Fin/ The end

Pues sí. Hoy, día 7 de abril de 2014, en mi casita en Londres, puedo decir que la revisión final de «El destino de Tamarán» ha terminado, y estoy taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan contento… 🙂

Ha sido muchísimo esfuerzo; muchísimos días; muchísimos quebraderos de cabeza; muchísimas ideas apuntadas en el móvil, en la agenda, en cualquier lugar donde pudiera anotarlas para que no se me olvidaran… Finalmente, el libro está terminado.

El resultado final han sido 261 páginas divididas en 28 capítulos. Solo espero que, si he de hacer una nueva revisión, sea de la mano de alguna editorial.

Por el momento, toca esperar y decidir qué es lo siguiente que voy a escribir

Un abrazo inmenso a todos y ¡gracias por estar siempre ahí!

«La vida no es fácil, para ninguno de nosotros. Pero… ¡Qué importa! Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo. Hay que sentirse dotado para realizar alguna cosa y que esa cosa hay que alcanzarla, cueste lo que cueste».

Marie Curie

Yes, today, the 7th of April of 2014 I can tell that the final revision of «El destino de Tamarán» is finished, and I am soooooooooooooo happy… 🙂

It has been a lot of effort; a lot of days, a lot of ideas written down in my mobile phone, my planner or any other place where I could write them not to be forgotten… Finally, the novel is ready.

The final result has been 261 pages in 28 chapters. I just hope that, if I have to revise it once again, it would be helped by some publishing house.

From now and on, I just can wait and decide what will be the next thing that I write…

A big hug for all of you and thanks for being always there!

«Life is not easy for any of us. But what of that? We must have perseverance and above all confidence in ourselves. We must believe that we are gifted for something, and that this thing, at whatever cost, must be attained».

Marie Curie

Tirando del hilo de las ideas

¿Cómo se empieza a escribir? Esta es una pregunta realizada a todos los escritores y que espero me hagan algún día a mí. Por lo que pueda pasar, me voy a adelantar y voy a dar mi respuesta a ese «¿Cómo comienzas a escribir una historia?»

Realmente, en mi caso da igual que se trate de un poema, un cuento, una novela… Normalmente siempre comienzo del mismo modo: tirando de una idea. Si es poesía, puede tratarse de un verso suelto o dos palabras que rimen. Si es un cuento, un simple peluche de una flor que me regaló mi hermano por algún cumpleaños puede ser suficiente para que me venga a la mente la idea necesaria para escribir «Las bufandas de Lina». Si es un novela, puede ser algún sueño, como ocurrió con Tamarán, o puede ser un personaje, un lugar, una frase… Llevo una semana dándole vueltas a la cabeza sobre eso, sobre una nueva idea que se me ocurrió paseando por Londres, y creo que me va a explotar de un momento a otro.

Una vez que ese estímulo ha llegado a mi mente, hay dos cosas que necesito hacer sin perder ni un segundo. La primera es abrir Evernote (una aplicación que recomiendo a todo el que escriba) y volcar todas las ideas que he ido acumulando. La segunda es, simplemente, escribir. Si dejo que las ideas se amontonen sin ir soltando un poco de lastre, corro el riesgo de perderme en un laberinto y tardar más de la cuenta en encontrar la salida… Y, mientras tanto, leer. Los paseos también ayudan, especialmente si son por lugares que me permitan estar relajado, pero leer algo relacionado con lo que estoy escribiendo es la mejor ayuda de todas.

Por el momento, hasta que vuelva a Madrid y tenga de nuevo todo lo que necesito para seguir con la revisión de El destino de Tamarán, seguiré tirando del hilo de esta nueva idea que me tiene loco pero, también, muy ilusionado

«Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa».

Mark Twain