Crítica: Carta a un joven poeta

Título: Carta a un joven poeta

Autor: Virginia Woolf

Editorial: José J. de Olañeta

Que me leería hasta la lista de la compra escrita por Virginia Woolf es un hecho. Que me tendré que poner en algún momento de la vida a leer más libros suyos y a sumergirme un poco más en su vida y en su obra, también. No sé si hay alguna escritora que me pueda gustar más, la verdad. Y, claro, vi este libro y tuve que hacerme con él.

Fue en Málaga, en la (preciosa) librería Mapas y Compañía. Allí me estaba esperando, coronando una columna de libros de esta editorial que no conocía y que, según veo, tiene algunas joyitas a las que tendré que echar un ojo.

Se lee en un par de ratos y solo leer a Virginia merece la pena, pues es aprendizaje seguro. Además, ¿ella, mi escritora favorita, escribiendo sobre poesía? ¿Cómo no lo había leído antes?

En el libro se dirige a John Lehman y, desde su grandeza en la prosa (bastante poética, todo sea dicho, con esa forma de usar el lenguaje tan cuidada) le da ciertos consejos, ciertas advertencias sobre cómo acercarse a la poesía y a los y las poetas. Qué maravilla, que una de las escritoras más importantes de la historia te aconseje sobre la poesía, ¿no? Que yo no tengo queja sabiendo quiénes me han aconsejado y leído y ayudado a aproximarme a la poesía de la mejor manera posible, pero la Woolf es la Woolf, amigos, y hay que escuchar lo que dice. 

Y habla, hace ya unos cuantos años, de ciertos aspectos de la poesía y de los y las poetas que, supongo, no se han resuelto aún… “porque la mala poesía es casi siempre el resultado de olvidarse de uno mismo…”.

Si os cuento mucho, os escribo el libro entero, pero sí quiero decir que, para ser poeta, no vale eso de “escribo lo que me sale”, “yo no sigo ninguna norma, solo las mías” o “escribo poesía, pero no la he leído nunca”. La poesía, como toda disciplina artística, supongo, requiere estudio, práctica, respeto, pasión, lectura, borrones, escucha… y, sí, también, cierta capacidad que no todo el mundo tiene. Parece que se ha puesto de moda escribir “poesía” (así, entre comillas), que se hace en un rato y que todo vale, pero no, eso que escriben ciertas personas famosas, ciertos y ciertas cantantes, ciertos actores o actrices, por no hablar de ciertos y ciertas influencers no es poesía. Podrá ser otra cosa. Podrán ser frases, reflexiones, idas de olla o pretensiones inalcanzables, pero no, no es poesía. Y sobre algunos que se lanzan a la poesía desde la inmadurez absoluta, Virginia Woolf también tiene algo que decir: “Esto, estoy segura, es de la máxima importancia. La mayoría de los defectos en los poemas que he leído creo que se explican por el hecho de que se han expuesto a la feroz luz de la publicidad cuando eran todavía demasiado jóvenes”.

Por eso, leer lo que dicen grandes escritores como Virginia Woolf sobre la poesía es necesario. Y este pequeño libro es una maravilla que cualquier poeta agradecerá leer.

Lo que más me ha gustado: además de hacerme con libros en viajes (que es algo que me encanta hacer), volver a conectar con Virginia Woolf.

Lo que menos me ha gustado: aunque comprendo que editar no es barato, el precio para un libro tan pequeño es algo elevado, creo. 

¿Cuánto os gusta Virginia Woolf?

¡Un abrazo!

Esa es tal vez tu tarea: encontrar la relación entre las cosas que parecen incompatibles y que, sin embargo, tienen una misteriosa afinidad; absorber sin temor cualquier experiencia que se te presente y saturarla por completo para que tu poema sea un todo y no un fragmento; repensar la vida humana en términos poéticos”.

 Virginia Woolf

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Virginia Woolf

Aprovechando mi tiempo en Londres, el viernes pasado fui a ver una exposición sobre la vida de Virginia Woolf en la National Portrait Gallery, y no me pudo gustar más. Vi manuscritos de su puño y letra, cartas dirigidas a sus amigos, a su marido, a sus familiares… Primeras ediciones, algunas ilustradas por su propia hermana, Vanessa Bell. El bastón con el que caminaba. La carta con la que se despide de su marido, Leonard Woolf, antes de suicidarse. Esa carta. ¿Existe en el mundo literario una carta más bonita que esa? ¿Cómo alguien que se va a quitar la vida puede escribir una carta de amor con esa sensibilidad? Supongo que la razón es simple, porque Virginia Woolf era un genio, una mente brillante aunque nublada por la locura. Una escritora con mayúsculas que, con todo el merecimiento, ocupa un lugar muy importante en la literatura universal.

Cuando se habla de Virginia Woolf, el mundo se detiene. ¿Qué tuvo esta mujer que tanto me encandila? Todo, supongo. Dejemos de lado todo lo que fue para centrarnos en la maravillosa escritora que fue. Orlando, Una habitación propia, Las olas, El faro y… Y… La Señora Dalloway. Qué maravilla de libro. Mi libro preferido desde que lo leí por primera vez. Algunas personas me preguntan sobre qué trata, y mi respuesta siempre es la misma: lo importante no es sobre qué trata, sino cómo está escrito. El argumento es sencillo, trata sobre la vida de la Señora Dalloway, contada en un solo día. «La vida de una mujer en un día y, en un solo día, toda su vida». Uff, es que era capaz de escoger cada palabra, la más apropiada, es como una poesía inmensa contada en prosa. Se me ponen los pelos de punta solo de leerla.

Si no habéis leído nada suyo, os animo a hacerlo. Y, para aquellos que queráis acercaros un poco más a su vida y a ese libro tan precioso del que hablo, os recomiendo que veáis mi película favorita: Las horas. Y preparaos para disfrutar…

«No creo que dos personas puedan haber sido más felices de lo que hemos sido nosotros».

Virginia Woolf

Taking advantage of living in London, last Friday I went to watch an exhibition about Virginia Woolf’s life at the National Portrait Gallery, and it was simply amazing. I saw some of her own handwritings, letters from her to her friends, her husband and her family… First editions, some of them illustrated by her sister, Vanessa Bell. The walking stick she used. The letter where she said goodbye to her husband, Leonard Woolf, before committing suicide. That letter. Does it exist in the whole world a more beautiful letter than that? How someone that is about to kill herself is able to write such a touching love letter? The answer is simple, I guess. Virginia Woolf was a genius, a bright mind even if obscured with her own madness. A writer with capital letters that, deserving so and more, occupies a very important place in universal literature.

When someone is talking about Virginia Woolf, the world stops. What did this woman have that is so charming? Everything, I suppose. Let’s forget about all the things she did to focus on the amazing writing that she was. Orlando, A room of one’s own, The waves, To the lighthouse and… And… Miss Dalloway. Such a marvelous book. Mi favourite book since I first read it. Some people ask me what is it about, and my answer is always the same one: what really matters is not what it is about, but the way it is written. The plot is easy, it is about Miss Dalloway’s life, told in one day. “A woman’s whole life in a single day. Just one day. And in that day her whole life”. Wow. She could choose the right Word, the most appropriated one, it is like a huge poem told in prose. I just get goose bumps every time I read her.

If you haven’t read any book by her, I encourage you to do so. And, for those that feel like getting closer to her life and to that incredible book, plase watch my favourite movie: The hours. And get ready to enjoy yourselves…

 “I don’t think two people could have been happier than we have been”.

Virginia Woolf