Casualidades literarias

La semana pasada, por fin, fui a una librería. Ay, qué regalo supuso. Fue a última hora del día. Estaba yo solo, charlando con la dueña mientras buscaba algún libro con una historia que ocurriera en una librería, que era lo que me apetecía leer. Después de varios vistazos a todas las portadas que mis ojos se encontraron, vi un título que me llamó la atención: “La librería de monsieur Picquier”, de Marc Roger. Justo lo que buscaba. Además, la portada era de un color mostaza tan bonito… Me lo tuve que llevar, claro.

Esa misma mañana, buscando qué leer en casa, di con uno de esos eternos pendientes: “El guardián entre el centeno”, de J. D. Salinger. Un clásico al que, por fin, quise conocer. Me leí dos capítulos. Algo raro… No estuve seguro de que fuera a gustarme, pero fui firme en la intención de leerlo de una vez.

Al llegar a casa desde la librería, no pude evitar meterme en sus páginas para ver quién era ese “monsieur Picquier” y cómo era su librería. Desde el principio supe que me iba a encantar. Pero fue llegar a la página 28 y…

Sin destriparos el libro, os diré que monsieur Picquier es un anciano librero que tuvo que vender su librería, su casa y su coche para poder pagar una residencia, ya que tiene Parkinson y glaucoma. Eso sí, seleccionó un buen número de libros para tener en su habitación. Allí conoce a Grégoire (el título original es “Grégoire y el viejo librero”), un chico de dieciocho años que trabaja en la residencia. Pronto le propone que sea él quien le lea algunos libros.

Y, como os decía, en esa página 28 del libro, deciden cuál va a ser el primer libro que le va a leer… ¿Habéis adivinado ya cuál es? Exacto, “El guardián entre el centeno”. El libro que, después de tener desde hace (muchos) años, empecé a leer esa misma mañana.

¿Casualidad? Pues sí. Una de esas casualidades-no-casualidades que me encantan. ¿No me negaréis que es genial? El caso es que, claro, tuve que dejar de leer, porque hablarían del libro y me lo podrían destrozar. Vamos, que el viejo librero me ha “obligado” a no seguir postergando la lectura de Salinger hasta la eternidad, y casi diría que le estoy agradecido, porque es lo que habría hecho…

Para sumar una “casualidad” más, esa misma semana vi una película así al azar. Carrie Pilby, se titula, por si os interesa. El caso es que el libro preferido de la protagonista, que tiene un papel importante en la historia (el libro, digo), es “Franny y Zooey”, de, ¿sabéis quién? Exacto: J. D. Salinger.

¿Alguien da más? Me apetecía compartirlo con vosotrxs… J

“Empiezo: El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, se publica hoy en una nueva traducción, una ocasión de descubrir o volver a descubrir las aventuras del joven Holden, a quien los profesores han expulsado antes de Navidad… 247 páginas. Trago saliva. Empezamos bien”.

Grégoire, en “La librería de Monsieur Picquier”, de Marc Roger

Club de lectura curso 2018-2019

Antes de terminar el curso le planteé a mi directora de etapa si le parecía bien montar un club de lectura para los padres y otro para los alumnos de secundaria. Le encantó la idea tanto como me encanta a mí.

Teníamos reciente la experiencia de la “merienda literaria” que hicimos para celebrar el Día del Libro y pensamos que podría estar muy bien hacerlo de una forma más estable.

Mi idea es leer un libro por trimestre, y he empezado por los libros que me apetece trabajar con los chicos y chicas de secundaria.

La edad de la ira, de Nando J. López, porque es una lectura adictiva y genial y por todos los temas que trata (y lo bien que están tratados).

Persona normal, de Benito Taibo, porque es un libro que hay que leer y estoy seguro de que les va a encantar esa relación tan maravillosa de Sebastián con el tío Paco y su forma de ver la vida.

El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, porque los clásicos lo son por algo y porque es una joya de la literatura juvenil que, ojalá, pueda acercarlos a leer más clásicos.

Será la primera vez que me enfrente a una actividad como esta, pero la verdad es que me apetece muchísimo poder pasar un rato hablando de libros.

¿Qué os parecen estas lecturas? ¿Creéis que es una elección acertada?

¡Un abrazo!

“Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee”.

Miguel de Unamuno