Crítica: Los no amados

Título: Los no amados

Autora: Juan Cobos Wilkins

Editorial: Bartleby

Desde que descubrí a Juan Cobos Wilkins (tarde, sí, lo asumo), tengo claro que es uno de esos poetas que se van a quedar para siempre conmigo.

Lo supe al leer “Donde los ángeles se suicidan”, esa selección personal de su poesía, y lo he confirmado al terminar este “Los no amados”, su último poemario publicado, de la mano de Bartleby.

Cobos Wilkins es, sin duda, un poeta diferente, siendo este un adjetivo poco común y muy valorado en la poesía. Al menos, así lo creo yo. Más allá de inventos raros, de car en modas o de olvidar la poesía para intentar escribir poesía (como hacen muchos y muchas), el autor onubense ahonda en su propia poética, que es única, valiéndose de su imaginería personal para hablar del tema poético por excelencia (el amor) sin caer en lo ya dicho, en lo ya propuesto, en lo ya creado. Su dominio absoluto de la lírica, sumado a una originalidad poco común, hacen que este sea un libro preciso desde lo impreciso, profundo desde la levedad, sólido desde lo etéreo. Un libro tan arriesgado como acertado.

Porque no es fácil hablar del amor en poesía (y digo esto mientras yo mismo intento dar forma a un poemario de amor). Menos aún si se trata el amor desde tantas y tan opuestas aristas. Amor carnal, amor platónico, amor extinguido, amor recién iniciado, amor imposible, amor dañino, amor verdadero, amor de tantos tipos que, de este poemario podrían salir muchos más, así de amplio es este libro. Así de amplia es la poesía de Cobos Wilkins.

Tras un inicio más de duda ante el amor, más de reconocimiento, de lupa interior, el cuerpo central del libro busca en todos aquellos caminos por los que el amor transita para terminar con un único y estremecedor poema que, para mí, es ya uno de mis poemas preferidos. Ese In nomine me ha dejado completamente inerme. El ritmo que tiene es abrumador, todo lo que dice y, sobre todo, cómo lo dice es la muestra exacta de la grandiosidad de la poesía de Juan Cobos Wilkins

Como he dicho al principio, se ha convertido por méritos propios en uno de mis referentes, en un poeta a seguir, a quien leer, de quien aprender.

Por eso, os recomiendo leerlo si os gusta la poesía. Sabéis que no suelo hacer malas recomendaciones…

Lo que más me ha gustado: aunque el libro al completo me ha encantado, me quedo con ese último poema, con In nomine, un poema que leeré muy a menudo.

Lo que menos me ha gustado: ningún pero. Maravilla de libro.

“Escribes

en el nombre de todos los no amados,

y alguien llega a tu vida

y tú no estás”.

Juan Cobos Wilkins

Crítica: Donde los ángeles se suicidan

Título: Donde los ángeles se suicidan

Autora: Juan Cobos Wilkins

Editorial: La Isla de Siltolá

Hacía tiempo que leer a un poeta nuevo para mí no me volaba la cabeza como lo ha hecho leer a Juan Cobos Wilkins.

Lo leí por recomendación de mi siempre fiable Manuel Francisco Reina. “Creo que te puede gustar”, me dijo, y rápido me hice con esta antología de la obra del poeta onubense que, para más inri, lleva ese título, “Donde los ángeles se suicidan”, porque es una muestra de los poemas en los que hablado de los ángeles.

Creo que ya es sabido por todos y todas que estoy algo obsesionado con los ángeles, que los veo por todas partes, que me persiguen y que, además de haber basado en ellos mi poemario “Alas para los ángeles”, siguen estando muy presentes en la poesía que continúo escribiendo. Por eso, además de por otros muchos motivos, leer estos poemas de Cobos Wilkins me ha abierto el cerebro en dos. 

Sabéis también que me cuesta encontrar a poetas de mi edad o más jóvenes que me encanten, quitando algunos ejemplos que ya he ido reseñando por aquí. No me cuesta admitir que me identifico mucho más con poetas de generaciones pasadas. Siempre hablo de lo importante que son para mí Francisca AguirreÁngela Figuera AymerichAntonio HernándezAlbertiCernudaElsa LópezMargarit o el propio Manuel Francisco Reina, más joven que los anteriores, pero también con una poesía, digamos, menos “pretendiendo-ser-moderna”, mucho más asentada en la tradición poética contemporánea. A esta lista añado desde ya a Juan Cobos Wilkins, y lo añado para siempre.

Me ha gustado muchísimo su forma de hacer poesía, la multitud de imágenes con una originalidad muy poco frecuente, ese ritmo frenético, ese empleo tan acertado de los recursos poéticos y, obviamente, esa temática angelical que me tiene obsesionado.

He tenido que parar en varias ocasiones, detenerme para paladear como merecían algunos poemas, volver a leerlos, sonreír, estremecerme, amar determinados versos o poemas… Síntomas todos de lo que he disfrutado esta lectura.

Hay amor, hay desamor, hay infancia, hay memoria, hay ángeles, hay fe, hay desesperanza, hay duda… Y hay mucha, muchísima poesía, muchísimo oficio, muchísimo poso, muchísimo talento.

Siento muy dentro un amor más grande aún por la poesía después de haber descubierto la de este autor que no dudo en situar a la altura de los poetas españoles contemporáneos más grandes y que se convierte en uno de mis favoritos. Cuánta felicidad me regala la poesía siempre…

Lo que más me ha gustado: todo, todo, todo. Ha sido uno de los libros de poesía que más me han impactado en (me atrevería a decir) mi vida. Necesito leer la obra completa de Cobos Wilkins ya…

Lo que menos me ha gustado: además de no haberlo leído antes, comprobar que hay algunos libros suyos muy difíciles (por no decir imposibles) de encontrar, como “Espejo de príncipes rebeldes”, que me encantaría tener.

“y aún sobrevivir a lo que amo”.

Juan Cobos Wilkins