicamente conoceremos a una reina que empieza a leer casi por casualidad y que se enamora tanto de los libros que todos quienes la rodean se llegan a asustar. ¿Cómo va a leer tanto la mismísima reina? ¿Y todas sus demás ocupaciones? Sin entrar en la eterna disputa entre monarquía o república, se me vino una idea a la cabeza: ¿qué pasaría si las personalidades más famosas del mundo realizaran un buen fomento de la lectura? ¿Si fueran ejemplo no solo de “esas cosas que hacen”, sino en el buen hábito de leer? Ahí lo dejo…

Dicho esto, paso a mi análisis:

Puntos fuertes:

La protagonista: pues sí. Es un puntazo que la protagonista sea una Isabel II que pone todo patas arriba solo por el hecho de leer.

El claro alegato de las bondades de la lectura: hay tantas frases a lo largo del libro sobre lo que significa leer… Un montón de mensajes sobre la importancia de los libros, de la literatura… No sé a vosotros, pero a mí es algo que me encanta encontrar en mis lecturas.

La extensión: ciento veinte páginas, y es una historia perfecta. No se enrolla, no se va por las ramas, no es uno de esos “tochos” a los que les sobra la mitad de las páginas.

El final: el que tenía que ser. Inesperado y divertido. Un final que te hace sonreír, cerrar el libro y pensar “qué buena lectura”.

Lo que más me ha gustado: que he vuelto a enlazar varias lecturas así, como cuando era pequeño (sí, cuando era pequeño lo que más leía no era literatura infantil ni juvenil, sino este tipo de libros). He vuelto a esos años en los que, de una forma u otra, descubría lecturas así, y me ha encantado.

Lo que menos me ha gustado: ¿sabéis lo que me gusta decir que no le cambiaría ni una coma? Hacía tiempo que no me pasaba…

Mi sensación final es una necesidad de recomendároslo. Es perfecto para leer en un par de tardes, en un fin de semana, en varios paseos… Qué bueno es encontrar libros que se disfruten tanto.

“No pones la vida en los libros. La encuentras en ellos”.

Una lectora nada común

Crítica: La quinta víctima

Título: La quinta víctima

Autor: J. D. Barker

Editorial: Destino (Planeta)

Después de lo muchísimo que me gusto “El cuarto mono”, me moría de ganas por saber cómo continúa esta genial historia, así que lo he leído en cuanto he tenido ocasión.

https://jorgepozosoriano.com/2019/01/10/critica-el-cuarto-mono/

Sabéis que, de vez en cuando, me gusta un buen thriller, y J. D. Barker sabe cómo escribirlos, eso está claro (aunque no se le dé tanto bombo como a otros).

Eso sí, ni me ha gustado tanto como la primera parte ni me ha tenido tan ansioso por seguir leyendo. Esperemos que la tercera y definitiva entrega cumpla con las expectativas. Este acto intermedio me ha dejado, si os soy sincero, un poco frío.

Os dejo, como siempre, con mi análisis de puntos fuertes, lo que más me ha gustado y lo que menos, intentando no hacer spoilers para quien no haya leído la primera parte.

Puntos fuertes:

El villano: De esos que dan miedo y gustan a la vez; de los que están bien creados y son creíbles y comprendidos. Un punto muy a favor.

Los personajes: tanto los protagonistas como los secundarios, son personajes muy bien definidos.

La trama: para mantener al lector enganchado a lo largo de tantas páginas, ha de tratarse de una trama que lo merezca.

Lo que más me ha gustado: confirmar que J. D. Barker ha llegado a mi vida para quedarse. Que estaré pendiente de su carrera porque es un autor de referencia en la novela negra actual.

Lo que menos me ha gustado: como he dicho al principio, se me hecho mucho más lento y mucho menos vertiginoso que el primer libro. La historia continúa, los personajes se asientan y todo tiene sentido, pero no tiene el ritmo de “El cuarto mono”.

