Crítica: Olga de papel, el viaje extraordinario

Título: Olga de papel, el viaje extraordinario

Autor: Elisabetta Gnone

Editorial: Duomo

Llevaba algunos meses viendo este libro por redes y en librerías y me picaba la curiosidad. Tenía muchos de los elementos que me decían que me podría gustar. Una autora reconocida, una editorial que trabaja muy bien, fantasía, personajes peculiares… Así que, un día que tuve que ir a comprar unas cositas para el cole a Dideco, se vino conmigo a casa.

Además, después de haber leído una novela adulta que me dejó un sabor bastante agridulce, me apetecía irme a algo más infantil-juvenil, y Olga de papel me pareció un buen libro para disfrutar.

Dicho esto, os dejo con mi análisis de puntos fuertes y menos fuertes.

Puntos fuertes:

Que se dé la vuelta a algo como que solo los adultos pueden contarles historias a los niños, al ser Olga quien tiene a todo su pueblo pendiente de las que ella cuenta. Es muy divertido ver cómo la peluquera, el maestro, el cura y todos los vecinos buscan a esta niña para escuchar su historia, escondiéndose, disimulando… pero con un interés enorme por sus palabras. El poder de la lectura, ya sabéis…

Los personajes: el tejón, el niño que viaja en globo, la compañía de circo, la propia Olga de papel y, sobre todo, el conejo barquero (me ha encantado). Son originales, divertidos, tiernos… ¡Todo un descubrimiento!

El aroma a fábula: porque, en el fondo, creo que es una fábula. Me ha recordado a esas historias que mis padres me contaban cuando era pequeño, a esos primeros libros que empecé a leer… Y recordar algo así es de agradecer.

“Conocer” a la autora: no solo sus libros, sino haber podido hablar con ella un poco a través de Instagram (sí, a veces sirve para algo). Que escribe maravillosamente no hace falta que lo diga yo, pero lo hace. Escribe precioso. Además, en pocos mensajes me ha demostrado que es una autora comprometida con sus historias y sus lectores. Es encantadora, y eso, creo, se nota en cómo escribe de bien.

El mensaje: aunque se sabe casi desde el principio cuál va a ser el mensaje que esta historia quiere transmitir, es un mensaje muy bonito y muy necesario entre los niños que, por un motivo u otro, se sienten inferiores por ser diferentes.

Lo que más me ha gustado: creo que me quedo con las distintas conversaciones que Olga de papel tiene con esos personajes que tanto me han gustado. Es ahí donde está lo más bonito del libro, en mi opinión.

Lo que menos me ha gustado: esto me ha pasado ya muchas veces y, por desgracia, me pasa cada vez más. No sé si es algo mío y que me estoy volviendo más y más exigente con mis lecturas, pero, de nuevo, se me ha hecho un libro muy largo, muy lento, bastante pesado y, en ocasiones, muy aburrido. Lo empecé a leer con muchísimas ganas y me gustaba mucho lo que leía, pero, según avanzaba, se me hacía bola. Me da rabia, porque la historia es preciosa, pero creo que al libro le sobran unas cuantas (muchas) páginas. Teniendo en cuenta la edad a la que va dirigido (¿9-12 años?) y que es una historia con muchos toques infantiles (más que juveniles), es demasiado largo. Podría haber quedado como un libro bonito que deja una sensación de “ay, qué preciosidad” si no fuera porque, al final (y en mi caso), se me ha quedado una de “uff, a ver si lo acabo ya”. De hecho, he leído bastantes páginas muy por encima, porque me aburrían, no me interesaban y no sumaban nada a la historia. Demasiada paja, vamos, y, al final, todo eso, más que sumar, me resta.

Aun así, quitando esa sensación y asumiendo que le sobra paja, la historia es muy bonita, y esa es una realidad que sobresale por encima de todo lo demás.

¿Alguno lo ha leído? ¿Qué opinión tenéis?

¡Un abrazo!

“No engaña a los ojos lo que va derecho al corazón”.

