Sacos y sacos de gestos, palabras y sonrisas

¿Qué tienen los niños para conseguir que algunos sonriamos tanto? Siempre he sido muy «niñero» y trabajar con niños me confirmó lo que tendría que haber sabido siempre: Quiero dedicar mi vida a trabajar por y para ellos. Por eso salí de la oficina y me lancé a estudiar Magisterio. Por eso, también, me llena de alegría saber que mis cuentos serán escuchados y/ o leídos por ellos.

He trabajado en varias piscinas enseñándoles a nadar. He realizado prácticas en el aula hospitalaria del área de oncología del Hospital del Niño Jesús. También las he realizado en el colegio Sagrada Familia de Moratalaz. En todos estos lugares he intentado enseñarles lo mejor que he podido y ellos, sin quererlo, me han enseñado a mí tantas cosas que podría llenar sacos y sacos de gestos, palabras y sonrisas.

Cosas de niños

Todavía no sé muy bien hasta dónde llegaré con este primer libro que publico, pero el simple hecho de saber que habrá niños que sonrían gracias a mis cuentos será más que suficiente para, una vez más, hacerme sonreír.

«De todas las personas, los niños son las más imaginativas. Se entregan sin reservas a todas las ilusiones».

John Milton

Un puente hacia la literatura

Nunca había imaginado que el primer libro que publicaría sería uno de cuentos infantiles. Principalmente, porque nunca había escrito nada dirigido a un público infantil.

Pero durante el tercer curso del Grado en Maestro en Educación Primaria cursé una asignatura llamada «Lectura y escritura creativa», y tuve la inmensa suerte de tener como profesora a la increíble Marta de Hoyos, la mejor profesora que he tenido en  mi larga vida de estudiante. Ella fue quien me pidió que escribiera un cuento infantil, con libertad absoluta. No sé si su expectación era mayor que la mía, porque no confié mucho en mí mismo para aquella tarea…

El resultado fue mi primer cuento, titulado «La lombriz saltadora y el buitre que temía volar», una historia cuyos dos personajes os presento en esta entrada y que trata temas como la amistad o la superación de los miedos personales.

La lombriz saltadora y el buitre que temía volar

A Marta le encantó y a mí me picó el gusanillo (o la lombriz) de seguir escribiendo más cuentos… Hasta que tuve los suficientes como para pensar en un libro.

Ese fue el nacimiento del proyecto, el principio de todo… Y este primer cuento supuso para mí la primera piedrecita a partir de la cual podré comenzar a construir un puente hacia la literatura.

«La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno».

Johann Wolfgang Goethe