Por otra parte, y por muy aceptado que esté, el leísmo en la traducción es un punto que tampoco me ha gustado.

Mi sensación final es que el autor ha puesto todas las piezas en el tablero para hacer que nos quedemos pegados a las páginas de la tercera entrega en cuanto salga. Espero no equivocarme, porque estoy deseando saber cómo termina toda esta historia.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

“Muy pocas cosas en la vida son mejores cuando estás solo”.

D. Barker, en “La quinta víctima”.

Crítica: 84, Charing Cross Road

Título: 84, Charing Cross Road

Autor: Helene Hanff

Editorial: Anagrama

Tengo una suerte inmensa de haber caído en un bloque con vecinos maravillosos. Estos días de confinamiento me lo han dejado más claro aún: tener a gente a la que se quiere cerca es vital.

Mi vecina de al lado, María, periodista, es, además de un amor, una gran lectora. Nos regaló uno de esos vídeos que corren por las redes en los que se cuenta una historia a través de los títulos de los libros que se tiene en casa. Le quedó precioso y, como vi varios títulos que me interesaban, me ha prestado unos cuantos. El primero que he leído ha sido este “84, Charing Cross Road”, que me ha arrancado un trocito de corazón.

Conocía la historia. Fui a ver la obra de teatro dirigida por Isabel Coixet en 2006. Pasé por esa calle y por ese número en unas cuantas ocasiones cuando vivía en Londres. Pero, inexplicablemente, no había leído el libro. Le he puesto remedio. En menos de un día. A mí, que me encantan las historias acerca de librerías, más aún si se encuentran en Londres, ¿por qué he tardado tanto en leerlo? Por fin, y gracias a María, le he puesto remedio. Y me ha encantado, qué os voy a decir.

No me extraña que se haya convertido en un clásico, en un regalo de la literatura del siglo XX, en, según las palabras de la contraportada, “un verdadero libro de culto”, “una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestras vidas los libros… y las librerías. De nuevo, me pregunto, ¿¿por qué he tardado tanto en leerlo??

Dicho esto, paso a mi análisis:

Puntos fuertes:

El formato: son pocos los libros epistolares que he leído porque no son los libros que me suelen gustar, pero esta es una lectura preciosa, amena, ligera…

El escenario: librería y Londres. Poco más que añadir.

La ternura: en un momento post-bélico como el que narra el libro, con un Reino Unido sumido en la reconstrucción, qué historia más bonita y más tierna.

El amor por los libros: toda lectura que ponga a los libros como los mejores objetos del mundo tiene mi beneplácito. En ese sentido, “84, Charing Cross Road” es un libro esencial.

La vida de la autora: resumida en unas pocas páginas tras el epílogo, la vida de Helene Hanff es de esas que interesan. Os animo a buscarla para saber cómo fue.

Lo que más me ha gustado: que se lee en un suspiro (qué necesarias me resultan las historias buenas y breves) y que lo que se queda tras leerlo es una sensación de amor. Hacia las personas. Hacia las librerías. Hacia los libros. Qué maravilla, ¿no creéis?

Lo que menos me ha gustado: por decir algo, que muchos de los libros a los que se hace referencia (biblias, evangelios, críticas, cartas…) no me interesan en absoluto.

Mi sensación final es que es un libro necesario para todos los que amemos, precisamente, los libros. Un buen té (ha de ser té, un Earl Grey con un chorrito de leche, quizá) y un par de horas para disfrutar de una lectura que se os quedará en el alma para siempre.

“Las personas que viajan a Inglaterra encuentran exactamente lo que buscan”.