Olga de papel, el viaje extraordinario

Crítica: La melancólica muerte de Chico Ostra

Título: La melancólica muerte de Chico Ostra

Autor: Tim Burton

Editorial: Anagrama

Que la imaginación de Tim Burton es brillante es sabido por todo el mundo. Que ha creado a personajes tan geniales como Eduardo Manostijeras, Jack Skellelington o Beetlejuice es un regalo para todos los amantes del cine y la fantasía. Que a mí me encanta casi todo lo que hace tampoco es un secreto, como no lo es que disfrute cada vez más leyendo poesía infantil. Como es obvio, si Tim Burton y la poesía infantil se encuentran, lo necesito leer. Eso es lo que ocurre en este poemario, infantil en cuanto al tipo de poesía, no tanto en cuanto a todo lo demás. Eso sí, con muchos personajes propios de Mr. Burton, tan tétricos y oscuros como maravillosos.

La verdad es que he tardado mucho en hacerme con este libro, publicado en 1997 y traído a España en 1999. He esperado hasta encontrar esta preciosa edición con motivo del vigésimo aniversario y, ahí, lo cierto es que he ganado, porque es una edición mucho más bonita que la primera.

Sin enrollarme mucho más, voy con mi análisis de puntos fuertes y menos fuertes, como siempre hago.

Puntos fuertes:

Los personajes: Chico Ostra, Lady Alfiletero, La Mirona, la Chica Vudú, Chico Tóxico, Cabeza de Melón… ¿No os encantan ya solo con los nombres? Originalidad en estado puro, que es el elemento fundamental de la poesía infantil.

Las ilustraciones: realizadas por el propio Tim Burton, tienen todos los rasgos de sus creaciones. Dan todos miedo o asco o grima o todo junto, pero inspiran tanta ternura que te llegan al corazoncito.

El humor: todos los poemas son divertidísimos. Cada personaje vive una historia tan surrealista que te sacan un montón de sonrisas. Genial y muy importante, también, para que les guste a los niños.

Lo que más me ha gustado: que sea un libro de poesía infantil, pero atípico. No trata de animalitos ni está lleno de rimas manidas hasta la extenuación. Son poemas distintos a los que había leído hasta ahora, llenos de recursos diferentes. Un diez en cuanto a la originalidad, sin duda.

Lo que menos me ha gustado: lo siento mucho por el traductor, pero… qué traducción más horrorosa… Creedme que intenté leer el libro en castellano, pero llegó un punto en el que no pude más y tuve que recurrir al final del libro, en el que, por suerte, se incluyen los poemas en inglés. Comparto ese momento con vosotrxs.

El poema original dice:

She has many different zombies

who are deeply in her trance.

She even has a zombie

who was originally from France.

La traducción al español es:

Mantiene en trance profundo

a un ejército de zombis.

Entre ellos incluso hay uno

que es nativo de Donosti.

No pude seguir…

 

Lo recomiendo al mil por cien, sobre todo si os gusta Tim Burton. Eso sí, a no ser que os resulte imposible, leedlo en inglés. lo agradeceréis.

¿Qué os parece a vosotrxs la poesía infantil? ¿Algún libro o autor/ a que recomendar?

¡Un abrazo!

 

Stick Boy and Match Girl in love

“Stick Boy liked Match Girl,

he liked her a lot.

He liked her cute figure,

he thought she was hot.

But could a flame ever burn

for a match and a stick?

It did quite literally;

he burned up pretty quick”.

Tim Burton, The melancholy death of Oyster Boy & other stories

Crítica: Los asquerosos

Título: Los asquerosos

Autor: Santiago Lorenzo

Editorial: Blackie Books

Este libro fue un regalo de mi hermano en mi último cumpleaños. Él, lector asiduo de thrillers, añadió la visibilidad del libro a la información de la contraportada, en la que nos cuentan que Manuel acuchilla a un policía antidisturbios y se nos vende como un “trhiller estático”. Ahí está uno de los principales problemas de este libro: no es un thriller. Para nada lo es. Y eso, en mi opinión, engaña al posible lector.

Lo cierto es que, visitando librerías, este libro está por todas partes. Es uno de esos libros que han calado, que se ha desmarcado de los típicos libros, que se nos presenta como uno de esos libros que “hay que leer”, algo que, como ya sabréis, tampoco es algo que me encante.

Es verdad que lo empecé con muchas ganas. Que el estilo desenfadado y fresco de Santiago Lorenzo me impactó para bien, que pensaba que iba a ser una lectura a remarcar, pero… bueno, mejor os dejo con mi análisis de puntos fuertes y menos fuertes, que, si no, me enrollo más de la cuenta.

Puntos fuertes:

El estilo: me gusta mucho la forma de escribir del autor. No lo conocía hasta ahora. Es un escritor que, sin duda, sabe escribir y disfruta haciéndolo. Se nota y, en ese punto, la lectura de este libro es un acierto.

El léxico: qué riqueza de vocabulario. Qué maravilla, en ese aspecto. Os voy a poner algunas de las palabras que he anotado para buscar su significado (larguita, como veis): acendró, chiscón, mílite, mor, chines, diedro, miñón, adláteres, cenotafio, mansarda, artesa, sevicias, abluciones, , enjalbegar, quena, colegir, predio, talanquera, empercudir, falansterio, edáfico, gazmoñería, astroso, recua. ¿Qué os parecen? ¿Os animáis a buscar los significados de aquellas palabras que no conozcáis?

Las localizaciones: será simple coincidencia, pero en el libro aparecen localizaciones por las que paso a diario en mi camino de casa al colegio, como Torre Arias, Julián Camarillo o Arcentales, y, además, mi barrio de toda la vida: ¡Moratalaz! Obviamente, esto no suma para el resto de lectores, pero a mí me ha hecho mucha ilusión.

La situación del autor: puede que esto sea una estupidez, pero encontrar libros bien editados (me encanta esta editorial), bien distribuidos, bien promocionados y bien cuidades de autores que sean eso, autores, y no por ser famosos, youtubers o influencers, me parece todo un logro.

El punto filosófico: todo lo que le ocurre al protagonista hace que nos replanteemos algunas formas de vida, a dónde nos lleva esta vida atropellada que casi todos vivimos… Que nos replanteemos las cuestiones más antiguas de la humanidad: ¿quiénes somos y adónde vamos?

Puntos débiles:

Lo repetitivo: no sé hasta qué punto era necesario insistir tanto en la situación por la que pasa el protagonista para comprender lo que le ocurre. Quizá, si no fuera así, el libro se quedaría algo cojo, pero… Se me ha hecho pesado. Muy pesado. ¿Sabéis esa sensación de querer acabar un libro solo para ver si el final justifica haber seguido leyendo sin ganas? Me ha pasado. Como he dicho, me encantó el principio, pero, ufff… Se me ha terminado haciendo bola, la verdad.

La “moralina”: si hay algo que detesto en un libro es que el autor o la autora tratan a los lectores de idiotas si no actúan o piensan como ellos dicen. Aquí ocurre. De forma, además, muy descarada. A mí me parece genial que cada uno viva como quiera, siempre y cuando respete a los demás, pero aquí no he visto ese respeto. Aparecen frases como “…en la cola de qué espectáculo para faltos” o dar a entender que aquellos que se hacen la típica foto sujetando la Torre Inclinada de Pisa es imbécil. No sé a vosotros, pero a mí leer comentarios así no me gusta.

Lo que más me ha gustado: la forma de escribir, no tengo dudas. “Traía blanca hasta la sombra” y frases así, poéticas, trabajadas, bonitas de leer, hacen que, a pesar de ser una lectura que se me ha atragantado, haya podido disfrutarla.

Lo que menos me ha gustado: creo que ha quedado claro en los puntos que menos me han gustado. Sí. Lo siento, pero es una de las cosas que menos me gusta leer, y en este libro es demasiado evidente.