84, Charing Cross Road

Crítica: Sputnik, mi amor

Título: Sputnik, mi amor

Autor: Haruki Murakami

Editorial: Tusquets

Tercer libro que leo de Murakami y, sí, puedo confirmar que es uno de los autores que más me gusta leer. A veces, como ya he dicho varias veces, necesito ir a un valor seguro después de leer algunos libros que no me han terminado de gustar, y todo me hace pensar que el autor japonés va a ser uno de esos escritores que busque cuando necesite saber que voy a tener una buena lectura, que me voy a reencontrar con la buena literatura.

Lo cierto es que no sé cómo me hice con este libro. Lo cogí una tarde de casa de mi padre, pero no sé cómo llegó allí, si os soy sincero. No sé si lo compré después de leer “Kafka en la orilla” porque me gustó y se quedó ahí hasta ahora o si (ups), alguien me lo dejó y no lo he devuelto…

Yendo a lo importante. Me ha ENCANTADO. Qué gustazo ha sido leerlo. Qué lenguaje, qué historia tan bonita, qué personajes, qué conversaciones, qué viaje hacia uno mismo… De verdad os lo digo, una preciosidad.

Dicho esto, ahí voy con mi análisis.

Puntos fuertes:

El estilo: que Murakami escribe bien no es nada nuevo y no creo que haya nadie (le guste más o menos) pueda decir lo contrario. Qué dominio del lenguaje, qué metáforas más bien buscadas, qué lenguaje más poético… ¿A qué esperan para darle el Nobel?

Los personajes: tres (y algunos con poca relevancia). El narrador, un profesor joven de primaria (no recuerdo si se dice su nombre, pero, si es así, no debe de ser importante). Sumire, una joven que quiere ser novelista. Myû, una pianista reconvertida, por oblogación, en empresaria. Lo que ocurre entre ellos es… Es una pasada.

La esencia japonesa: esto también lo sabéis ya. Sabéis que la cultura (y la literatura) japonesa me atraen muchísimo, y esta historia es muy, muy japonesa.

El amor: no es un secreto que no soporto las manidísimas historias de la mayoría de libros de literatura romántica. Si quiero un amor de macarra descarado con chica buena y modosita que parece imposible, pero, tras vueltas y vueltas y vueltas, se enamoran perdidamente y son felices y se hartan de comer perdices, me pongo “Grease”. Al menos, disfrutaré de las canciones. Lo de aquí no es un amor de esos. Lo de aquí es un amor por descubrir; que se prohíbe a sí mismo; que se quiere cuando no se puede o se puede, pero no se quiere; que se pide; que se desea; que no se comprende… En definitiva, un amor que se cree y con el que, de una forma u otra, se conecta.

La extensión: me he quejado tantas veces de los libros que se hacen pesados por largos, por darle vueltas a lo mismo una y otra vez, por incluir páginas porque sí… Que encontrar una historia tan genial en poco más de doscientas páginas es un regalo.

Lo que más me ha gustado: que no he tenido la misma sensación que tengo con algunos libros, la de “leer para terminármelo”, sino que lo he leído porque quería leerlo. ¿No es eso lo que tendríamos que sentir con un libro?

Lo que menos me ha gustado: por ponerle un pero, diré que me han sobrado las referencias a intérpretes de piezas clásicas de la música. Me ha parecido que no servían para mucho y, sí, un poco pretenciosas.

Mi sensación final es que esto es lo que ocurre con los grandes autores. Murakami, en la literatura actual, es uno de los más grandes, y por eso defiendo siempre la fortaleza de los clásicos o los escritores como él. Porque siempre suponen una vuelta a la LITERATURA, con mayúsculas.

“Por profunda y fatal que sea la pérdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y solo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio”.

Haruki Murakami, Sputnik, mi amor

Crítica: Peter Pan

Título: Peter Pan

Autor: James Matthew Barrie

Editorial: Gribaudo

Después de mucho tiempo enamorado de la historia de Peter Pan y su negativa a crecer, por fin me decidí a leer su historia. Hace tiempo descubrí estas ediciones tan maravillosas que ha hecho la editorial Gribaudo(en este caso, incluye un enorme y precioso mapa con estrellas que se iluminan en la oscuridad), así que aproveché estos días en casa para hincarle el diente.