Lo he comentado con varios amigos y amigas y les ha pasado lo mismo. Algunos, incluso, no lo han podido terminar. No es un mal libro, está claro, y el autor tiene mucho oficio, pero me cuesta creer que nadie haya notado esa pesadez al leerlo, ese “venga, hombre, que pase algo ya; que ya sé que el protagonista hace ciento cincuenta mil apaños en casa con un destornillador; que ya sé que en el pueblo al que se muda no hay nada que hacer; que ya sé que odia vivir en sociedad; pero… ¡que pasa algo!” Una pena, porque la idea es buena y la forma en que está escrito es genial, pero no puedo decir que haya sido un libro que me haya encantado.

¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido?

¡Un abrazo!

“Todos somos candidatos a asquerosos”.

Los asquerosos

Crítica: El despertar de la señorita Prim

Título:El despertar de la señorita Prim

Autor:Natalia Sanmartín Fenollera

Editorial:Planeta

Por mi pasado cumpleaños pedí algunos libros a los que tenía el ojo echado, incluyendo esta novela. El título me llamaba, la sinopsis de la contraportada, también. Me apetecía leer algo así, así que llegó a casa junto a otros libros y, al final, me decanté por leer este primero.

Es un buen libro. Me ha gustado. No, no lo digo con esa efusividad mía cuando un libro me encanta. No ha llegado a ese punto. Es una historia bonita, bien narrada, muy bien escrita, con personajes creíbles y bien elaborados, pero tiene algo que ha convertido la lectura en aburrida en algunos momentos. Es opinión mía, por supuesto, y no se le puede negar a la autora que escribe a las mil maravillas, ahí no le pongo ni un pero, pero la historia me ha parecido un poco pretenciosa. Nunca me ha gustado el aleccionamiento, ni siquiera desde mi posición de profesor. No me gusta sentirme aleccionado por los personajes de una novela, y me he sentido así muchas veces. Es cierto que el escenario donde ocurre la historia así lo requiere, pero todos los personajes me han resultado bastante pedantes. Todos cultísimos, todos con sus verdades absolutas, sus frases leídas en clásicos, su experiencia vital incuestionable… Es algo muy presente en la novela, y, si os soy sincero, se me ha hecho un poco bola.

Dicho esto, paso a mi análisis:

Puntos fuertes:

El título: no puedo evitar enamorarme de algunos títulos, y este me enamoró desde que lo leí.

El estilo de la autora: ya sabéis que me gusta encontrarme con autores a los que no conocía que escriben bien. Natalia Sanmartín Fenollera escribe bien, muy bien, y siempre es muy positivo leer una historia bien escrita (como tendría que ser). Además, me gusta ver que hay autoras españolas con una pluma tan cuidada.

La protagonista y algunos otros personajes: como las relaciones sociales en San Ireneo de Arnois son inevitables, se crean unas relaciones muy bonitas entre la señorita Prim y algunos de sus habitantes, con conversaciones profundas y muy bien hiladas.

La incentivación a leer clásicos: todas las referencias me han hecho volver a tener ganas de leer algún clásico. Lo que no sé es cuál ni cuándo…

Lo que más me ha gustado: esto es otro de los puntos por los que el libro no me ha encantado. No hay nada que haya destacado tanto como para destacarlo. Por primera vez, no hay nada que escribir en este apartado.

Lo que menos me ha gustado: esa pedantería de la que he hablado antes, ese aleccionamiento constante… Creo que es algo más bien personal, pero me saca bastante de la historia.

Mi sensación final es que, aunque el libro me ha gustado y ha sido una buena lectura, esperaba que me gustara mucho más. Es una novela romántica, al fin y al cabo, y los romances no son mis argumentos preferidos para leer. Aun así, insisto, es una buena novela, muy bien escrita y con momentos que merece la pena leer. Si os gustan las novelas de este tipo, es una muy buena opción.

“En mi caso puedo decir que gran parte de mi personalidad tiene que ver con mis lecturas”.

Prudencia Prim, en El despertar de la señorita Prima

Crítica: Poemas para leer antes de leer

Título: Poemas para leer antes de leer

Autor: Pedro Mañas

Editorial: Ajonjolí (III Premio de poesía para niños “El príncipe preguntón”)

Ya sabéis que estoy haciéndome con poemarios infantiles, que me ha picado la curiosidad, que estoy haciendo algunos talleres y, sobre todo, que es un género que me encanta.

Hace poco ya os hablé de un poemario que me encantó y que reseñé en el blog, “A lo bestia”, de Mar Benegas https://jorgepozosoriano.com/2019/12/14/critica-a-lo-bestia/

La entrada anterior la dediqué, precisamente a lo contrario, a “denunciar” que la basura es basura, aunque venga en forma de pseudo-poemas y se publique solo por el hecho de ser famoso. Hoy vengo a ensalzar la figura del poeta, del escritor. De quien sí se trabaja su literatura, de quien la lucha, de quien no tiene nada regalado, de quien merece estar donde está. Es el caso de Pedro Mañas, un autor a quien conocí por recomendación de una amiga, cuyos poemas uso en mis talleres y que ha escrito (entre otros muchos libros) esta maravilla de poemario.

Se trata de un libro de poemas sobre personajes literarios (una idea que yo ya había empezado a trabajar, todo sea dicho). Son poemas divertidísimos, muy bien elaborados, distintos entre sí, estudiados, con rimas geniales, con mucho trabajo detrás. Para mí, tiene todo lo que le podía pedir a un libro de estas características. Por eso, lo recomiendo desde ya.

Puntos fuertes:

Descubrir a Pedro Mañas: aunque sabía de su existencia, no lo había conocido literariamente hasta ahora. Autor muy versátil y, por lo que parece, muy bueno. Autor que, sin duda, ocupará mis estanterías.

Lo ingeniosos que son los poemas: es, creo, la palabra que mejor definiría (para mí) este poemario: ingenioso. Que los poemas sean tan divertidos y diferentes es todo un acierto.

La enseñanza sobre la poesía: Pedro Mañas ha incluido poemas tan distintos que hasta hay un soneto, nada más y nada menos, que al monstruo de Frankenstein. Ha jugado, literalmente, con las palabras (¿no es eso, al fin y al cabo, la poesía?). Hay poemas que bailan con distintas letras, aliteraciones, anáforas y mil recursos en cada verso, diálogos poetizados… ¡Es una pasada!

El fomento (indirecto) de la lectura: el hecho de que cada poema trate sobre un personaje (Drácula, Alicia, Peter Pan o Moby Dick, por ejemplo) puede llevar a que, quienes lean este libro, se interesen por leer otros muchos. Doble premio, vaya.

Lo que más me ha gustado: la poesía infantil me gusta tanto que, cuando encuentro un buen poemario, vuelvo a ser un niño, y eso no tiene precio. Además, compartir con mis alumnos algunos de estos poemas y ver cómo los disfrutan es una gozada.

Lo que menos me ha gustado: la edición, sin lugar a dudas. Los libros que se publican mediante este tipo de premios no suelen cuidarla mucho, lo sé, pero estos poemas merecían una edición mucho más trabajada y contar con unas ilustraciones mucho más bonitas.

¿Qué os parece a vosotrxs la poesía infantil? ¿Algún libro o autor/ a que recomendar?

¡Un abrazo!

 

“Tantos cuentos contaba al sultán tontorrón,

y con tanto talento, y tan requetebién,

que tras tiempo y tesón conquistó a su patrón,

y por eso a las letras yo juego hoy también”.

“Las mil y una noches” (estrofa “Con la T”)

Otra luz (o, mejor, a oscuras)

Hoy he tenido la (mala) suerte de encontrarme con los “poemas” (no sabría cómo definirlos) de Alfred García y no puedo resistirme a escribir una entrada al respecto.