No tardé, para mi tristeza, en darme cuenta de algo: estaba (y estoy) enamorado de la idea que transmite Peter Pan y lo que significa Nunca Jamás, sí, pero el libro, siento decirlo, me ha parecido aburridísimo. Es cierto que tiene algunas partes muy bonitas, varias frases que he apuntado porque me han encantado, pero la lectura se me ha hecho lenta, pesada, carente de sentido en su inmensa mayoría y, perdonad que lo diga, no me gusta cómo está escrito. Tengo la sensación de que es lo que es solo porque Disney se fijó en esta historia para hacer la película (que tendré que volver a ver para descubrir el nivel de edulcorante que vertió en su versión), y creo con firmeza que, si una idea tan buena la hubiera escrito alguien como Michael Ende o como Roald Dahl, habría dado origen a un libro mucho mejor que este.

Siento ser tan sincero, pero ya sabéis que reseño siempre con la misma sinceridad, y creedme que me ha dado mucha pena descubrir que un libro que pensaba me iba a encantar apenas me ha gustado…

No sé si le descubriré algo nuevo a alguien, pero, después de compartir mi decepción, paso a hacer mi análisis.

Puntos fuertes:

La idea: esa idea de no querer crecer nunca, de querer conservar siempre al niño o niña interior me parece fundamental, incluso en mi propia vida, y me la aplico a diario. Creo que, si perdemos esa conexión con nuestra infancia, habremos caído en las profundidades más oscuras, así que, sí, la idea me encanta.

Nunca Jamás: me fijo mucho en los escenarios de las historias de fantasía, y Nunca Jamás es un lugar genial que, si he de poner alguna pega, me habría gustado conocer un poco mejor.

El Capitán Garfio: mi personaje preferido de la historia, sin lugar a dudas. Es auténtico, fiel a sí mismo, malvado a la vez que refinado, cruel a la vez que humano.

Lo que más me ha gustado: además de esa idea que es casi filosófica, la edición, que es una preciosidad.

Lo que menos me ha gustado: diría que lo peor ha sido lo pesada que se me ha hecho la lectura, pero creo que me voy a decantar por decir que lo que menos me ha gustado ha sido, curiosamente, los dos personajes más representativos de esta historia: el propio Peter y Campanilla. Peter Pan, permitidme que lo diga, es odioso. Impertinente, arrogante, creído, egoísta, autoritario, intransigente… No me ha gustado ni un poco. Y Campanilla… Si alguien tiene la idea (gracias a Disney, imagino) de un hada dulce, nada que ver con la realidad. Es una borde, quiere hacerle todo el daño posible a Wendy por sus celos, siempre habla mal y, en realidad, tiene muy poco protagonismo. Vale que la salva un poco su noble gesto del final del libro, pero tampoco me ha gustado nada como personaje.

Como conclusión… ¿Qué puedo decir? En realidad, me alegro de haberlo leído porque era algo que tenía que hacer antes o después, y estoy seguro de que, cuando pase algo de tiempo y no tenga tan reciente que se me ha hecho bola leerlo, recordaré las partes bonitas que hay en la historia.

A los que lo habéis leído, ¿qué opinión tenéis? A los que no, ¿creéis que lo haréis algún día?

Gracias y un abrazo para todos.

 

“Si supierais lo grande que es el amor de una madre, no tendríais temor a nada”. 

Peter Pan, J. M. Barrie

 

Crítica: La librería del Señor Livingstone

Título: La librería del Señor Livingstone

Autor: Mónica Gutiérrez

Editorial: autopublicado

Sí, sí y sí. Me habéis pillado. Un libro más que he comprado por las mismas razones por las que compré otros como “El guardián de los objetos perdidos” o “La pequeña librería de los corazones solitarios”, entre otros: el título, por un lado, y la combinación de libros y Londres, por otra. Ya lo he dicho en otras ocasiones: dadme un libro sobre una librería en Londres y me lo voy a leer. 