De verdad, me cabrea. Me cabrea mucho. Me indigna. Me horroriza. Me da vergüenza.

¿Qué están haciendo con la poesía? ¿Quién, en su sano juicio, lee este libro y opina que es poesía? Somos un país plagado de poetas inmensos. El país de Lorca, de Alberti, de Miguel Hernández, de Hierro, de Gloria Fuertes, de Pilar Paz Pasamar, de Paca Aguirre, de Aleixandre, de Juan Ramón Jiménez, Félix Grande, de los Machado… ¿De verdad, ahora, la nueva hornada de poetas son Alfred, Aitana y Ana Guerra? De verdad vamos a decir que lo de estos tres últimos es poesía después de haber leído “Poeta en Nueva York”, “Marinero en tierra”, “Los trescientos escalones”“El rayo que no cesa”. Un momento… Quizás es eso. Quizás es que quienes leen estos “poemas” no han leído a ninguno de los poetas (de los de verdad, quiero decir). Quizás es eso… Me gustaría pensar que es eso, porque la otra opción es mucho más dura y pasa por hablar de la estupidezy el borreguismo de los humanos.

Que estas personas cantan, estupendo. Que nos guste más o menos cómo cantan, estupendo. Para algo están los gustos. Pero esto no trata de gustos. Trata de un mercado editorial pervertido, absurdo, cobarde y lastimoso. Trata de editores que acuden a agencias en busca de famosos, y no de escritores. De medir la calidad de un texto en el número de seguidoresy, por lo tanto, en el beneficio económicopara la editorial. De manuscritos brillantes que se quedan en un cajón porque sus escritores no son influencers. De estantes en las librerías plagados de bodrios infumables y mal escritos de gente famosa. De perfiles en redes sociales que se dedican a hablar de libros, pero que no se atreven a decir, con todas las letras, que esta dinámica en la que estamos es vomitiva. Si hablamos de libros en nuestros perfiles, hay que hablar de libros. Y hay que decir lo que nos gusta y lo que no. Sobre todo cuando, como digo, no se trata de que nos guste más o menos, sino de un libro que es una estafa, un engaño, un sinsentido, una broma y, sí, una patraña. ¿A qué estamos jugando?

Hoy he hecho un taller de literatura fantásticaen un colegio. Se me ha clavado en el corazón que ningún niño de sexto hubiera oído hablar de Michael Ende ni de “La historia interminable” (puedo entender que es un libro antiguo), pero que eligieran a Omar Montes como un personaje cuando les he planteado hacer una actividad usando la técnica del binomio fantástico de Rodari dice mucho del camino por el que va la cultura ahora mismo. Algo estamos haciendo mal, está claro. Muy mal.

No es envidia, podéis estar seguros. Por suerte, no escribo así. Y no es una crítica como escritor, sino como lector. Como maestro. Como alguien que se desvive por fomentar la lectura entre los más pequeños a diario. Como consumidor de poesía, de todas las edades, buscando siempre los mejores poemarios no solo para disfrutarlos, sino para compartirlos. Me veo en la obligación de criticarlo, de denunciarlo, de hacer lo posible por gritar a los cuatro vientos que eso que pretenden vendernos no es literatura, no es poesía, no merece mi respeto.

Lo siento, pero esta situación me desborda. Solo espero que esta escalada de lo estúpido, de lo absurdo y de la basura rebote contra el techo y vuelva a la normalidad. A que haya libros mejores y peores. Escritores que nos gusten más o menos. Opiniones y gustos sobre la calidad. Pero, por favor, que sean libros. Que sea literatura. Que sea.