Lo cierto es que no suele ser un error este instinto mío. Una vez más, es un libro que me ha gustado bastante y cuya lectura he disfrutado mucho. Parece que estas novelas “feelgood” (en palabras de la autora en este mismo libro “historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos…”) me gustan de vez en cuando. Eso sí, creo que también hay mucha culpa en que sean novelas “feelgood” con libros y Londres…

Dicho esto, ahí voy con el análisis…

Puntos fuertes:

El título: no hace falta que diga más. ¿No me digáis que no es un título que os encante?

La librería: Moonlight Books es una preciosidad. Sus suelos de madera, su rincón de los románticos, su escalera, su cúpula abierta al cielo… Sin duda, es un personaje más en la novela, y un personaje maravilloso.

Los personajes: como buena novela de su género, los personajes son entrañables desde todos los puntos posibles. Distintos en edad, procedencia y mil aspectos más, todos se unen en torno a ese amor por los libros y por la vida londinense (dos de mis grandes amores, ya sabéis).  Me han gustado todos, desde los protagonistas hasta los secundarios, y eso es algo complicado de lograr y todo un acierto de la autora.

Autopublicación: no hay ningún motivo por el que sea así, pero no suelo leer libros autopublicados. Este libro me ha demostrado que no hace falta una editorial para tener un libro bien escrito. Tiene algunas erratas y algunos errores, sí (como prácticamente todos los libros) y a mí, que soy muy pesado con ciertas cosas, me chirría tanto leísmo (por permitido que esté), pero es un libro bien escrito, con un lenguaje muy cuidado y bien editado. Es de agradecer, la verdad.

Las referencias a otros libros: a muchísimos libros, algo que, ya sabéis, siempre me gusta encontrar en un libro.

Londres: cuando fui a Londres por primera vez (de visita, con dieciséis años) me enamoré por completo. Volví al año siguiente (un día cada año, no os penséis que pasé meses allí) supe que tendría que vivir allí una temporada. Al llegar dispuesto a pasar un año allí (en 2013), pensé que sería un año como mucho, que no era una ciudad para más. Alargué mi estancia allí un año más, un año en el que me enamoré por completo (amor del de verdad) y, aunque me tuve que volver por la muerte de mi madre, supe que me equivocaba. Que no era una ciudad para un año. Que podría vivir allí para siempre y sería muy, muy feliz. Hoy en día pienso que volveré a vivir allí, al menos una temporada. Os cuento esto porque tal es mi amor por esa ciudad que solo el hecho de leer una buena novela que ocurra allí y que la trate bien, me hace estar allí en la distancia, y eso es uno de los mejores regalos que alguien puede hacerme (gracias, Mónica).

Lo que más me ha gustado: sin desmerecer a la historia y a sus personajes, que me han encantado, no puedo evitar decir que lo mejor de leer este libro, para mí, ha sido ese “viaje” a Londres. Me he visto allí, y os lo digo de verdad. Por Holborn, por el British Museum, por la City, por Covent Garden… Ay (acabo de suspirar, os lo prometo), mi Londres… ¡Cuánto lo echo de menos!

Lo que menos me ha gustado: creo que no es un libro del que pueda decir “esto no me ha gustado”, la verdad. Hay pequeñas cositas que no me han encantado, pero no como para afirmar que sea algo que el libro tenga y no me guste. Por lo tanto, voy a decir que, aunque me contradiga, lo que menos me ha gustado deriva de lo que más me ha gustado: quiero ir a Londres YA. Vamos, que la autora me ha dado aún más necesidad de volver… XD

Mi sensación final es que el libro ha cumplido todas mis expectativas. El último libro de este estilo que leí ( https://jorgepozosoriano.com/2019/04/07/critica-la-pequena-libreria-de-los-corazones-solitarios/ ) no me terminó de gustar del todo, y afronté el inicio de este con un “bueno, a ver qué me trae”. Me ha traído una lectura amena, divertida, llena de curiosidades, bien escrita, alegre… Perfecta para estos días, qué os voy a decir.

Os lo recomiendo, sí. Si os gustan las novelas “feelgood” con libros y Londres, como a mí, esta es un diez.

 

“Había empezado a comprender que la felicidad surge de los brotes más pequeños e inesperados”.

 “La librería del Señor Livingstone”

Crítica: Los diarios de Adán y Eva

Título: Los diarios de Adán y Eva

Autor: Mark Twain

Ilustradora: Sara Morante

Editorial: Impedimenta

Por fin leo este libro. Han pasado años (muchos) desde que vi su representación en teatro (tres veces) y me enamoré de la historia, además de las sublimes interpretaciones de Blanca Oteyza y Miguel Ángel Solá.

No había leído el libro, creo, porque aún no había encontrado una edición que susurrara mi nombre, pero esta sí lo hizo. Esta edición de Impedimenta, con las preciosas ilustraciones de Sara Morante, tenía que venirse conmigo. Así lo hizo, y hoy, por fin, he terminado de leerlo.

La historia es espectacular. La pluma y, sobre todo, el humor de Twain se notan en cada letra. Eso sí, tengo tan buen recuerdo de la obra de teatro que leer el libro no me ha dejado tan buen sabor como entonces.

Puntos fuertes:

El humor: he leído todo el libro con una sonrisa en la cara. Qué divertido es, qué situaciones más absurdas… De verdad, qué buen rato he pasado leyéndolo. Una buena lucha de sexos que, estoy seguro, os hará sonreír, también.

La vuelta de tuerca a la historia de Adán y Eva: a mí, sin ser muy bíblico, me ha encantado ver cómo se tocan temas como el inicio del lenguaje, de descubrimientos como el fuego, de la relación con la naturaleza, de las relaciones humanas

Las ilustraciones: siempre me gusta descubrir personas con talento, y el de Sara Morante me ha enamorado. Es un libro con muchas ilustraciones (algunas, a doble página), y me han gustado muchísimo todas. Me ha dado la sensación de disfrutar de la literatura mientras leía al tiempo que daba un paseo por un precioso museo. Enhorabuena, si me lees.

Lo que más me ha gustado: aunque la historia, la edición y las ilustraciones son perfectas, no es ninguno de esos tres puntos lo que me ha gustado. Lo mejor, para mí, ha sido el recuerdo. El recuerdo de haber visto la obra con dos muy buenas amigas (gracias, Lydia) y, por encima de todo, el recuerdo de haberla visto con mi madre. La recuerdo como si fuera ayer, sonriendo, llorando, agarrándome la mano, mirándonos para unir nuestras emociones… Cuánto he disfrutado del teatro con ella (la gran culpable de que me guste tanto), y esta obra, al igual que me pasó a mí, la disfrutó un montón.

Lo que menos me ha gustado: pensar que, por el momento, no podré volver a verla en teatro, porque iría otras trescientas veces más. Blanca, si has leído hasta aquí… ¿por qué no te planteas volver a interpretarla? Yo hago de acomodador, de relaciones públicas, vendo las entradas o lo que haga falta… J

Mi sensación final es la del recuerdo bonito junto a mis amigas y mi madre. He leído algunas frases recordando cómo las decían Blanca y Miguel Ángel, y he sonreído aún más al hacerlo.

Os invito a descubrir esta historia si queréis pasar un rato muy divertido o si queréis descubrir a quien es considerado, por muchos, el padre de la literatura norteamericana.

“Precipitarse es lo peor cuando se trata de crear una obra de arte noble y bella”.

Mark Twain, Los diarios de Adán y Eva