La frase para esta entrada, de la siempre genial Mafalda, la saco del último artículo de Manuel Francisco Reina, otro poeta al que admiro y recomiendo, un poeta hasta arriba de premios literarios, con una barbaridad de poemarios premiados, pero que, por desgracia, no cumple el requisito más importante hoy en día para ser considerado un buen escritor y que las editoriales se dejen la piel por hacerse con tus textos: ni es famoso ni sus redes sociales están repletas de seguidores. Quizás tengas que aprender eso y desaprender toda la poesía que sabes, querido Manuel. No leas más, métete en algún reality o ten algún romance con una persona famosa. Entonces, quizá, tengas el lugar que te mereces en la poesía. Os dejo, también, su artículo. Merece la pena: https://www.elplural.com/opinion/metafora-platano_229720102 

“Que paren el mundo, que yo me bajo”.

Mafalda

Crítica: A lo bestia

Título: A lo bestia

Autor: Mar Benegas

Editorial: Litera libros

Si me seguís por redes sabréis que estoy dando charlas y talleres de fomento de la lectura en varios colegios. Los últimos que he dado han sido de poesía infantil y de literatura fantástica, y os aseguro que me encanta hacerlo. Siempre afirmo que la lectura es fundamental para todo y que se nota muchísimo cuando un niño lee y cuando no. Insisto, para todo.

En esta época de tablets y demás pantallas, tengo como firme objetivo (tanto en mi faceta de profe como en la de escritor) “despantallizar” la literatura y reforzar el papel del libro de papel en esta cruzada por el fomento lector en que lucho a diario. Creedme que ver las caras y las sonrisas de los alumnos y alumnas con los que lo trabajo es la mejor demostración de que funciona, de que les vale, de que les gusta y de que merece la pena.

¿Por qué me enrollo tanto? Porque, a raíz del taller de poesía que di, me he dado más cuenta aún de la infinidad de actividades que se pueden hacer para trabajar mil aspectos de la lengua. Por eso, me he hecho con varios libros de poesía infantil de autores como Pedro Mañas, Sagrario Pinto o Mar Benegas, y algunos de ellos, como este que os traigo hoy, me han parecido auténticas maravillas. Adoro a Gloria Fuertes y es una fuente inmensa de poesía, pero me encanta saber que hay otros muchos autores en quienes podemos fijarnos para leer poesía infantil de calidad.

Y, tras este alegato que cada vez repito en más sitios, voy con mi análisis del libro.

Puntos fuertes:

Descubrir a Mar Benegas: una poeta a la que, seguro, no perderé la pista a partir de ahora. Os la recomiendo al cien por cien.

La originalidad: como me pasa con casi todo en la vida, no me gusta lo simple ni lo repetitivo. Me ha costado dar con un poemario infantil que no cae en los mismos temas, las mismas rimas y las mismas ñoñerías que otros muchos. La poesía de Mar Benegas es fresca, divertida, diferente y muy, muy original, y eso es de agradecer.

La edición: aunque no me parece la más cómoda posible para niños (no termina de parecerme muy manejable), la edición es preciosa. Los distintos tonos de azul, la tipografía, las ilustraciones… Visualmente es precioso, algo muy a favor si pensamos el público al que va dirigido. Enhorabuena a la editorial.

Lo que más me ha gustado: encontrar un libro tan bueno que, aun siendo infantil, me ha hecho disfrutar muchísimo. Me he reído, he releído varios poemas de lo que me han gustado, me ha servido para leer en los talleres. Además, saber que un libro de poesía infantil tiene unas ventas tan elevadas me da algo más de esperanza en que, también, se editan libros de calidad y se apuesta por ellos.

Lo que menos me ha gustado: no tener un libro mío publicado con Litera libros, jeje. De verdad que puede verse el cariño puesto en la edición de este libro. Está cuidado al detalle, es bonito por fuera y por dentro, hay trabajo… Editoriales así son las que siguen apostando por la calidad y no solo por la cantidad (ya sabéis mi postura ante esa “literatura”influencer), así que, sí, me da mucha envidia pensar que no hay nada mío publicado por este equipazo. Si me leéis, que espero que sí, y me queréis dar una alegría, lo tenéis muy fácil J

¿Qué os parece a vosotrxs la poesía infantil? ¿Algún libro o autor/ a que recomendar?

¡Un abrazo!